"Deseo al presidente de la Generalitat: que sirva el pueblo de Cataluña con honestidad y rectitud" A Pere Aragonés: “Más le corresponde servir que presidir”

¿Independencia de Catalunya?
¿Independencia de Catalunya? Agencias

Los políticos que formarán el nuevo gobierno de Cataluña, no habrían de caer nunca en la actitud de los fariseos y maestros de la Ley, una actitud que Jesús va denunció hace dos mil años

Si la política no se entiende como un servicio sino como un medio para pisotear a los demás de una manera despótica y para hacer más y más dinero y, además, de manera ilícita, entonces la política se convierte en una cueva de ladrones

Ojalá que en el nuevo gobierno de Cataluña prevalga siempre la actitud de servicio por encima de la ambición y del despotismo. Y la generosidad por encima de cualquier mezquindad, trampas o malas artes.

Eso pide San Benito en su Regla (64:8), al abad, para recordarle que ha de servir a la comunidad y no convertirse en el amo y señor de ella. Por eso me ha gustado que el Sr. Pere Aragonès, nuevo presidente de la Generalitat de Catalunya, haya hecho suyos los versos de “La pell de brau” del poeta Salvador Espriu: “Eres tan solo el más humilde de los servidores”.

Los políticos que formarán el nuevo gobierno de Cataluña, no habrían de caer nunca en la actitud de los fariseos y maestros de la Ley, una actitud que Jesús va denunció hace dos mil años. Jesús, para prevenir a la gente sencilla de la superficialidad y de los engaños de los maestros de la Ley, decía: “No os fiéis de los maestros de la Ley. Les gusta pasearse con sus vestidos, y que la gente les salude en las plazas, que les hagan ocupar los primeros puestos en las sinagogas y los primeros sitios en la mesa; devoran los bienes de las viudas y, en el momento de la oración, para hacerse ver, se ponen filacterias bien llargues”. I Jesús acababa así: “Son los que serán juzgados más rigurosamente”. (Mc 12:38-40).   

El ejercicio de la política, si se entiende como un servicio a los ciudadanos, es una manera noble de ser útil a la sociedad, como ha dicho repetidamente el papa Francisco. Pero si la política no se entiende como un servicio sino como un medio para pisotear a los demás de una manera despótica y para hacer más y más dinero y, además, de manera ilícita, entonces la política se convierte en una cueva de ladrones.

Pere Aragonés, nuevo president de la Generalitat
Pere Aragonés, nuevo president de la Generalitat

El abad San Bernardo de Claraval dirigía a su discípulo, el papa Eugenio III, cuando fue elegido obispo de Roma, estas palabras que nunca habrían de olvidar los políticos: “Vas a presidir para velar, para atender, para cuidar, para servir”. Y añadía todavía: “Tú has de ser la figura de la rectitud, el que afirma la verdad, el refugio de los oprimidos”. Esta habría de ser siempre la actitud del nuevo gobierno de Cataluña. El abad San Bernardo pedía también a los pastores de la Iglesia, que fuesen solícitos con los más desvalidos: “Has de cuidar de los pobres, eres la esperanza de los que sufren miseria y tutor de los huérfanos”.

Éste habría de ser también el comportamiento de los políticos: desde la honestidad y la rectitud, preocupándose por los que sufren y sirviendo a los ciudadanos, más que presidiéndoles. Es lo que deseo al presidente de la Generalitat: que sirva el pueblo de Cataluña con honestidad y rectitud y haga realidad en su manera de gobernar, como dicen los versos del poeta Espriu que el Sr. Aragonès dijo viernes pasado: “El desvalido y el que sufre, por siempre son tus únicos señores”.

San Benito en su Regla pide al abad “que muestre,  más con hechos que con palabras” (RB 2:12) lo que se ha de hacer, cosa que también se le ha de pedir al presidente de la Generalitat. Y que el abad “mire de ser más amado que temido” (RB 64:15).

También se puede aplicar al nuevo presidente la advertencia que San Benito hace al abad, ya que en ser elegido padre de la comunidad, el abad “ha de saber que, a quien más se le confía, más se le exigirá” (RB 2:30). Igualmente, San Benito quiere que el abad (como el presidente), “sepa también qué cosa tan difícil y tan ardua acepta” (RB 2:31). Esta misma idea de San Benito la repite en el capítol 64, cuando recuerda que “el que ha sido instituido abad ha de pensar siempre la carga que ha aceptado y a quien habrá de dar cuenta de su administración” (RB 64:7). También el nuevo presidente no habría de olvidar nunca que habrá de dar cuenta a la ciudadanía de su actuación, porque como dice Espriu, él es  “tan solo el más humilde de los servidores”.   

Oriol Junqueras,  líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC)
Oriol Junqueras, líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC)

Ojalá que en el nuevo gobierno de Cataluña prevalga siempre la actitud de servicio por encima de la ambición y del despotismo. Y la generosidad por encima de cualquier mezquindad, trampas o malas artes. Porque los auténticos políticos (y eso no lo habrían de olvidar nunca los que han sido llamados a ejercer este servicio), son elegidos “para velar, para atender, para cuidar, para servir”, como decía San Bernardo. Así harán suyo el testamento atribuido al rey Jaime I, cuando pedía “Amar y proteger a todas las personas y al pueblo; hacer reinar la justicia y velar para que los poderosos no opriman a los débiles”.

Desearía también que el nuevo presidente de Cataluña tuviese siempre delante el Salmo 100, que habría de ser como el santo y seña para guiar su manera de hacer política:

En la integridad de mi corazón

andaré en medio de casa.

No pondré delante de mis ojos

cosa indigna;

aborrezco la obra de los que se desvían;

nada de esto se aferrará a mí;

no conoceré la maldad;

no toleraré al de ojos altaneros

y de corazón vanidoso.

Mis ojos pondré en los fieles de la tierra,

para que moren conmigo;

el que ande en el camino de la perfección,

éste me servirá.

No habrá dentro de mi casa

el que practica el engaño;

el que habla mentiras

no se afirmará delante de mis ojos”.

Por una Iglesia mejor informada
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