¿Alguien me escucha?

Sacerdotes
Sacerdotes | K. R. Catabas

Cuando comienza el año generalmente hacemos algunos propósitos y aunque depende de cada uno hay denominadores comunes. El primero es perder los kilos que hemos cogido con los fastos navideños que para los más jóvenes implica dieta y gimnasio. Los que tienen medios económicos se pueden pinchar con esos maravillosos fármacos que se ocupan de quitar el hambre que es el primer paso para perder peso

En mi juventud otro de los propósitos era aprender inglés o mejorarlo. Dado que hoy se estudia en el colegio no se si sigue presente, aunque nunca está de más profundizarlo

He dejado para el final los deseos para nuestra vida espiritual que supone un nuevo año. Cuando echamos la mirada atrás vemos en lo que hemos fallado, queremos empezar de nuevo y algunos buscan un sacerdote que les confiese. En el confesionario de una iglesia católica en Suiza no se sienta el sacerdote sino una figura de Jesucristo que habla despacio en alemán, aunque mediante un botón puedes escoger otra lengua entre 100. Utilizan la inteligencia artificial para responder a las preguntas religiosas y las respuestas están preparadas por importantes teólogos ya que la mayoría se repiten, todos los hombres somos muy parecidos. La noticia que he leído no habla del número de gente que se aprovecha de esta confesión

El problema es que no hay sacerdotes y eso lo vemos fácilmente cogiendo el ejemplo francés. Se ordenan todos los años unos 80 sacerdotes cuando en 1950 lo hacían 1000. En España vemos cada día más clérigos de otras razas y la media de edad de los sacerdotes donativos es muy alta. Si no cambia la tendencia nuestros nietos tendrán que confesarse con máquinas

Dado el peso del individuo frente a la comunidad cada día se verán más estas experiencias solitarias de los creyentes. Este movimiento se aceleró durante la pandemia cuando los hombres religiosos se vieron obligados a ver sus liturgias on line. No nos puede extrañar la modernidad porque la religión siempre ha estado abierta a la tecnología moderna desde la imprenta hasta Twitter, sobre todo desde que los libros han dejado de leerse. Las personas buscan en las redes para satisfacer sus necesidades espirituales. Por eso la evangelización tiene una gran importancia en Internet

Este blog también tiene que ver con la soledad en la que viven muchas personas. Quieren contarle a alguien sus experiencias, sus alegrías o temores y sólo encuentran a una mascota con la que viven. Pienso que son estas personas las que buscan aalguien que las escuche y no les da igual un sacerdote que una imagen de Jesucristo, pero se tienen que conformar con lo que hay

Estas circunstancias de falta de clérigos, obliga a la Iglesia a buscar caminos que los multipliquen para suplir sus carencias. Lo más curioso es que se aferran a la tradición en la que no encuentran respuestas satisfactorias

Los que tenemos sacerdotes cerca tenemos que darnos con un canto en los dientes y cuidarlos como la niña de nuestros ojos para que no desfallezcan y puedan seguir inspirando nuestra vida espiritual

FELIZ AÑO A TODOS

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