Sarah Mullally
Sarah Mullally
En España ha pasado bastante desapercibida la ceremonia en la que Sarah Mullaby se convertía en la catedral londinense de San Paul, el 28 de enero de 2026, en la primera mujer que ostenta el cargo de arzobispo de Canterbury. Ha habido 105 arzobispos desde el año 597, todos varones antes que ella y con su nombramiento se rompe el techo de cristal de las mujeres en esa iglesia. Ostenta el cargo más alto de la Iglesia de Inglaterra y también es primada de la comunión anglicana, como Madre Iglesia, que comprende 85 millones de fieles. En el anglicanismo se ha cuidado de seguir la sucesión de los apóstoles en los nombramientos
En la ceremonia el obispo de Dover, Rose Hudson-Wilkin, también una mujer, comenzó sus palabras citando a nuestro habemus papam, “hermanos y hermanas este es nuestro momento de habemus mamam”. Su nombramiento ha supuesto el final de un periodo incierto cuando en enero del año pasado renunció el anterior arzobispo Justin Welby. No había sabido lidiar diligentemente en los casos de clérigos acusados de delitos sexuales a menores
El nombramiento de Sarah es un hecho histórico, que ha levantado opiniones diversas entre las distintas provincias de esa iglesia, de aquí la tardanza en ser nombrada. Su elección ha supuesto un momento decisivo en la Iglesia de Inglaterra que ha ido abriendo pasos a las mujeres en el clero desde finales del siglo XX
Su biografía es curiosa. Se convirtió a los 16 años. Estudió en Londres para ser enfermera y se especializó en el cuidado de los enfermos de cáncer en el hospital público, Royal Marsdem. Era tan buena que la nombraron directora de enfermeras en el Chelsea y Westminster hospital en 1994. Cinco años más tarde, con 37 años, era la enfermera jefa más joven de Inglaterra.
Ninguno de sus compañeros sabía que en sus momentos libres estaba estudiando para ser sacerdote. La nombraron en 2001 diácono y sacerdote el siguiente año cuando anunció que abandonaba su trabajo para dedicarse a la pastoral. Su ascenso en la Iglesia fue rápido. Primero, obispo de Crediton en 2015 y tres años más tarde la primer obispo mujer de Londres
Está casada desde 1987 con el arquitecto Eamonn Mullally y ha tenido dos hijos, Liam y Grace. Durante su vida ha apoyado diversos tópicos: una liturgia en la bendición de personas del mismo sexo, la denuncia de la misoginia, la lucha contra la ley de la eutanasia y la defensa de que la Iglesia pida perdón por errores del pasado, como no ejercer la oposición al mercado de esclavos
Solo tendrá siete años para dirigir la Iglesia anglicana ya que la ley exige la jubilación a los 70. Los que la conocen advierten de su comprensión a generar espacios en los que puedan las personas prosperar. En su carrera como enfermera apostaba siempre por el diálogo ¿La pondrán pegas por el hecho ser mujer?