"Tenemos un papa que habla claro. Sin rodeos" La entrevista al Papa: Francisco no esquivó el debate sobre 'el Procés' apostando, como hace siempre, por el diálogo

Francisco, siempre por el diálogo
Francisco, siempre por el diálogo

"Tenemos un papa que habla claro. Sin pelos en la lengua. Sin rodeos. Y por eso mismo entendemos todo lo que dice. Lo hemos visto en la reciente entrevista que le ha hecho la Cope"

"El entrevistador intentó llevar al papa hacia la descalificación del 'Procés'. Pero Francisco, con su gran inteligencia, le respondió, pidiendo al estado español una reconciliación 'con su propia historia'"

"Sí, es verdad: en el estado español hubo una amnistía y la legalización de los partidos políticos y de los sindicatos, hasta ese momento, prohibidos por el franquismo. Pero así y todo, el papa ha insistido en la necesidad de diálogo: 'Más reconciliación y menos ideología'"

"Y es que ni la unidad de España no es ningún dogma, ni (creo yo), un 'bien moral', como afirmaron los obispos del Estado, (o incluso, como dijo el cardenal Cañizares: 'Dios quiere la unidad de España', ni tampoco lo es la independencia de Cataluña"

"Si el mismo gobierno español ha reconocido públicamente la existencia de un conflicto político con Cataluña, lo más razonable (como ha pedido el papa), es iniciar un diálogo fecundo"

Tenemos un papa que habla claro. Sin pelos en la lengua. Sin rodeos. Y por eso mismo entendemos todo lo que dice. Lo hemos visto en la reciente entrevista que le ha hecho la Cope. Aunque por eso mismo, por el hecho de no ser nada “diplomático”, recibe insultos y descalificaciones de los “talibanes” españoles, aquellos que creen que tienen siempre la razón y que son poseedores de la verdad absoluta y que por eso mismo atacan e insultan a los que no piensan como ellos. Así han tratado al papa por sus declaraciones a la Cope.

Francisco, que ha contestado a las preguntas que le ha formulado el periodista de la Cope, no ha esquivado el debate sobre España y el “Procés” que vive Cataluña, apostando, como hace siempre el papa, por el diálogo.

Francisco incluso se ha “atrevido” a poner a Kósovo (un país no reconocido por el estado español), como ejemplo de los países que, en los últimos años, de una manera natural, han optado por la independencia. Cabe recordar que Kósovo declaró unilateralmente la independencia de Serbia en 2008 y por eso el estado español no reconoce a este país (aunque sí que ha sido reconocido por la mayoría de estados de la Unión Europea), ya que España no acepta la unilateralidad.

El papa recomendaba al periodista de la Cope, ante su pregunta sobre el “Procés”, de “mirar a la historia”, ya que, como recordaba el papa, “en la historia ha habido casos de independencia. Son países de Europa”, continuaba el papa en la entrevista, “que hoy en día se encuentran en proceso de independencia. Mire a Kósovo” le decía al periodista de la Cope “y toda esta zona que se están rehaciendo” con naturalidad.

El entrevistador intentó llevar al papa hacia la descalificación del “Procés”. Pero Francisco, con su gran inteligencia, le respondió, pidiendo al estado español una reconciliación “con su propia historia”. Con su respuesta, el papa ha puesto en tela de juicio el relato oficial sobre la “modélica” (para algunos), Transición española, rompiendo un tabú que casi todo el mundo aceptaba y defendía: la “impecable” Transición. ¿Pero puede haber una modélica Transición sin una auténtica reconciliación?

Sí, es verdad: en el estado español hubo una amnistía y la legalización de los partidos políticos y de los sindicatos, hasta ese momento, prohibidos por el franquismo. Pero así y todo, el papa ha insistido en la necesidad de diálogo: “Más reconciliación y menos ideología”. Y es que Francisco ha puesto el dedo en la llaga cuando dijo: “No sé si España está totalmente reconciliada con su propia historia, sobre todo la del siglo pasado”. Y por eso el papa ha afirmado: “Si no lo está, ha de hacer el paso a la reconciliación con la propia historia”.

Diálogo

En la entrevista a la Cope, el papa ha defendido (como ha hecho siempre en relación a los conflictos políticos), la necesidad “de entrar en un proceso de diálogo y de reconciliación”. Un diálogo de verdad con Cataluña, ya que, como ha dicho Francisco, “cualquier gobierno, sea del signo que sea, ha de hacerse cargo de la reconciliación”.

Y es que ni la unidad de España no es ningún dogma, ni (creo yo), un “bien moral”, como afirmaron los obispos del estado, (o incluso, como dijo el cardenal Cañizares: “Dios quiere la unidad de España”, El Mundo, 26 de septiembre de 2.015), ni tampoco lo es la independencia de Cataluña.

Un papa que ama a su tierra
Un papa que ama a su tierra

La apuesta clara por la unidad de España, por parte de los obispos del estado, me recuerda el debate, en 2008, entre flamencos y valones en Bélgica. Los partidarios de la unidad pidieron a los obispos belgas un apoyo público a sus tesis. Pero el cardenal Danneels, con sentido común, les dijo: “La separación entre la Iglesia y el estado ha de ser respetada. Los obispos no han de tomar posición a favor de unos y en contra de otros. Los obispos rezaremos para que los políticos puedan decidir qué es mejor para Bélgica. Pero no apoyaremos ninguna opción” (Vida Nueva, nº 2589, página 7). Que es lo que, también con sentido común, defienden los obispos catalanes en todos sus documentos.

Y es que si el mismo gobierno español ha reconocido públicamente la existencia de un conflicto político con Cataluña, lo más razonable (como ha pedido el papa), es iniciar un diálogo fecundo (sin miedos y sin vetos), para que de esta manera (con la política y no con la judicialización del “Procés”), se pueda resolver la situación que vive Cataluña desde hace años.

El papa lavando no solo los pies sino también la cabeza de algunos obispos
El papa lavando no solo los pies sino también la cabeza de algunos obispos

Volver arriba