"El Papa propone un marco espiritual, ético y político en 'Magnifica humanitas'", señala Argüello en la presentación de la encíclica en España
"Una reflexión desde el trabajo, la empresa, la tecnología y la Iglesia" ha sido el leit motiv que ha presidido esta mañana la presentación del documento magisterial en un acto organizado en Madrid por la Fundación Pablo VI
"Una reflexión desde el trabajo, la empresa, la tecnología y la Iglesia" ha sido el leit motiv que ha presidido esta mañana la presentación en España de la encíclica Magnifica humanitas, en un acto organizado en Madrid por la Fundación Pablo VI y que ha contado con la participacíon de destacados representantes eclesiales y sociales, todos ellos concernidos por el impacto del texto magisterial presentado el pasado 25 de mayo por el propio León XIV.
Jesús Avezuela, director general de la Fundación Pablo VI, introdujo el tema de la primera encíclica del papa Prevost, dando en primer lugar la palabra a Alejandra Smerilli, secretaria del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, quien envío un vídeo en donde señaló que la encíclica responde la pregunta de lo que significa salvaguardar la dignidad humana en la era de la IA, y se detuvo en las imágenes de Babel y Nehemías que cita el propio Papa en Magnifica humanitas como dos paradigmas enfrentados, pero donde la opción final que trasluce a las claras el texto invita a la reconstrucción comunitaria de las murallas de Jerusalén. "Precisamente esta imagen bíblica es la que se perfila en los cinco capítulos" del texto, "exponiendo la postura ética y moral de la Iglesia ante la evolución de la revolución tecnológica dominada por la IA", señaló la religiosa italiana.
Remarcó Smerilli que con la encíclica, León XIV busca la aportación de todas las partes, también las de las empresas tecnológicas, actores principales de esta llamada cuarta revolución industrial, y, también, que "se actúe de inmediato", dado que "la IA no solo concierne a nuestro futuro, sino a nuestro presente".
"Una vez más la Iglesia se plantea cómo ser católico y moderno", comenzó en un primer apunte Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), a propósito de la encíclica, remarcando que la institución eclesial ya había consolidado un corpus sobre la "dignidad humana como fundamento de todo, la búsqueda del bien común, el protagonismo desde abajo, la justicia social, la solidaridad, el grito de los pobres",
Destacó el también arzobispo de Valladolid que "vivimos nuevos tiempos y aparecen asuntos especialmente relevantes, como "la verdad, para que la democracia pueda subsistir, la Babilonia de esta época, que piensa que para que la democracia pueda ser, es imprescindible el relativismo moral", apareciendo "el paradigma tecnocrático y nuevas esclavitudes", y destacando más adelante Argüello que "Magnifica humanitas es un nuevo impulso a la DSI, un giro fiel".
Carme Artigas, experta en Inteligencia Artificial (IA) y que partició en el Vaticano en los grupos de trabajo que ayudaron en la elaboración de Magnifica humanitas (MH), mostró su alegría porque "esta encíclica es un espaldarazo a lo que se ha hecho durante los últimos cinco años" a la advertencia que distintos organismos habían realizado sobre la peligrosidad que encerraba el actual desarrollo de la IA, y se hace desde "una autoridad moral que solo el Papa puede tener para católicos y no católicos", remarcando que "la encíclica es muy valiente y que no deja de abordar ninguno de los temas fundamentales", y colocando "el debate con los influyentes y poderosos de igual a igual".
Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, organización empresarial, comenzó indicando que la encíclica "es más que oportuna", porque en este momento "el problema que hay no es tanto una tecnología nueva, sino si está preparada la sociedad, no la empresa, todos, para ver cómo la afrontamos. No se está condenando la tecnología, sino cómo vamos a gestionarla. Es una manual de lo que tenemos que hacer entre todos" y, para su regulación "tiener que ser un líder mundial quien haga esa reflexión".
Unai Sordo, secretario general de CCOO, agradeció "este foro inédito de diálogo" sobre una encíclica que "me ha parecido de sumo interés, una actualización de los motivos que han inspirado la Doctrina Social de la Iglesia, que ve "profundamente humanista y con contenido ético y moral, también político, pero no programático, porque baja a concreciones relevantes, como materia de empleo, por ejemplo, un documento no simplista y que plantea el desafío de la IA no en el terreno de la abstración", y que "se moja a la hora de defender los espacios de mediación democrática", en referencia a los sindicatos. "Muy digna y a tener en cuenta y con una aportación para las sociedades democráticas, se sea o no creyente, de muchísima trascendencia", resumió el líder sindical.
