Mutismo en el Episcopado ante el paro general Los obispos no harán huelga el 29-S

(J. Bastante).- Los obispos españoles no harán huelga el 29-S contra el Gobierno. Es más, ese día la cúpula de la Conferencia Episcopal estará reunida en la primera sesión de curso de la Comisión Permanente. El silencio es absoluto. Pese a la petición de muchos católicos pertenecientes al mundo obrero, no es factible una declaración episcopal al respecto.

Como en tantos otros temas, la división entre la feligresía y los obispos respecto a la huelga general resulta evidente. El caso más paradigmático, y polémico, ha saltado en Sevilla, cuando tras conocerse que los responsables de Pastoral Obrera de la Archidiócesis mostraban su apoyo explícito a la movilización "como un derecho de los trabajadores y una medida justa y legítima" para la defensa de sus derechos, el Arzobispado dirigido por Juan José Asenjo emitió una nota en la que daba marcha atrás, negando que el prelado conociera el "documento interno" de Pastoral Obrera. Un documento, añade la nota, que "no representa la postura oficial de la Iglesia en Sevilla, que no se identifica con opciones políticas concretas".

De entre los obispos, únicamente el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, afirmaba que «quienes convocan la huelga tienen sus razones, las van exponiendo a la sociedad y eso es legítimo», aunque evitó hacer más consideraciones «por responsabilidad y discreción: No tengo una palabra precisa que decir». Para Sanz, el paro convocado por los sindicatos «es una medida prevista por la Constitución» que «forma parte de la praxis democrática».

Otras instituciones eclesiásticas, como buena parte de las delegaciones diocesanas de la Pastoral Obrera y, sobre todo, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), sí se han posicionado a favor de la huelga del 29-S.

Así, la HOAC -organismo del que surgieron muchos de los primeros dirigentes de la actual Comisiones Obreras- publicó un editorial en su revista Noticias Obreras donde subrayaba que "a los pobres, y muchos trabajadores lo son, les han robado lo que necesitan para vivir y la Iglesia no podemos callar. La convocatoria de Huelga General para finales de septiembre es una ocasión para denunciar a los que se apropian de lo que no es suyo y mostrar el amor de Dios a los que han sido y están siendo empobrecidos".

Del mismo modo se han posicionado muchas de las delegaciones diocesanas de Acción Católica. En algunas provincias (Alicante, Huelva, Cádiz, entre ellas), incluso, los representantes católicos en el mundo obrero participan activamente en la organización del paro general.

Tras conocerse los detalles de la reforma laboral, HOAC emitió un comunicado -que se presentó a la aprobación del Episcopado, sin que éste pusiera objeción pública alguna-, titulado "Reforma laboral y cambio del modelo de organización social", en el que se concluía que "lo que puede ofrecer una reforma como ésta es lo mismo que produjeron las anteriores, en España y en todos los países en las que se han llevado a cabo: mano de obra más barata y más dócil, puestos de trabajo más precarios y mejores facilidades para obtener beneficios...».

"Es verdad que un día de huelga general no va a solucionar esta situación. Pero debemos entender que esta huelga es el inicio de un proceso en el que los trabajadores nos comprometemos a tomar conciencia y prepararnos para defender la dignidad humana, posibilitando que nuestros hijos y las generaciones futuras disfruten de unas condiciones de vida y trabajo acordes con esa dignidad", afirman desde la HOAC de Orihuela-Alicante, una de las más activas en defensa de la huelga general.

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