"Ya sé que formar gobierno requiere paciencia, pero..." Un cónclave para formar el nuevo gobierno de Cataluña

Generalitata de Catalunya
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"Como escribo este texto antes del 26 de marzo, no sé si habrá unidad de acción entre las diversas opciones políticas que negocian el nuevo gobierno de Cataluña y tendremos un nuevo ejecutivo ese día (o el 28) o bien necesitaremos una prórroga"

"Después de la muerte del papa Clemente IV, en 1268, los cardenales estuvieron en cónclave casi tres años sin que llegasen a elegir un nuevo papa"

"Los romanos decidieron entonces suministrar a los cardenales electores únicamente pan y agua. Con esta dieta tan frugal, los cardenales se pusieron rápidamente de acuerdo y eligieron un nuevo papa, Gregorio X"

"Creo que todo sería más fácil si los políticos que quieren llegar a un pacto de gobierno, estuviesen a pan y agua y tuviesen muy presente el testamento atribuido al rey Jaime I, cuando pedía amar y proteger a todas las personas y al pueblo"

Algunos países acostumbran a formar gobierno unos días después de las elecciones. Otros países, por el contrario, eternizan las negociaciones hasta que (agotados los ciudadanos) los negociadores consiguen “fumata blanca”.

Como escribo este texto antes del 26 de marzo, no sé si habrá unidad de acción entre las diversas opciones políticas que negocian el nuevo gobierno de Cataluña y tendremos un nuevo ejecutivo ese día (o el 28) o bien necesitaremos una prórroga. O incluso unas nuevas elecciones, cosa que demostraría la ineptitud y la irresponsabilidad de los dirigentes de los partidos que no han llegado a un acuerdo para formar gobierno.

Seguramente estaría bien que los miembros que están negociando los acuerdos de gobierno se encerraran en cónclave. Esta palabra, del latín “cum clave”, es la asamblea de los cardenales reunidos para elegir al nuevo obispo de Roma, que se encerraban (y así lo siguen haciendo en la actualidad), de aquí el nombre de cónclave, para evitar intromisiones del poder civil en las decisiones que habían de tomar.

Parece ser que esta “clausura” es vigente desde el concilio de Lyon II, el 1274. Y es que después de la muerte del papa Clemente IV, en 1268, los cardenales estuvieron en cónclave casi tres años sin que llegasen a elegir un nuevo papa. Debido a esto, los habitantes de la ciudad de Roma decidieron suministrar a los cardenales electores, únicamente pan y agua. Con esta dieta tan frugal, los cardenales se pusieron rápidamente de acuerdo y eligieron un nuevo papa, Gregorio X.

Seguramente por le experiencia que vivió el papa Gregorio X en el cónclave que lo eligió, estableció una serie de normas con el objetivo de agilizar la elección del nuevo papa. Así, a partir del tercer día sin acuerdo, a los cardenales solo se les daba una sola comida al día. Y a los cinco días sin que hubiese acuerdo para elegir el papa, los cardenales solo tenían pan y agua en la mesa.

En la actualidad todo eso ha cambiado, pero es muy elocuente que la “presión” de esta dieta sobria, forzaba a los cardenales a llegar a acuerdos.

Los políticos que están negociando el nuevo ejecutivo de Cataluña, también habrían de encerrarse en cónclave (puede que incluso a pan y agua) para que agilizaran la formación del gobierno, ya que llevamos más de cuatro semanas del día de las elecciones sin ningún acuerdo de gobierno a la vista.

¿Por qué los pactos para formar gobierno no se pueden lograr en dos o en tres semanas como máximo? ¿Y por qué otras veces en solo unos días se consigue un acuerdo de gobierno?

El caso más paradójico fue durante el verano de 2019, cuando el presidente Pedro Sánchez y el Sr. Pablo Iglesias no se pusieron de acuerdo para formar gobierno. Pero, curiosamente, después de las elecciones del 10 de noviembre de aquel mismo año, en menos de una semana, el Sr. Sánchez y el Sr. Iglesias lograron pactar (sin más problemas) lo que unos meses antes no habían hecho. ¿Cómo es posible que los Srs. Sánchez e Iglesias no llegasen a ningún acuerdo y se hubiesen de celebrar unas nuevas elecciones? ¿Y cómo es posible que el que era imposible unos meses antes, después del 10 de noviembre de 2019, y en solo unos días, fuese posible? El Sr. Sánchez dijo (para justificar el no acuerdo) que con el Sr. Iglesias en el gobierno, él (“y muchos españoles”) no dormiría tranquilo. ¿Y qué pasó con su descanso nocturno, cuando rápidamente (después del 10 de noviembre) se puso de acuerdo con el que no le dejaba dormir?

Ya sé que formar gobierno requiere paciencia, es decir, tiempo y también sentido común y generosidad, además de dejar de lado el ego tan desmesurado en los políticos, los recelos mutuos, la arrogancia y la soberbia. Y para llegar a acuerdos también se requiere alturas de miras y dialogo sincero. De la misma manera que unos canelones no se hacen en cinco minutos, tampoco podemos estar cocinándolos cuatro semanas, que es lo que pasa (como estamos viendo) con las negociaciones per llagar a formar un nuevo gobierno en Cataluña.

Para formar un gobierno siempre hay problemas y por eso el papa Francisco pide (y eso lo habrían de tener muy presente los equipos que están buscando un acuerdo), que los problemas se resuelvan por medio “del dialogo y la negociación”. (Religión Digital, 27 de septiembre de 2020).

Creo que todo sería más fácil si los políticos que quieren llegar a un pacto de gobierno, estuviesen a pan y agua y tuviesen muy presente el testamento atribuido al rey Jaime I, cuando pedía “amar y proteger a todas las personas y al pueblo; hacer reinar la justicia y velar para que los más fuertes no opriman a los pequeños”. Seguro que así se alcanzarían buenos acuerdos con más facilidad.

Creo, además, que mientras esperamos la formación de un nuevo gobierno en Cataluña, los ciudadanos que anhelamos la “fumata blanca” habríamos de implorar la intercesión de la patrona de la ciudad valenciana de Orpesa, la Virgen de la Paciencia.

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