Epifanía: Faraones y Herordes hay unos cuantos. Mejor volver a casa otros caminos...
01. la estrella, los magos y la religiosidad popular.
El relato teológico de los Magos ha estado siempre muy presente en la religiosidad popular cristiana.
Isaías (60,3) y el Salmo (72,10s) sugieren que son reyes. Que sean tres parece que responde a los tres hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet, por tanto son una representación de toda la humanidad al mismo tiempo que una primicia de la Iglesia.
Este relato de los Magos es propio y exclusivo de Mateo. Tengamos presente que es un evangelio escrito para cristianos judíos, de tradición judía.
Pero vayamos con calma y un poco de poesía.
Este relato de los Magos tiene como transfondo, como “plantilla” un relato, una leyenda apócrifa judía (midrash) sobre Moisés, que narra los mismos pasos que los de los Magos en Mateo. El relato apócrifo de Moisés evoca:
+ El faraón se asusta al enterarse del nacimiento del salvador de los judíos (Moisés).
+ Manda matar al niño Moisés, (y a todos los primogénitos (Ex 13)
+ El padre de Moisés recibe en sueños la noticia de que su hijo (Moisés) será salvado.[1]
Este relato (midrash) lo conocían “perfectamente” los cristianos de tradición judía de las comunidades de Mateo. Y con ese transfondo Mateo elabora el relato de los Magos.
+ Ahora el niño ya no es Moisés, sino Jesús (el Mesías)
+ Ahora el faraón es Herodes.
+ Se asusta y manda matar a los niños.
+ José tiene la noticia en sueños…
Es una historia trágica y simpática a la vez
02. San Mateo añade a este midrash un aspecto importante: Los Magos de Oriente.
San Mateo compone el relato incorporando la escena de unos magos extranjeros, no judíos. Los judíos, los cristianos de tradición judía creían que el pueblo de Dios era Israel y la salvación era solamente para los judíos.
Con ello, desde el nacimiento de Jesús, desde Belén les –nos- está diciendo tres cosas:
+ Que la vida es una continua búsqueda y camino.
+ Que siempre hay faraones y Herodes.
+ Que ser cristiano es ser universal (católico).
03. Amar y buscar la luz de la verdad.
La vida es una búsqueda continua. Nadie tiene la formulación de la verdad absoluta. El papa Francisco criticaba con energía a quienes se creen dueños de la verdad.
Fuesen magos o no, reyes, astrónomos o sacerdotes persas, fuesen tres o toda la humanidad, esta fiesta es la de todos los que en la noche de la vida, hemos visto o intuido su estrella y venimos a adorarlo.
Toda búsqueda es sana y cristiana.
04. Faraones y Herodes.
No hay que ser un gran analista político para caer en cuenta de que siempre hay en la historia faraones y Herodes. Y esto a gran escala y en la vida sencilla de todos los días.
Con veinte céntimos de poder tenemos el peligro y la tentación de eliminar a los humildes, a los pobres o al que es más débil que yo.
05. Universal: católico.
Católico en griego significa universal.
Seguramente les costaría un poco a aquellos cristianos judíos asumir que la salvación no era solamente para el pueblo judío, sino que era universal, para toda la humanidad. Pero Jesús les mandó id por todo el mundo…
La Epifanía que celebramos es como una llamada a nuestra apertura a los demás tanto personal como eclesialmente.
06. la alegría de ver. La estrella sale para todos y nos llena de alegría
La luz, el sol sale para todos, no para unos pocos, para un pueblo, para una ideología cristiana o política. La luz es para cristianos y paganos (magos de Oriente).
Los magos, cuando encuentran a JesuCristo, se llenan de alegría (v 10). Esta alegría aparecerá en los discípulos más adelante, en la Resurrección: se llenaron de alegría al ver al Señor.
La Epifanía es una fiesta de luz y de alegría, de serena calma, de universos insospechados y abiertos. Universos de libertad, de búsquedas, de inteligencia (luz).
07. Adoraron al niño y se volvieron a casa por otro camino.
Tiene una cierta gracia y no poca retranca esto de que se volvieron a su casa por otro camino. No es una cuestión de tráfico o de montañismo. Sin duda que los Magos tenían una gran buena voluntad y buscaron la verdad. Por eso cuando encontraron la luz, se volvieron a casa por no por el camino de Herodes, sino por el camino de la luz.
Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo
[1] Este midrash apócrifo fue recogido por el historiador Flavio Josefo.