Los obispos, contra el intento de blindaje constitucional del aborto: "No encuentran suficientes verdugos dispuestos a ejercer de matarifes"
"La Constitución nació para unir y no para dividir, para construir y no para destruir. La muerte nunca puede ser un derecho y no puede estar en manos de nadie, tampoco del Estado", sostiene el obispo de Getafe
El anuncio del Gobierno para tratar de blindar el derecho al aborto como derecho en la Constitución ha provocado la rápida reacción de los obispos españoles. Al mensaje del presidente de la CEE, Luis Argüello, acusando al Ejecutivo de querer "utilizar a las mujeres como coartada ideológica", se han sumado varias declaraciones de prelados en la misma línea, denunciando la medida como "un crimen abominable".
Así lo afirma el arzobispo de Sevilla, José Ángel Sáiz Meneses, quien recuerda que el proyecto de reforma propone añadir un cuarto apartado al artículo 43 de la Constitución para, bajo la excusa del derecho a la protección de la salud, lograr "que se garantice el derecho al aborto".
"El aborto, que destruye la vida de los seres humanos más inocentes e indefensos, es un crimen abominable, según la Revelación, el Magisterio de la Iglesia, y la razón", proclama Saiz Meneses, quien insiste en que, "desde su concepción, el embrión es un ser original y autónomo biológicamente, dotado de un proyecto interno que se va desarrollando hasta alcanzar su plena madurez".
Más crudo, como es habitual en estos temas, se muestra el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, quien argumenta que "España debe de estar muy deteriorada moralmente si su Gobierno ha llegado a considerar rentable, en términos electorales, promover una propuesta para blindar constitucionalmente el asesinato de inocentes, aun sabiendo que no saldrá adelante en la votación", dando por supuesto que el PP, actor necesario para conseguir los tres quintos necesarios para una reforma de este calado, votará No.
."Aunque también es posible que se equivoquen en su cálculo y que el tiro les salga por la culata", matiza Munilla, quien añade que "cuando dicen que 'la prestación está en riesgo', en realidad quieren decir que no encuentran suficientes verdugos dispuestos a ejercer de matarifes".
El arzobispado de Toledo, por su parte, lanzó ayer un mensaje en el que llama a los católicos a que "¡Digamos juntos un #SIALAVIDA en estos tiempos en los que se menosprecia y elimina impunemente!". En la misma línea, el portavoz de la CEE (y obispo auxiliar de la sede primada), César García Magán, sostiene que "hoy se hace necesario volver a recordar el mensaje de los obispos para la Jornada por la Vida", en el que se deja claro que "el aborto nunca puede constituir un derecho, ya que no existe el derecho a eliminar una vida humana".
Para el obispo de Getafe, Ginés García Beltrán, el Ejecutivo socialista como "un gran error" al tratar de blindar el aborto en la Carta Magna. "La Constitución nació para unir y no para dividir, para construir y no para destruir. La muerte nunca puede ser un derecho y no puede estar en manos de nadie, tampoco del Estado".
