En la festividad de Todos los Santos
En la festividad de todos los santos
En la celebración litúrgica de todos de Todos los Santos se pasa en seguida al recuerdo de los Difuntos. No está mal que se vea la conexión entre las dos celebraciones, pero corremos el peligro de quedarnos en una memoria de nuestros antepasados con pena, con nostalgia, con cierta sensación de que poniendo flores en el sepulcro evocamos un sentimiento de agradecimiento que no podemos definir. Por otro lado, estamos viendo la euforia de les generaciones jóvenes en la celebración del Halloveen: disfraces, símbolos y fiestas nocturnas en la víspera de Todos los Santos.
La santidad está sugerida en la vocación de Abraham: “ camina en mi Presencia”. Todos los seres humanos podemos escuchar en nuestra interioridad la invitación. La santidad no es efecto de nuestras mortificaciones, sino de una llamada gratuitaque nos precede. Los santos son escritura de Dios en la historia. Según nuestra fe, Jesucristo es la culminación en la apertura libre a esa Presencia de amor y un camino de santidad para todos
Todos estamos llamados a ser santos. No siendo unos espartanos para conseguir el cielo con nuestras propias manos. Ni siendo idealistas puritanos que nos escandalizamos por nuestras debilidades. Ni cayendo en un espiritualismo al margen de los conflictos. Ni amontonando actividades religiosas. Según el Evangelio, se trata de viviry difundir el espíritu de los pobres, misericordiosos, consecuentes entre lo que dicen y lo que hacen, tercos por construir ya en este mundola fraternidad sin discriminaciones, en justicia y paz.
La fiesta de Todos los Santos nos recuerda que no vamos solos. Caminamos en comunión con todos los que en el mundo intentan ser escritura de Dios, Presencia de amor en que todos habitamos. No solo cristianos y de otras religiones sino multitud de personas que, desde su conciencia escuchan esa voz que los precede y tratan de ponerla en práctica. En esa perspectiva podemos recordar y sentirnos unidos a nuestros hermanos ya difuntos en la confianza de que el amor es más fuerte que la muerte. Creemos en la “comunión de los santos”
En los últimos años se ha puesto de moda entre las generaciones jóvenes la celebración del Halloveen con sus disfraces y fiestas. No es suficiente lamentar los desmanes en esa celebración. Debemos preguntarnos qué piensan esos jóvenes sobre la vida y la muerte; qué anhelan y buscan.