"Porque una mentira, aunque sea mil veces repetida, segirá siendo una mentira" Josep Miquel Bausset: "No digas mentiras, Rubén"

Rubén
Rubén

Tu intervención en el programa de TVE l programa de TVE “¿Quien educa a quien?” me causó estupor y vergüenza ajena

Tú, un joven, mentiste, de una manera evidente, con una afirmación tan falsa como decir que "en Cataluña vas a un establecimiento y hablas castellano, y no te atienden"

"Pero esta no fue la única mentira que, en este programa, dijiste, Rubén, como se verá en este artículo"

"Habrías de saber que 'una persona cuando profiere la mentira, habla de lo que es suyo, porque es mentiroso y padre de la mentira (Jo 8:44)'"

"Piensa esto si es que quieres ser un político honesto y sincero. Porque si continúas con las mentiras, imitarás el error y tus palabras serán tóxica"

Un buen amigo me ha pasado el enlace (solo un fragmento) del programa de TVE, “¿Quien educa a quien?”, del lunes 23 de noviembre, con tu intervención, Rubén, mientras denunciabas la llamada ley Celaá.

Todo el mundo tiene derecho a expresar sus ideas, pero sin mentir, una práctica que cada vez es más frecuente entre algunos políticos valencianos. Me causó estupor y vergüenza ajena, que tu, un joven, mintieses de una manera tan evidente, con una afirmación tan falsa como decir que “en Cataluña vas a un establecimiento y hablas castellano, y no te atienden”. Eso Rubén, sabes que es una mentira y las mentiras, además de calificar a los que las dicen, no favorecen nada la convivencia. Si a ti, Rubén, te han contado esa mentira, tú te lo creíste, sabiendo que era falsa. Y si has estado en Cataluña, has mentido, porque sabes que es falso lo que dijiste en el programa de TVE. Porque en las tiendas, las librerías o los bares y restaurantes, te atienden sin ningún problema si hablas en castellano. Aún más: muchos de los propietarios o de los trabajadores de estos comercios hablan normalmente en castellano. Por eso tu mentira, Rubén, es evidente.

Pero esta no fue la única mentira que, en este programa, dijiste, Rubén. Estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, según dices en tu Twitter, dijiste también que estabas “orgulloso de haberme criado en una sociedad plural, donde se defendía la lengua, la historia y la cultura valenciana, pero no se menospreciaba la castellana”.

Eres militante de NNGG, cosa totalmente respetable. Por eso es escandaloso que digas, teniendo en cuenta los años que el PP gobernó en el País Valenciano, que estás orgulloso de una “sociedad plural, donde se defendía la lengua, la historia y la cultura valenciana”. ¿No recuerdas los ataques a la unidad de la lengua por parte del PP valenciano? ¿Así se “defendía la lengua, la historia y la cultura valenciana”?. ¿No recuerdas, Rubén, la clausura de los repetidores de TV3, perpetrados por el PP valenciano para así impedir que los valencianos pudiésemos ver una televisión que habla como nosotros? ¿Protestaste, Rubén, por el cierre de los repetidores de TV3, para defender “la lengua valenciana”? ¿No recuerdas el cierre de Canal 9 por parte del PP valenciano? ¿Eso es defender “la lengua, la historia y la cultura valenciana”? Seguro que si se hubiese cerrado la COPE o 13TV, sí que habrías protestado y acusado al gobierno de atentar contra la libertad de expresión.

Las mentiras de la Fórmula 1
Las mentiras de la Fórmula 1

Una sociedad plural, querido amigo, es aquella que valora y ama sus lenguas(¿te suena el artículo 3 de la Constitución española?) y protege a la más débil, como hace Suiza. ¿Es el castellano la lengua más débil, Rubén? O es el valenciano? Una sociedad como la valenciana, “plural”, como tú dices, ¿tiene el mismo número de periódicos en valenciano que en castellano? ¿O las mismas emisoras de radio? ¿Cuantas hay en valenciano y cuantas en castellano? Y si vas a una librería, en València o en Castelló de la Plana, ¿cuantos libros encontrarás en valenciano y cuantos en castellano? Hablar de las misas en valenciano ya es escandaloso, debido a la práctica inexistencia de misas en la lengua de Sant Vicent Ferrer. ¿Es plural la sociedad valenciana, y se defiende “la lengua, la historia y la cultura valenciana”, cuando no se exige el requisito lingüístico para el valenciano, como sí que se exige para el castellano? ¿Es plural la sociedad valenciana cuando en tiempo del PP se ponían tota tipo de dificultades a la enseñanza en valenciano y cuando se negaba la unidad de nuestra lengua? ¿Es plural la sociedad valenciana cuando un médico le dice a un paciente: “A mí me habla en castellano”? ¿Se defiende “la lengua, la historia y la cultura valenciana” cuando son vulnerados continuamente los derechos lingüísticos de los valencianoparlantes?

Rubén, dijiste también otra mentira: que la ley Celaá deja el castellano “en manos de la gente que lo odia”. Seguramente un psicoanalista sacaría alguna conclusión a tu frase de dejar el castellano “en manos de la gente que lo odia”. Los que defendemos el valenciano, Rubén, lo hacemos sin odiar ninguna otra lengua. Curiosamente mientras estaba escribiendo este texto, han llamado a la portería del monasterio. Era una pareja castellanoparlante que preguntaba por la hora de la misa. Y les he atendido con toda la cordialidad y amablemente.

