Tejina reclama su plaza: dos informes abren la puerta al derribo de la Casa del Cura
Dos informes técnicos encargados por el Ayuntamiento de La Laguna abren la vía para una posible demolición de la Casa del Cura de Tejina, situada junto a la iglesia de San Bartolomé. Los dictámenes concluyen que el inmueble conserva algunos valores arquitectónicos parciales, pero no una singularidad suficiente que obligue a una protección integral, y subrayan que la ampliación de la plaza favorecería la vida comunitaria y celebraciones tradicionales del pueblo.
La información ha sido publicada por El Día en su edición de La Laguna. El texto recuerda que se trata de un conflicto patrimonial abierto desde hace años entre la voluntad vecinal y parroquial de derribar el edificio para ganar espacio público y los criterios de conservación patrimonial planteados por el Cabildo de Tenerife.
Un edificio entre la memoria y la plaza
El debate se remonta al menos a 2023, cuando el Ayuntamiento anunció su intención de modificar el catálogo municipal de protección para descatalogar la construcción. El Cabildo, sin embargo, apreció razones para mantenerla. Ante esa discrepancia, el consistorio encargó en agosto de 2024 un estudio independiente para determinar con rigor la historia constructiva de la casa, sus eventuales valores culturales y su relación con el Bien de Interés Cultural de la iglesia de San Bartolomé, declarada BIC en 2006.
El informe histórico-arquitectónico fue elaborado por el arquitecto Alejandro Beautell y el historiador Miguel Machado Bonde. Ambos detectan “valores arquitectónicos parciales” en elementos específicos de la planta baja y de la fachada principal, vinculados a la arquitectura doméstica e institucional canaria del primer tercio del siglo XX. Pero también concluyen que el inmueble “carece de singularidad tipológica o estilística suficiente para justificar una protección integral elevada”.
El diagnóstico añade que el estado de conservación del edificio y su presencia en el conjunto urbano plantean problemas de lectura paisajística: la Casa del Cura altera la relación histórica y visual entre el templo y la plaza y reduce la funcionalidad de esta como espacio de encuentro ciudadano. Según recoge El Día, el Ayuntamiento resume así la conclusión: la construcción ocupa “un espacio históricamente vinculado al uso público” y limita la plaza como “espacio de reunión comunitaria”.
La cultura viva pesa en la decisión
Beautell y Machado Bonde propusieron que el expediente no se resolviera solo con parámetros materiales. Reclamaron una mirada antropológica y sociocultural sobre el valor de la plaza en Tejina, especialmente en relación con celebraciones como la Fiesta de los Corazones y el Auto Sacramental de los Reyes Magos.
Ese segundo examen fue solicitado al Instituto de Estudios Canarios. Su conclusión respalda el peso de la plaza como “espacio estructurante de la vida comunitaria de Tejina” y advierte de que la presencia de la casa parroquial condiciona el desarrollo pleno de las prácticas culturales vivas que se celebran allí. A la vez, el dictamen considera que los elementos constructivos de valor pueden ser “técnicamente gestionables”, siempre que queden adecuadamente documentados y salvaguardados.
La documentación fue remitida el 26 de febrero al Servicio Administrativo de Patrimonio Cultural del Cabildo de Tenerife, órgano competente para decidir si procede modificar la declaración BIC que afecta al inmueble. La decisión final deberá equilibrar la protección de los elementos materiales de interés y el derecho de Tejina a recuperar un espacio público que parte de la comunidad considera esencial para su identidad colectiva.
