Domingo 6º del tiempo ordinario
La verdadera religión
+
Primer domingo de cuaresma
“Conviértete y cree en Evangelio”
Evangelio: MC 1,12-15:
En aquel tiempo el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás; vivía con las fieras y los ángeles lo servían. Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: “Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio”
Para meditar:
“Conviértete al Evangelio” es lo que nos dijo el sacerdote haciendo en nuestra frente signo de cruz con ceniza. Es la invitación que hoy nos hace Jesús: “Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio". No dice convertíos a una divinidad que está en el cielo, celosa de su honor, y dispuesta a cargar contra nosotros pecadores. Pide la conversión al Evangelio, buena noticia: Dios está actuando en el mundo como amor y creando fraternidad entre todos; convertíos a este reinado de Dios. No por miedo a que la divinidad os castigue, sino seducidos por la buena noticia, como el que descubre una perla preciosa y para conseguirla, “con gran alegría, vende todo lo que tiene.
Los humanos necesitamos que nos valoren y reconozcan; por eso tratamos de justificarnos ante los demás; llegamos tarde a una reunión y tenemos que sacar una disculpa. Pero ¿cómo justificarnos o ser aceptables de verdad en este tiempo de Cuaresma?
Hay dos posturas.
Unos esperan la justificación como paga de sus obras y de sus méritos; siguen el ejemplo ejemplo del fariseo que ora en el templo, esgrimiendo todas las obras buenas que hace. Piensan que la conversión cuaresmal se reduce a multiplicar las mortificaciones y sacrificios.
Otros en cambio entienden la conversión cuaresmal desde una experiencia mística y profundización en la misma. Como el publicano que arrodillado en el templo, confía en la misericordia divina. Experimentan que son gratuitamente amados y acompañados por Dios, presencia de amor que los origina y suscita el deseo de amar a los otros. Se sienten justificados no por las obras sino por la fe o confianza. También hacen las obras buenas; pero no para justificarse ante Dios, sino como expresión de saberse ya justificadas.
Cuando Jesús pide la conversión al reino de Dios que seduce, está diciendo que la clave y la raíz de la ascesis tiene que ser la fe o experiencia mística. No digo que actualmente los cristianos no estemos cayendo en aburguesamiento. Pero creo que hoy en la Iglesia la crisis fontal es de fe, confianza o experiencia mística. Para intensificar esa fe o experiencia, la Cuaresma puede ser tiempo oportuno.
También te puede interesar
Domingo 6º del tiempo ordinario
La verdadera religión
Domingo 5º del tiempo ordinario
trnsmitir el Evangelio en nuestra sociedad
Domingo 4º del tiempo ordinario
Como llegar a ser feliz
El reino de los cielos está llegando
Domingo 3º del tiempo ordinario
Lo último
Inmaculada, la película sobre un dogma que “no se conoce” bien
Michal Kondrat, director: “En el dogma de la Inmaculada Concepción se encuentra la esencia del cristianismo”