Os pongáis como os pongáis, estáis equivocados.

La cigüeña de la torre
09 mar 2008 - 13:09

El fundamentalismo católico se equivoca en ocsiones. Y alguno se empeña en demostrarlo. Os pongáis como os pongáis la Iglesia no condena palabras sino lo que esas palabras encierran. Jamás se me ocurriría decir que se puede ser católico y sostener las ideas que sostiene Zapatero. Pero por las ideas no `porque se llame socialista.

Quiero pensar, aunque no estoy seguro de nuestros fundamentalistas, que piensan que todavía es peor el comunismo que el socialismo. Y digo quiero pensar porque como otra cosa que no aceptan es el mal menor pues para todos estos todo es lo mismo. Pues no, por mucho que os empeñéis no es lo mismo la gripe que un cáncer terminal. Ni que te roben y te maten a que sólo te roben.

Pío XI dijo que el comunismo era intrínsecamente perverso. Pues nuestros literalistas a creérselo y sostenerlo. Es igual. Están equivocados. Es intrínsecamente un determinado comunismo, aquel al que se refería Pío XI. No el comunismo que practicaron los primeros cristianos o el de las órdenes religiosas.

No tengo ni idea de si en alguna parte del mundo existe un partido socialista que se proclame católico. Y que además lo sea. Posiblemente no pero que puede haberlo no es la cuadratura del círculo. Y eso es lo que yo dije. Que por llamarse de una manera no tienen por que ser malos. Sólo lo serán si lo son.

El nuevo arzobispo de Munich se llama Marx. Y como en Madrid hay curas rouquistas y antirrouquistas supongo que en la capital de la cerveza los habrá marxistas y antimarxistas. Pues los buenos son los marxistas. ¿Es tan difícil de entender? El nombre puede dar pistas pero lo importante son las cosas. Y no absolutizar lo relativo.

Y quieran o no la teoría del mal menor está admitida por la Iglesia y por el sentido común. Don Ramón Nocedal la objetó frente a los jesuitas Villada y Minteguiaga y el Vaticano se pronunció contra el dirigente integrista. Y desde entonces esas tesis son doctrina común.

La discusión una vez más se plantea bajo términos falaces. No se puede apoyar el mal y el pecado. Si eso no lo discute nadie. No apoyas el mal y el pecado. Intentas que no sobrevengan males y pecados mayores.

Si alguien defiende el bien hay que apoyarle frente a quien defiende el mal. Pues miren ustedes, queridos fundamentalistas, si ese bien es un bien imposible porque no se va a conseguir nunca pues también es mejor el mal menor. Y que sea posible ese bien no me lo pueden cargar a mis espaldas que soy una gota de agua en el océano. Son los responsables de esos partidos quienes con su trabajo y su inteligencia tienen primero que reclutar una base social sólida y luego reclamar el voto. Porque simplemente para tirarlo es más cómodo quedarse en casa.

Llevamos ya una larga historia de partidos muy católicos, o más católicos, que no es que no hayan conseguido nada, es que son la nada de la nada. Y lo que sus líderes no han sabido hacer resulta que se lo tengo que hacer yo con mi voto. Sabiendo seguro yo y todos que jamás van a salir. Al menos de momento. Pues como que tampoco tienes como católico esa obligación.

Por último están las objeciones más inteligentes que son las que vienen de Nocedal que de tonto no tenía un pelo. Pero que fueron las que San Pío X rechazó. Que ya no era León XIII.

Siempre cediendo vamos a la ruina y las cosas cada vez están peor. Cierto. Pero ir a la ruina más aceleradamente no termino de verlo inteligente.

Estos a los que votáis consolidan las maldades de los otros que en la próxima partirán de una posición mejor para ellos y seguro que peor para nosotros. Pues sí. Pero mejor será que esa posición la tengan dentro de cuatro años que ahora.

Prefiero morir de pie que vivir de rodillas. Como frase está bien pero lo más probable es que con un voto inútil ni mueras de pie ni vivas de rodillas. Y he conocido a más de uno, de esos a los que se les llenaba la boca diciendo que eran los de morir de pie, más arrodillados después que una beata en misa.

Si mañana las únicas opciones de gobierno en España fueran Llamazares o Zapatero seguro que ese día yo votaba a Zapatero. Y conmigo estarían monjas de clausura y unos cuantos sacerdotes. Y al día siguiente iría a comulgar sin problema alguno.

Eso no quiere decir que no lamente no tener en España un sólo partido a quien con gusto e ilusión deberían votar los católicos. Porque al que votan es pésimo y a los que no votan no existen. Cosa esta última que lamento muchísimo.

No pretendo arrastrar el voto de nadie. Todos los lectores del Blog seguro que tienen muy claro lo que van a hacer hoy. Y respeto muchísimo cualquier decisión tomada en conciencia. Pero milongas las menos. Porque ni todo liberalismo es pecado, ni todo comunismo intrínsecamente perverso, ni aquellos que eran peores que "los monstruos de la Commune" debían ser tan malos cuando nazis y comunistas dejaron a los de la Commune casi como hermanitas de la Caridad.

Dejemos el literalismo sin la menor sindéresis a los Testigos de Jehová. Tampoco caigamos en el criticismo racionalista más absoluto. Pero no hagamos fundamental lo que no lo es. Y os aseguro, por si alguno no se había enterado, que de doctrina social de la Iglesia, Papas contemporáneos, es decir desde Pío VI, encíclicas, historia de la Iglesia, legitimismos, ralliements, modernismos, persecuciones, etc., etc., no es que sepa un huevo, que uno habla así, doce docenas de huevos. Mi última abuela se murió hace sesenta años.

También te puede interesar

Lo último

stats