Rubén, los que defendemos el valenciano lo hacemos porque es nuestra lengua y además, porque es la más desprotegida, la más frágil de las dos lenguas oficiales que se hablan en el País Valenciano. Y como habrías de saber, una sociedad plural ha de proteger la lengua más débil. Si cuando tengas hijos, uno de ellos crece con normalidad, come bien y no tiene ningún problema de salud y el otro está delicado y enfermizo y no come bien, ¿tratarás a los dos hijos de la misma manera o cuidarás más al hijo más débil?

A un político, Rubén, se le exige honradez y sinceridad. No es nada ético ir por el mundo diciendo mentiras, porque la mentira es tóxica y lo que tú hiciste en aquel programa de televisión fue intoxicar, engañando y diciendo falsedades.

También ha denunciado la ley Celaá el cardenal Cañizares, en la su Carta del 20 de noviembre. Refiriéndose (como Rubén Gil) a la ley Celaá, el cardenal Cañizares dijo que esta ley “disgrega, divide o rompe la Nación Española por las reducciones de la lengua española como lengua vehicular de la enseñanza”. Como me hubiese gustado que el cardenal Cañizares, cuando gobernaba el PP en el País Valenciano, hubiese dicho que la política de desprecio de este partido por el valenciano, “disgrega, divide o rompe el País Valenciano, por la reducciones de la lengua valenciana como lengua vehicular de la enseñanza”. Pero no lo dijo.

El cardenal Cañizares decía en su Carta, que la ley Celaá lleva a “una cultura única, para todos lo mismo, sin libertad y sin pluralidad enriquecedora, única y la misma”. También me hubiese gustado que el cardenal Cañizares, durante los gobiernos del PP, ante el constante y reiterado ataque al valenciano que hacía este partido, hubiese dicho que la política del PP nos llevaba a “una cultura única, para todos lo mismo, sin libertad y sin pluralidad enriquecedora, única y la misma”. Pero tampoco lo dijo nunca.

El cardenal Cañizares decía también en su Carta: “Por eso quiero pedir, como ciudadano y como obispo, defensor de los derechos de los que no tienen voz….”. Como me gustaría que el cardenal Cañizares fuese la voz de los que no tenemos voz en las iglesias (porque tenemos prohibido celebrar nuestra fe en valenciano en los templos) y defendiese nuestra lengua en la liturgia, tal como pedía (no lo olvidemos) el punto 107 del Plan Diocesano, aprobado en asamblea en la catedral de València.

Mira Rubén, un político (i tú estudias Ciencias Políticas) ha de decir siempre la verdad y se ha de alejar de las mentiras, aunque eso le comporte perder votos. Jesús, en el Evangelio de San Juan, nos dice que la verdad nos hace libres (Jn 8:32). Y por eso denunció con dureza la mentira y la hipocresía de los maestros de la ley y de los fariseos.

Palabras engañosas

Además del Evangelio de San Juan, también el autor de la primera carta de San Juan, denuncia a los que tienen “palabras engañosas”, los que hacen “discursos llenos de nada” y a los que “se apartan de las palabras de verdad” (1 Jn 2:18,-19). Y es que como dice esta carta, “ninguna mentira proviene de la verdad” (1 Jn 3:21).

Piensa esto si es que quieres ser un político honesto y sincero. Porque si continúas con las mentiras, imitarás el error y tus palabras serán tóxicas. Y será una lástima que tu vida sea una mentira. A este paso te asemejarás al diputado en las Cortes Valencianas de Cs, Toni Cantó, que como tú, dijo que en Cataluña no podía estrenar una obra teatral en castellano, sin darse cuenta que cuando dijo eso, a Barcelona eran unos cuantos los teatros que estaban representando obras en castellano. O también te asemejarás a los líderes del PP valenciano, cuando nos mentían diciéndonos que la Fórmula 1 no costaría ni un euro a los valencianos. O cuando los dirigentes del mismo partido nos decían que durante la visita del papa Benedicto XVI a València, las cosas se hicieron bien y ahora hemos visto como la Justicia ha condenado a diecinueve miembros de la Gürtel, entre ellos el antiguo director de RTVV, Pedro García, que contactó con la trama Gürtel siguiendo directrices políticas.

Y es que los valencianos hemos pagado siete millones por las pantallas y la megafonía de la visita del papa Benedicto XVI, de los cuales, tres millones han ido a parar a los bolsillos de unos pocos (Levante, 25 de noviembre de 2020). O aun, cuando a pesar de decirnos que el PP tenía las cuentas claras, las sentencias de los tribunales de justicia han establecido que el PP se financió de manera ilegal y que tenía una estructura financiera y contable paralela a la oficial.

Habrías de saber, Rubén, que una persona “cuando profiere la mentira, habla de lo que es suyo, porque es mentiroso y padre de la mentira” (Jo 8:44).

Y por último, recuerda además, que una mentira, aunque sea repetida mil veces, continúa siendo una mentira. Como las mentiras que tu dijiste en el programa de TVE.

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