Sobre cómo se tomaron esta encíclica las grandes empresas tecnológicas, Artigas indicó que no había habido ningún pronunciamiento oficial, además del de Anthropic, cuyo cofundador participó en la presentación, pero "sí que hay mucho debate en ellas", y el tema "se ha convertido en el elefante en la habitación", destacando que es más importante el debate en la ciudadanía que en las empresas, "que seguirían empleando a niños si no hubiese leyes".
Destacó la especialista cómo la IA afecta a todos los ámbitos, también a la sociedad, "desde lo que es la verdad o la libertad, pero también, y esto no le gustará a las tecnológicas, que es la unica tecnología creada por el hombre que puede seguir evolucionando sin aportación humana, de ahí que haya que poner límites".
Si la máquina lo acaba haciendo todo, ¿cómo queda la persona, la empresa, el trabajador, planteó Avezuela a Garamendi y a Sordo? "La regulación es casi imposible por la dificultad de ponerse de acuerdo, y lo digo por mi experiencia, entonces creo que será muy difícil ponerse de acuerdo en esos cuatro o cinco principios morales. ¿Y por qué? Porque aquí ya no se habla de persona, por eso el Papa apela a la dignidad, sino que se habla de datos, ya no somos personas, somos datos. ¿Y de quién son los datos? Son personales y generan dinero"...
Señaló sin embargo el líder empresarial la importancia de "poner en valor el diálogo social, y lo llevamos demostrando desde hace 50 años en nuestro país. Y aquí, por primera vez en Europa, hemos firmado la ley de los riders, gente sin papeles que iba para arriba y para abajo en una bicicleta Y en España lo hemos conseguigo regular, llegar a un acuerdo, como la renta mínima, es decir, sí que se pueden hacer cosas".
"Hay que ser conscientes de que estamos en un reto de época, inédito en algún aspecto. Y con una novedad, que cuestiona algunos de los empleos que históricamente estaban menos impactados por estas transformaciones", señaló el líder sindical, "y el gran reto sindical es la aplicación de la IA a los procesos de selección de personal, despidos, intensidad del trabajo, remuneración... La gobernanza del uso de los algoritmos es fundamental y la encíclica hace algo fundamental: no tecnocratiza el debate, sino que lo vincula a las relaciones de poder y de organización social".
"La encíclica nos invita a alzar la mirada, que es el lema de la visita del Papa a España, pero para dar paso a paso a largo plazo, porque una de las debilidades de las democracias parlamentarias es que todo se busca a un plazo de cuatro años, e impide cuestiones como esta de largo plazo, para lo que hace falta un marco para construir ese Babel o la alternativa que propone el Papa, que es un marco espiritual, ético y político", señaló Argüello.
"El ser humano tiene que dejar de estar narcotizado por la tecnología y bajar los brazos", señaló Artigas a propósito de cómo empezar a tomar conciencia de la necesidad de resistir al embate más pernicioso de la IA, como también apunta el Papa en la encíclica, en el sentido de que todos podemos hacer algo, y que Argüello sintetizó en la expresión "ladrilllo a ladrillo".
"Estoy seguro de que el Papa va a hacerse eco de esta encíclica en su visita a España", señaló en otro momento del debate Luis Argüello, y "desde ahí nos va a animar a seguir confiando en el valor de la palabra, por seguir con el tema del diálogo, el valor de la palabra que se escucha, que es romper la dialéctica de los contrarios, que es pensar que en el diálogo siempre tiene que haber un tercero, el del bien común o de las víctimas a la hora de abordar las cuestiones, y que en esa civilización del amor de la que habla en la encíclica, hay dos llamamientos, que son a los laicos, vivir la caridad social y política".
"Y no quería terminar sin poner de manifiesto la imporancia que da también a la educación y una alianza educativa", prosiguió el presidente de la CEE, remarcando que "hoy emergen nuevos leviatanes, que también es una figura bíblica, y da la sensación de que hoy hay la tentación de generar un Leviatán más grande. Y ante esto, nuestra respuesta es la pequeña piedra de David cotra Goliath, la levadura en la masa, la confianza en un Dios que nace en un pesebre y muere en una cruz".
