Una canción oportuna, compuesta por las hermanas Regina Goberna y Concepció Serra 'Pro, aturem la guerra': Porque "estamos llamados a vivir libres y a amar"

Guerra
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"Este es el título de una canción (tan oportuna estos días), con letra de la hermana Regina Goberna, monja del monasterio benedictino de Sant Benet de Montserrat y de Concepció Serra, a la que ha puesto música, Concepció Ramió"

"En estos momentos convulsos, llenos de violencia y de odio, hemos de parar por todos los medios posibles la guerra en Ucrania y también en Tierra Santa"

"El papa ha denunciado 'la lógica de la guerra' que 'se ha impuesto, una vez más, porque no estamos acostumbrados a pensar en la lógica de la paz' y ha pedido que 'cese la muerte y la destrucción'" 

"Ojalá escuchemos (y sobre todo lo escuchen los políticos) el grito del papa Francisco. Y es que siempre nos hace falta recordar que una guerra no soluciona nada"

Este es el título de una canción (tan oportuna estos días), con letra de la hermana Regina Goberna, monja del monasterio benedictino de Sant Benet de Montserrat y de Concepció Serra, a la que ha puesto música, Concepció Ramió.

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Y esen estos momentos convulsos, llenos de violencia y de odio, que hemos de parar por todos los medios posibles la guerra en Ucrania y también en Tierra Santa, ya que todas las guerras no son sino la derrota de la humanidad. Por eso el papa Francisco, en la audiencia general del miércoles pasado 11 de octubre, pedía la libertad de los rehenes israelíes, a la vez que mostraba su preocupación por el asedio que sufren los palestinos en Gaza. 

El papa, que sigue con dolor lo que está pasando, tanto en Ucrania como también en Tierra Santa, lamentaba “las víctimas inocentes” y afirmaba que “el terrorismo y los extremismos no ayudan a conseguir una solución para el conflicto entre israelíes y palestinos”.

En su catequesis del miércoles 11 de octubre, en la fiesta de San Juan XXIII, el papa bueno, el papa de la paz y del Concilio, Francisco nos ponía el ejemplo de santa Josefina Bakhita, una religiosa sudanesa que, por medio del perdón, se convirtió en “una mujer pacífica y pacificadora”. Por eso, como dijo el papa, “su ejemplo nos indica el camino para liberarnos de nuestras esclavitudes y miedos, desenmascarar nuestras hipocresías y egoísmos” y “superar resentimientos y conflictos”. 

El papa Francisco, en una nueva llamada a la paz, ha denunciado la “devastadora y sanguinaria invasión de Ucrania, que está provocando miles de muertos, civiles y militares”, que también se dan ahora en Tierra Santa, en la guerra entre Hamás e Israel. El papa ha denunciado “la lógica de la guerra” que “se ha impuesto, una vez más, porque no estamos acostumbrados a pensar en la lógica de la paz”, hasta el punto que “estamos enamorados de las guerras, del espíritu de Caín”. Por eso el papa ha pedido que “cese la muerte y la destrucción” provocadas por esta “guerra cruel e insensata, que, como todas las guerras, representa una derrota para todos nosotros”. 

Lamentablemente desde el 24 de febrero de 2022, cuando las tropas rusas invadieron Ucrania y a pesar del terror de la guerra, desgraciadamente vamos “normalizando” el drama que supone la muerte de tantos inocentes. Y tristemente, también iremos “normalizando” la guerra en Tierra Santa.

El grito que el papa hizo en Nicosia en diciembre de 2021, “Dios sueña un mundo en paz”, es más actual que nunca. Este grito que Francisco ha repetido muchas veces con motivo de la sangrienta invasión de Ucrania por parte de Rusia y que es también un grito para frenar la guerra en Tierra Santa, nos invita a todos  trabajar y a orar por la paz. 

Es éste el grito que el papa transmite a los gobernantes, para que hagan posible un mundo sin odios, sin guerras, sin venganzas ni violencia. Por eso, como dice la canción, “Prou, aturem la guerra”, hace falta parar estas guerras inhumanas. El sueño de un mundo en paz es una utopía, sí. Pero una utopía que podemos hacer realidad, a pesar de de las tristes noticias, que como ha dicho el papa, “en lugar de traernos alivio y esperanza”, nos traen “nuevas atrocidades y crueldades cada vez más horrorosas”. 

La letra de la canción que la hermana Regina Goberna y Concepció Serra escribieron el verano pasado, con música de Concepció Ramió, nos recuerda que “el de Kiev es mi hermano, el de Moscú es mi hermano”, que “las armas sirven para matar” y que “estamos llamados a vivir libres y a amar”.

La letra de la hermana Regina Goberna y Concepció Serra nos recuerda que "el de Kiev es mi hermano, el de Moscú es mi hermano", que "las armas sirven para matar” y que "estamos llamados a vivir libres y a amar"

Ojalá escuchemos (y sobre todo lo escuchen los políticos), el grito del papa Francisco a hacer realidad el sueño de un mundo en paz, para que se cumplan en nuestros días las palabras del profeta Isaías: “Las naciones no levantarán la espada una contra otra, ni aprenderán nunca más a hacer la guerra” (Is 2:4). 

Y es que siempre nos hace falta recordar que una guerra no soluciona nada. Al contrario, agrava la situación de los ciudadanos que viven en países en conflicto y sobre todo produce muchos muertos y muchas víctimas, que llevarán para siempre las heridas (físicas y psicológicas) de la violencia y muchas veces, también, el odio en sus corazones. Por eso es necesario construir caminos de paz, de diálogo y de entendimiento, para que todos los pueblos lleguen a convivir fraternalmente como hermanos. 

Como dijo el papa el pasado 11 de octubre, “cuando entramos en la lógica de la lucha, de la división entre nosotros, de los malos sentimientos, del uno contra el otro, perdemos humanidad”. Y es que hace falta recordar que, como dijo el papa, “el perdón no quita nada, sino que añade dignidad”, ya que el “el perdón es la caricia de Dios para todos nosotros”. Y el papa decía aún, que “el Próximo Oriente necesita una paz construida sobre la justicia, el diálogo y el valor de la fraternidad”. Sobre estos pilares ha de ser posible restablecer la paz entre Hamás e Israel y entre Rusia y Ucrania.  

"Cuando entramos en la lógica de la lucha, de la división entre nosotros, de los malos sentimientos, del uno contra el otro, perdemos humanidad"

Prou, aturem la guerra 


Prou, aturem la guerra 

El de Kiev és el meu germà 

el de Moscou és el meu germà 

tots els homes i dones som germans.

 Prou, aturem la guerra (3 vegades)


Prou, aturem la guerra 

Les armes serveixen per matar 

per dividir, per destruir i per NO SER

 Estem cridats a SER

 a viure lliures i a estimar 

Prou, aturem la guerra (3 vegades)


Prou, aturem les guerres 

que a tots ens fa perdedors. 

La victòria és falsa i enganyosa 

L'orgull esclafa l'altre. Prou de guerres ja! 

Prou, aturem les guerres (3 vegades)

Recitat, sense música:

Prou, deixem les armes,

Avui mateix, ara mateix, ni un minut més.

Tots a la vegada. Dialoguem cara a cara.

La guerra sempre és fracàs.

El final de la guerra ha de ser ARA.

Prou, volem la Pau.

Prou! Aturem les guerres

 Busquem junts un nou camí 

Tots som humans, tots som germans 

Treballem per una pau que ens enriqueixi a tots.

Prou, aturem les guerres (3 vegades)

CODA:

Prou, aturem les guerres (3 vegades)

Paz

Partitura

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