El Papa, a los jóvenes del Festival Halleluya 2026: "Nunca pierdan este ardor misionero"
Fuel el consejo del Papa en un videomensaje en portugués a los participantes y organizadores del festival organizado por la Comunidad Católica Shalom en Fortaleza, Brasil. También, exhortó a utilizar responsablemente las redes sociales y la inteligencia artificial
(Micaela Alejandra Díaz Miranda/ADN Celam).- El papa León XIV envió un videomensaje en portugués a los participantes y organizadores del Festival Halleluya 2026, que fue proyectado durante la programación del evento organizado por la Comunidad Católica Shalom en el Condominio Espiritual Uirapuru (CEU), en Fortaleza (Brasil).
En su mensaje, el Santo Padre hizo hincapié en los frutos evangelizadores que el Festival ha generado a lo largo de casi tres décadas de existencia y dirigió palabras de aliento especialmente a los jóvenes, a quienes animó a perseverar en la fe, fortalecer su vida de oración y asumir con valentía la misión de anunciar el Evangelio.
“Queridos jóvenes, es con alegría que participo, aunque sea a distancia, en el Festival Halleluya 2026”, expresó el Papa al inicio de su intervención. Reconoció que esta iniciativa ha tocado el corazón de innumerables personas “por medio de la música y de la adoración”, generando abundantes frutos espirituales, entre ellos confesiones, vocaciones sacerdotales y religiosas.
Anunciar a Cristo con valentía
Dirigiéndose a la juventud, el papa León XIV les dijo: “Qué bueno es estar con los jóvenes”. Reiteró que el entusiasmo juvenil contagia y despierta en toda la Iglesia un renovado ardor apostólico. El Pontífice hizo referencia también a sus recientes encuentros con jóvenes durante el Jubileo, donde pudo constatar que cada uno posee “un vigor misionero indispensable para transformar este mundo que tanto necesita del Evangelio”. Por ello, exhortó: “Nunca pierdan este ardor misionero”.
Durante su reflexión, el Papa insistió en que aún existen muchas personas que necesitan descubrir que Jesucristo responde a las inquietudes del corazón humano: “Proclamen con valentía que una vida sin Cristo es una vida sin gracia. Él es el camino, la verdad y la vida; es Él quien da sentido a la existencia y a todas las cosas”.
Señaló que la fe cristiana es un tesoro que vale la pena compartir con quienes se ama y con quienes más necesitan esperanza. Para mantener viva la llama de la fe, invitó a los jóvenes a permanecer en la presencia de Dios mediante la oración. “Una auténtica relación con el Señor exige perseverancia constante”, subrayó, recordando que Dios nunca abandona a sus hijos, sino que sale continuamente a su encuentro en Jesucristo. En este contexto, retomó una conocida enseñanza espiritual: “No tengan miedo de Cristo. Él no quita nada, Él lo da todo. Quien se entrega al Salvador recibe cien veces más”.
San Carlos Acutis, ejemplo para la era digital
El mensaje puso de referencia a San Carlos Acutis, presentado por el Papa como modelo para las nuevas generaciones: “Los santos dan testimonio de esta verdad. Inspirémonos en el ejemplo de San Carlos Acutis. Él muestra cómo mantener a Cristo siempre en el centro, incluso en el uso de la tecnología”.
Les aconsejo utilizar bien las redes sociales y la inteligencia artificial … porque pueden lanzarnos a un mundo irreal, donde lo efímero, la mera apariencia y el engaño terminan ocupando el lugar de los verdaderos valores y de lo que realmente importa
Tomando como referencia al joven santo italiano, el Pontífice exhortó a utilizar responsablemente las redes sociales y la inteligencia artificial: “Les aconsejo utilizar bien las redes sociales y la inteligencia artificial, empleando de manera moderada y disciplinada estos instrumentos, porque pueden lanzarnos a un mundo irreal, donde lo efímero, la mera apariencia y el engaño terminan ocupando el lugar de los verdaderos valores y de lo que realmente importa”, advirtió.
Al concluir su videomensaje, el Santo Padre pidió que el Espíritu Santo renueve en los jóvenes un amor más grande por Cristo y por la misión evangelizadora. “Dejen que el Espíritu Santo reavive en ustedes un amor mayor, capaz de transformar su juventud en una fuerza evangelizadora, haciendo de cada uno una piedra viva en la construcción de la ciudad de la paz que tanto amamos”, expresó, evocando la visión de san Agustín sobre la “Ciudad de Dios” presente en medio de la ciudad de los hombres.
Encomendó a los participantes a la protección de Dios, rogando que sean fortalecidos en las pruebas y permanezcan fieles a su vocación a la santidad: “Rogando a Dios que los fortalezca en las pruebas y los ayude a vivir con fidelidad el llamado a la santidad, concedo mi bendición apostólica a todos los participantes y organizadores del Festival Halleluya. Dios los acompañe siempre”.