Paisaje, memoria y ficción: Jesús Bastante dialoga con Gaudí en su tierra natal en el marco de Sant Jordi
El escritor madrileño recorre Riudoms, Tarragona y Reus antes de firmar en Barcelona
A las puertas de la diada de Sant Jordi, el escritor y periodista madrileño Jesús Bastante, redactor jefe de Religión Digital, vivió este 22 de abril una jornada de inmersión profunda en el paisaje vital y simbólico de Antoni Gaudí. Lejos del bullicio de Barcelona, donde le esperan las firmas de su novela El aprendiz de Gaudí (2ª edición) este 23 de abril, Bastante trazó un recorrido íntimo por Riudoms, Tarragona y Reus, siguiendo el kilómetro cero del genio modernista en el año del centenario de su muerte.
La primera parada fue en el Mas de la Calderera, un espacio cargado de evocaciones primigenias y silencios elocuentes. Entre muros antiguos y naturaleza persistente, Bastante buscó las huellas invisibles de la infancia de Gaudí, en un ejercicio casi sensorial de conexión con el origen. “En Riudoms, donde he venido por primera vez hoy, huelo el ambiente que respiró el niño Gaudí…”, confesó, en una vivencia que trascendía la simple visita. El contacto con la piedra, la hoja y el canto de los pájaros le ofreció una experiencia alejada de cualquier itinerario institucionalizado, más cercana a una intuición vital que a una reconstrucción académica.
El recorrido continuó hacia Tarragona, donde le esperaba Antoni Martínez Subías, rector del Santuario de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. No era una parada casual: en su novela, Bastante sitúa aquí uno de los hilos narrativos vinculados a Rosetta, la sobrina de Gaudí y una de las protagonistas de la trama, que es enviada a una residencia de monjas en un contexto marcado por las tensiones sociales y familiares de la época. La visita, así, adquirió una dimensión doble: la de la exploración histórica y la de la verificación literaria.
En este templo discreto pero cargado de simbolismo, Bastante pudo poner cuerpo y escenario a ese pasaje, en una especie de diálogo entre ficción y realidad. La conversación con el rector reforzó la hipótesis de una posible huella de Gaudí en el espacio, a través de elementos ornamentales y formas que remiten al primer lenguaje del arquitecto. La luz filtrada, las columnas y la atmósfera recogida contribuyeron a recrear, con una fuerza casi tangible, el mundo interior de sus personajes.
La jornada culminó en la Biblioteca Xavier Amorós de Reus, en un acto literario que reunió a varios autores vinculados a la ciudad y a la figura de Gaudí. Bastante compartió espacio con la alcaldesa Sandra Guaita, en un encuentro que puso en valor la literatura como espacio de cohesión. “En tiempos de guerras y de momentos en los que la paz no está muy presente, celebraciones como la que haremos este 23 nos unen como ciudadanos”, afirmó Guaita, reivindicando el poder de la cultura.
Con este periplo por el territorio que vio crecer a Gaudí, Jesús Bastante llegó a Barcelona con una mirada enriquecida y una narrativa aún más arraigada. Su novela, ambientada en la Barcelona de finales del siglo XIX y centrada en la relación entre un joven aprendiz, Pau, y la propia Rosetta, entrelaza amor, conflicto social y espiritualidad en el contexto de la construcción de la Sagrada Familia. En la víspera de Sant Jordi, el viaje se convirtió así en preludio literario, en una crónica viva que confirma que, para entender a Gaudí, también hay que pisar su tierra y habitar, aunque sea por unas horas, sus escenarios.
