Procesan por robo al hombre detenido tras defecar y destrozar la Iglesia de San Roque de Almería
La juez acuerda seguir la investigación judicial únicamente por un presunto delito de robo con fuerza tras la denuncia interpuesta por la Asociación Abogados Cristianos, que también pedía que el arrestado fuera investigado por profanación
La titular de la Plaza número 5 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Almería ha acordado seguir mediante procedimiento abreviado la causa contra el hombre que fue detenido por la Policía Nacional acusado de robar, realizar destrozos y defecar en el interior de la Iglesia de San Roque, en el barrio de Pescadería de Almería, en la noche del pasado 29 de octubre.
En un auto, al que ha tenido acceso Europa Press, la juez acuerda seguir la investigación judicial únicamente por un presunto delito de robo con fuerza tras la denuncia interpuesta por la Asociación Abogados Cristianos, que también interesaba que el arrestado fuera investigado por un supuesto delito de profanación.
La instructora apunta que existen indicios de que el investigado, de 61 años y al que constan antecedentes penales, se introdujo en el templo y sustrajo "con ánimo de lucro ilícito" diversos efectos con un valor aproximado de 30 euros que no fueron recuperados.
Asimismo, incide en que para entrar en la parroquia habría fracturado la puerta de acceso conforme al atestado, la declaración del perjudicado y la tasación pericial. Los desperfectos ocasionados en la iglesia fueron valorados en unos 1.633,50 euros.
La asociación denunciante subraya que esos "graves destrozos" que tuvieron lugar en el acceso al templo así como en armarios y otros enseres, con la rotura de lampadarios y la manipulación de los limosneros para sustraer el dinero en metálico.
Aunque en su resolución la juez no prosigue la investigación por un delito de profanación, desde Abogados Cristianos sostienen que el supuesto autor de los hechos "cometió un acto vejatorio y de extrema gravedad al defecar en el interior del templo" en un gesto de "desprecio simbólico y profanatorio hacia el recinto sagrado", lo que "ha generado una profunda indignación y repulsa en la comunidad parroquial del Barrio de Pescadería".
En un comunicado, la presidente de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, ha subrayado que los templos "son espacios sagrados para millones de españoles" por lo que "atacarlos es atacar directamente la convivencia y el derecho fundamental a vivir la fe con libertad".
"Mientras este Gobierno quiere eliminar el delito contra los sentimientos religiosos, el aumento de los ataques a los cristianos no cesa. La justicia debe frenar esta situación de cristianofobia constante", han considerado.
Detenido por una huella
El presunto responsable fue detenido apenas un mes después de los hechos gracias a la labor de la Policía Nacional, que localizó una huella dactilar parcial durante su exploración del templo tras la denuncia interpuesta por el párroco.
La Brigada Provincial de Policía Científica de Almería realizó una inspección ocular técnico policial con la que lograron recuperar un vestigio lofoscópico parcial en el marco de una caja de llaves tirada junto con otros objetos, cuya identificación requirió procedimientos técnicos avanzados debido a su fragmentación y escasa calidad.
Este trabajo permitió identificar al presunto autor, a quien le constan 56 detenciones policiales previas, muchas de ellas por hechos similares en templos de diversas provincias españolas.
A partir de la identificación, el Grupo V de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Almería acordó su localización y detención, dictándose la pertinente requisitoria policial.
Las primeras gestiones no dieron resultado hasta que, el 27 de noviembre --28 días después del robo-- agentes de la Comisaría Estación Sur de Madrid detectaron al sospechoso durante un dispositivo preventivo. En el momento de la detención, los agentes localizaron en la mochila del arrestado dos destornilladores, herramientas compatibles con el 'modus operandi' de los robos con fuerza que se le atribuyen.
