"El pasado 14 de junio, una cincuentena de personas asistimos, emocionadas a un encuentro nada usual, vistos los tiempos que corren: dos sacerdotes de 86 años eran entrevistados por el periodista y director del blog de Rioja alavesa, Julio Flor, en la Casa Garcetas de Laguardia (Álava)"
"Muy cerca de las dos horas, Antonio preguntó a los presentes si no estábamos aburridos de escucharlos, si no había llegado la hora de ir a tomarse unos pintxos y unos vinos en una de las bodegas subterráneas de Laguardia y seguir charlando allí"
"Habíamos asistido a una clase magistral de dos vidas, cada una de ellas con ochenta y seis años, plenas de libertad y solidaridad entrelazadas y sin haberse conocido hasta muy recientemente"
"De dar por concluida 'la clase' magistral de estos dos catedráticos, se encargó Julio Flor leyendo -casi susurrando- la conocida poesía -preñada de excedente utópico- del obispo Pere Casaldáliga: «Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿Has amado? / Y yo, sin decir nada, abriré el corazón lleno de nombres»”