Luis es médico y escritor solidario Luis Fernández Terrón: "La esperanza debería estar siempre presente en nuestros corazones, es sanadora"

Luis Fernández Terrón
Luis Fernández Terrón

Luis Fernández Terrón, médico y escritor, autor de dieciséis libros. El último, que acaba de publicar lleva por título 'Poemario y un tiempo esperanzado'

"Digo 'gentil' esperanza porque ella es amable y educada, además sabe esperar paciente a que le pidamos su abrazo ilusionante"

"No solo es ausencia de enfermedad en una persona, sino que ahora hablamos de máximo bienestar físico, psíquico, social y espiritual"

"La esperanza debería estar siempre presente en nuestros corazones y, sobre todo, cuando nos encontremos  a las puertas del final del trayecto"

"Afrontar las distintas situaciones que nos puedan tocar vivir con optimismo y esperanza, desde mi punto de vista, mejora y supera muchos temas escabrosos y problemas"

Cada año este prestigioso galeno que ejerce su profesión en el centro de Especialidades de Astorga, nos acerca de la mano de un libro a recrearnos y evadirnos de la rutina y problemas que nos acechan irremediablemente y cada vez más en esta situación de pandemia por la que estamos pasando.

En esta edición nos ofrece el libro titulado "Poemario y un tiempo esperanzado".

El importe recaudado por la venta del libro lo destina a una ONG.En esta ocasión es para la Asociación de Alzheimer.

-Luis, ¿La inspiración literaria sigue activa?

-Como ya dije en alguna ocasión, las ideas y la imaginación siguen teniendo buena disposición, pero la inspiración llega en su momento y no hay que forzarla ni provocarla a destiempo. Cuando aparece, es verdad que realiza una labor importante de selección de lo que se tiene en mente. Así que diré que apagada o extinguida no está, sin saber exactamente cuándo puede avivarse. 

-¿Qué destacarías de tu último libro "POEMARIO Y UN SUEÑO ESPERANZADO"

-Hace unos cuantos meses me vino la idea de hacer un poemario que, como su nombre indica, es un conjunto o selección de poemas y agruparlos en cuatro temáticas o apartados: a los pueblos, comarcas, ciudades y seres queridos, al amor, a la libertad y a la esperanza. Muchos de ellos habían aparecido en tramas de otras publicaciones y esto me dio la ocasión de ponerles título, otros son inéditos. Posteriormente me puse a escribir el relato breve, pero teniendo claro que debería ir en concordancia con el poemario. Por eso el título es, poemario y un sueño esperanzado.  

Destacaría que todo en su conjunto es un canto a familiares y amistades más estrechas, a las hermosas tierras recorridas y a los amigos preferidos en este viaje por la vida: el amor, la libertad y la gentil esperanza. Digo gentil esperanza porque ella es amable y educada, además sabe esperar paciente a que le pidamos su abrazo ilusionante.  

-Luis, siempre he sentido curiosidad por saber si de no haber sido médico, te hubieras inclinado por ser escritor?

-Mi vocación por la medicina ya la percibí desde muy jovencito. Si no lo tuviera claro no creo que hubiera conseguido finalizar esta Carrera a la que hay que dedicar tanto tiempo y estudio, incluso después de terminarla y a lo largo del desarrollo profesional. La lectura y sobre todo la escritura, las comencé a valorar un poco más tarde. Así que diré, como ya lo comenté otras veces, que vocacional y profesionalmente me considero médico a todos los efectos. Eso sí, con mucha afición a la lectura y escritura, publicando algunas obras literarias que siempre querrán ser solidarias. 

-¿En estos tiempos de pandemia, Los médicos habéis tenido que hacer un esfuerzo especial?

-La pandemia como los desastres naturales suponen un estrés muy importante en todas las personas y en el personal sanitario y no sanitario que desarrollan su actividad profesional en los Centros de Salud y en Hospitales, bastante más. Porque, no solo es enfrentarse a ello, además se tuvieron que cambiar modos y protocolos de trabajo, no siempre bien entendidos, para tratar a los pacientes y a la vez intentar frenar la progresión de contagios y de la enfermedad. Aún, así, mucha gente no ha podido superarla, incluidos sanitarios y personal de otros servicios, a los que quiero rendir un emotivo recuerdo aquí, como ya lo hicimos en otros actos. 

-Dr. Terrón, los médicos del cuerpo, también tenéis en muchos casos ser un poco como orientadores espirituales para el alma y la voluntad y máxime en estos tiempos que estamos viviendo?

-Desde hace ya bastante tiempo la definición de salud ha cambiado. No solo es ausencia de enfermedad en una persona, sino que ahora hablamos de máximo bienestar físico, psíquico, social y espiritual. Por ello, el personal sanitario valoramos a los pacientes de una forma integral, sabiendo que problemas físicos pueden dar trastornos psicológicos y viceversa. Lo mismo ocurre con la problemática familiar, laboral, social y del entorno, pudiendo desencadenar ciertas patologías. En la Medicina Familiar y Comunitaria lo tenemos siempre presente. Así que cuando existen epidemias o desastres naturales, todo esto debe seguir teniéndose muy en cuenta.  

-¿Escribir para ti supone como una válvula de escape y descanso mental de tu profesión precisamente en esta situación de pandemia?

-Poder trasmitir algo a través de la afición a la escritura nunca viene mal y, además, es verdad que sí me sirve para realizar cierta pausa mental profesional. En situaciones especiales, como la que estamos viviendo, quizás más y con la reflexión muy inspirada. 

-Luis, en todos tus libros, tanto en prosa como en verso manifiestas un optimismo y un halo de esperanza hacia el lector?

-Afrontar las distintas situaciones que nos puedan tocar vivir con optimismo y esperanza, desde mi punto de vista, mejora y supera muchos temas escabrosos y problemas. La esperanza debería estar siempre presente en nuestros corazones y, sobre todo, cuando nos encontremos a las puertas del final del trayecto, porque sin ella: poco valemos, nada somos. Como pienso que de la nada no puede salir algo, animo a mantenerla con alegría.   

-¿Tienes ya in mente el tema de tu próxima publicación?

-Actualmente no tengo nada en mente, pero según vaya pasando el tiempo si surge alguna idea interesante, adelante y si no, no pasa nada. Hay muchas formas de poder ser solidario y, además, estoy convencido de que la gran mayoría de seres humanos lo son, incluidos maragatos y bercianos. Doy las gracias a todos ellos por ser tan estupendos y sensibles con sus semejantes necesitados o con los que están pasando situaciones poco agradables. Ese apoyo, cariño y ánimo son las mejores medicinas que existen. Sin perder nunca de vista a la gentil esperanza...   

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