Amar es decirle al otro: tú no morirás´(G Marcel). ¿Me siento amado por JesuCristo?

La mirada del amor
La mirada del amor

01.  El problema de la muerte.

       Marta, María y Lázaro pueden significar una comunidad cristiana (y toda comunidad humana) que se plantea el problema de la muerte.

Lázaro, el hombre sin rostro.

De los tres hermanos, Lázaro es el único que no tiene ningún rostro, ni perfil. Lo ignoramos todo sobre él, excepto que enfermó y murió.

Decía S Agustín -y es evidente- que la muerte es lo más seguro que tenemos en la vida.

Es la condición humana. Tengamos el rostro y las condiciones que tengamos, “enfermamos” y morimos todos.

Evadir el problema no resuelve nada, porque sigue en pie. El relato, la catequesis de Lázaro afronta la cuestión desde el “Yo soy” la resurrección y la vida.

Situación actual

Hoy en día nos envuelve un cinismo que nos lleva a una moral de la supervivencia. El cínico posmoderno piensa que nada tiene sentido. Lo sabe, pero intenta sacarle el mejor partido a la vida; aspira a vivir cómodamente, a mantener las máximas cuotas de poder, de placer y de bienestar. Es alguien que ha dejado de creer y de esperar, pero en lugar de caer en la desesperación intenta sacar provecho y partido de esta corta situación existencial.

02.  Un contexto de amor: y lo resucitó.

       Marta le hace llegar la noticia a Jesús: el que tú amas, está enfermo.

       Todos somos amados por Dios y todos estamos enfermos. Dios no nos va a evitar la muerte física, pero Dios nos ama siempre y terminamos no en la muerte sino en el amor de Dios, en la vida de Dios. El amor es más fuerte que la muerte. Lo decía bondadosamente el papa Francisco en una de sus breves alocuciones:

       Y sobre todo nos lo dice JesuCristo: Yo soy la resurrección y la vida.

       Nos hace bien vivir en el amor, en la amistad de Dios, de Jesús. No es cristiano tener miedo a Dios. ¿Me siento amado por Dios?

       Decía el filósofo cristiano francés Gabriel Marcel (1889-1973): amar a alguien es decirle al otro: tú no morirás. Jesús amaba a Lázaro, a Marta y María, a nosotros….

03.  Lázaro tiene una función simbólica.[1]

       Lázaro es un personaje, un tanto enigmático, callado. Incluso más adelante, como comensal en Betania, (Jn 12,12), tampoco dice nada. Quizás Lázaro es como la representación de todo ser humano…

       El evangelio de Juan es tardío en el NT, se redactó hacia el año 100, cuando iban muriendo muchos cristianos sin que el Hijo del Hombre llegara (segunda venida, Parusía, fin de la historia). Los hermanos que seguían en esta vida se entristecen al pensar que esos hermanos que han muerto ya no resucitarán hasta la resurrección del último día (Jn 11,24).

El mensaje de este relato es que esos hermanos no están muertos, sino que siguen viviendo en Cristo: Yo soy la resurrección y vida, (Jn 11,25).

Dentro del enigma y del silencio que supone la muerte, nos hace bien mantener la esperanza creer en el que es: Yo soy la resurrección y la vida.

04.  Lázaro llevaba cuatro días muerto.

       Lo que se opone a la vida no es tanto la muerte física, sino el mal profundo, el pecado.

       En ocasiones la muerte no es solamente física, “hay muertos en vida”, hay muertes psicológicas, morales, espirituales como el hijo pródigo: Este hijo mío está muerto y ha vuelto a la vida…

       Podemos estar muertos en vida. Tal vez, Cristo no está en mi vida y por eso estoy medio muerto

05.  Yo soy la resurrección y la vida, (Jn 11,25).

       Es el eje central del relato evangélico y de nuestra existencia.

       Jesús a Marta. ¿Crees, confías en esto? Marta responde con un hondo acto de fe: Sí, Señor, yo creo, confío. (Jn 11,27).

       Poco antes de ser ejecutado en 1945, Dietrich Bonhoeffer decía que ante la muerte lo único que vale es la confianza en Dios.

       Muchas veces nos perdemos imaginando, especulando acerca de cómo será la “otra vida”. La verdad es que no lo sabemos, pero confiamos

       Podemos atravesar por noches y valles de tinieblas, incluso por muertes psicológicas.

       Dios no nos va a ahorrar la muerte física / biológica, pero nos abre las puertas de la esperanza: quien confía en el Señor, vive.

       Marta no entiende bien cómo será todo esto (tampoco nosotros), pero descansa, cree en Cristo como Mesías, señor de la vida, Hijo de Dios.

¿Me fío, confío en Dios en lo profundo de mi vida, de mi enfermedad, de mi sufrimiento?

06.  Quitad la losa. sal afuera. quitadles las vendas

       La losa

       No se trata solamente de las losas de piedra del cementerio. Quitad la losa: no os dejéis aplastar por el peso del miedo a la muerte. También puede que en nuestra vida haya losas que no nos dejan volver a la vida.

       Cultivemos la esperanza, la confianza en Dios y en la vida. Tratemos de remover losas de muerte.

       

07.  Significado de Lázaro para nosotros.

       Aunque Lázaro hubiera -físicamente- resucitado en aquel momento, tenía que morir de nuevo. Con lo cual se retrasa el problema.

       La vida acontece (aquí y en el “más allá”) en la comunidad, en Betania, con los hermanos (Marta, María y Lázaro), lo mismo que le pasará en Pascua a la comunidad cristiana, a Tomás, que vuelve a la vida, cuando vuelve al grupo, a los dos de Emaús, junto al lago...

¿Te sientes amado por JesuCristo?


[1] JM Martín-Moreno, Personajes del cuarto evangelio, UP Comillas, DDB, Madrid-Bilbao, 2002, 180.

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