La Sagrada Familia se despide de Lluís Bonet, rector del templo y "maestro de humanidad"

La misa de despedida, presidida por el cardenal Omella, reunió a familiares, feligreses y sacerdotes para recordar los 25 años de ministerio de Bonet en el templo

La reusense Marta Bonet, sobrina de Lluís Bonet.
La reusense Marta Bonet, sobrina de Lluís Bonet. | Parroquia de la Sagrada Familia

La cripta de la Sagrada Familia acogió este jueves 17 de septiembre por la tarde la misa de despedida de Lluís Bonet y Armengol, que murió el pasado 7 de agosto a los 95 años. La celebración reunió a familiares, feligreses, sacerdotes, amigos y personas vinculadas a las distintas etapas de su ministerio, en un espacio especialmente significativo para un sacerdote que fue párroco de la parroquia durante 25 años. La celebración coincidió, además, con el día en que habría cumplido 95 años.

La misa fue presidida por el cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, y concelebrada por David Abadías, obispo auxiliar, y Josep Maria Turull, actual rector de la Sagrada Familia, acompañados por un numeroso grupo de sacerdotes. También estuvieron presentes miembros de la Junta Constructora de la Sagrada Familia, encabezados por su presidente, Esteve Camps, así como numerosos feligreses y personas que habían compartido con Bonet diferentes momentos de su trayectoria sacerdotal.

La cripta de la Sagrada Familia durante la misa de despedida.
La cripta de la Sagrada Familia durante la misa de despedida. | Parroquia de la Sagrada Familia

En su homilía, el cardenal Omella invitó a vivir la despedida desde la fe y la esperanza cristianas y dio gracias por la vida y el ministerio del sacerdote. El arzobispo de Barcelona puso de relieve todo el bien que Lluís Bonet había sembrado a lo largo de los años y recordó su amor por la lengua, la cultura, el país, las montañas y las personas. El purpurado también destacó su humildad y austeridad y la manera en que había vivido el sacerdocio desde el "oficio de amar".

La celebración tuvo también un marcado componente de memoria personal. Después de la eucaristía, diferentes testimonios evocaron diversos aspectos de la personalidad del sacerdote: el sacerdote cercano, el pastor de la Sagrada Familia, el hombre de familia, el amigo y el estudioso del arte y de la simbología cristiana. Su figura apareció así vinculada tanto a su labor pastoral como a las relaciones personales que construyó a lo largo de una vida marcada por el servicio.

La mirada familiar al hombre que había detrás del sacerdote

La celebración contó también con una destacada participación de la familia. Su sobrina Marta Bonet fue la última en intervenir, durante aproximadamente dos minutos, para dar voz a unas plegarias preparadas desde el ámbito familiar. La propia Marta quiso precisar que no había tenido un protagonismo especial en la preparación del texto, más allá de ponerle voz en aquel momento.

Familiares, sacerdotes y feligreses durante la celebración.
Familiares, sacerdotes y feligreses durante la celebración. | Parroquia de la Sagrada Familia

En la elaboración de las plegarias, quien trabajó más estrechamente fue su primo segundo Oriol Bonet, que preparó los textos. Las plegarias fueron leídas por varios miembros de la familia: el primo Xavier Cubeles y Marta Bonet. También participó Albert Cubeles, que hizo la primera lectura, un fragmento de la Carta a los Romanos. Los cantos de la celebración fueron dirigidos por las primas Mercè y Montserrat Bonet.

El texto de las plegarias presentaba a Lluís Bonet como "nuestro familiar cercano, nuestro mosén y amigo" y pedía que fuera acogido en el Reino de Dios, donde pudiera reencontrarse con familiares y amistades que le habían precedido.

Las plegarias recuperaron algunos de los rasgos que la familia considera más característicos de su manera de ser. Marta Bonet recordó su capacidad de amar y acompañar, de comprender y perdonar, de alabar y dar gracias, y de rezar y confiarse a la voluntad de Dios. En este sentido, evocó una frase atribuida a Pablo VI según la cual un buen cristiano debía poder ser "un maestro de humanidad".

Momento de la misa de despedida de Lluís Bonet.
Momento de la misa de despedida de Lluís Bonet. | Parroquia de la Sagrada Familia

Sacerdote arraigado en las comunidades

Las plegarias recuperaron igualmente su faceta de sacerdote de parroquia, especialmente vinculada a los años de ministerio en Ca n’Anglada. Marta Bonet recordó que "conocía y amaba a todo el mundo" y que le gustaba participar en las fiestas mayores y formar parte de la vida de los lugares donde había sido destinado. La plegaria incluyó a los vecinos y las entidades de Ca n’Anglada, Terrassa, Sabadell, Mollet, el barrio de la Sagrada Familia y Llucalcari.

Uno de los rasgos más significativos que la familia quiso subrayar fue su vocación de concordia. Bonet llegó a la parroquia de Ca n’Anglada, donde ejerció durante 19 años, con el encargo de contribuir a rehacer una comunidad que estaba dividida. Durante aquella etapa también se implicó en el movimiento ecuménico y en el contacto con pastores y miembros de otras tradiciones cristianas.

El cardenal Omella preside la celebración en la cripta.
El cardenal Omella preside la celebración en la cripta. | Parroquia de la Sagrada Familia

La última de las plegarias convirtió esta experiencia en una petición para el presente: "Que sepamos siempre convivir y amarnos los unos a los otros respetando nuestras diferencias". De este modo, el recuerdo de Lluís Bonet no quedó limitado a su trayectoria personal, sino que se proyectó sobre algunos de los ámbitos que habían marcado su ministerio: la acogida, los jóvenes, la vida comunitaria, la naturaleza y el diálogo entre tradiciones cristianas.

El recuerdo de Josep Maria Domingo

Por su parte, el sacerdote Josep Maria Domingo, vicario de la diócesis de Sant Feliu, recordó a Lluís Bonet como un sacerdote sencillo, cercano y entregado al servicio de la Iglesia y de las personas. Amigo de Bonet desde hacía casi 50 años, destacó su austeridad, su opción por los más sencillos y su profundo amor por Cataluña y Montserrat.

Domingo también subrayó su compromiso con la renovación evangélica de la Iglesia y su capacidad para crear vínculos y abrir caminos. Para muchos sacerdotes y laicos, afirmó, Bonet había sido amigo, hermano mayor, padre y, finalmente, un abuelo lleno de sabiduría y bondad. Cerró su intervención definiéndolo como "un referente", un hombre de comunión y de red, y con unas palabras de agradecimiento: "¡Inmensas gracias a Dios, inmensas gracias a mosén Lluís!".

Josep Maria Domingo fue uno de los sacerdotes que estuvieron presentes en esta despedida.
Josep Maria Domingo fue uno de los sacerdotes que estuvieron presentes en esta despedida. | Parroquia de la Sagrada Familia

La despedida de la Sagrada Familia ha sido la primera de las tres celebraciones previstas estos días en memoria del sacerdote Lluís Bonet. Este sábado 19 de septiembre, a las 20 horas, se celebrará una misa en la parroquia de Sant Ildefons de Barcelona, mientras que el domingo 20, a las 11 horas, tendrá lugar otra celebración en la parroquia de Sant Cristòfol de Terrassa.

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