Jesús siempre siente compasión

01.  Salvarse es algo más que no condenarse.

       Jesús siente compasión de la gente, del pueblo.

       Para muchos cristianos de nuestras generaciones ahora ya mayores, el cristianismo ha sido un asunto de “no condenarse”.

La cuestión cristiana se debatía entre el premio y / o el castigo. La tarea de Dios parecía que consistía premiar o castigar… Pero Dios “no juega” a premiar o castigar, Dios ama, Dios se compadece.

(El cielo no es una recompensa, un premio, sino que es la plenitud del abrazo de Dios Padre).

De ahí que hayamos vivido en un hábitat religioso oscurantista, de miedo, de pecado, condenación, de infierno, etc…

       Criticaba con ironía aquel buen cura que: el “dios” de algunos teólogos y moralistas es muy justo, porque condena a los malos y a los buenos en cuanto se descuidan. Lo cual no es cierto, porque –decía el papa Francisco-  no hay persona, por mal que haya vivido, a la que solo le quede la desesperación y le esté prohibida la gracia. Todos somos hijos pródigos hijo del mismo buen Padre que nos espera siempre.

       Dios no infunde respeto a trompetazos y condenas. El tratamiento que Dios hace de nuestro pecado no es el castigo, sino el perdón. Lo dice muy bien el salmo 129: De ti procede el perdón y así infundes respeto.

       

       Lo que hemos escuchado en el texto del evangelio de hoy es otro modo de entender la vida y el cristianismo. Jesús se compadecía del ser humano, de las gentes porque estaban extenuadas y abandonadas como ovejas sin pastor.

       Podemos apreciar dos aspectos en estas palabras y en esta actitud de Jesús.

  1. Jesús sentía lástima y compasión.

01.2 Porque estaban como ovejas sin pastor.

01.1     Jesús siente compasión - lástima

       Jesús sentía y siente compasión de las gentes, del pueblo. ¡Cuántas veces vemos a Jesús en los evangelios sintiendo lástima y compasión!

       Jesús percibía y se acercaba al sufrimiento de las personas y trataba de aliviarlo.

La compasión no es mirar de arriba abajo al que sufre, al enfermo, al pobre que vemos en la calle. La compasión es más bien hacernos acercarnos al sufrimiento de los demás.

Dice un refrán que “Del árbol caído todos hacen leña”.

La compasión es comprender y preocuparse de la persona que sufre en la vida, que atraviesa apuros o ha cometido un error o un pecado. Es mostrarse indulgente con quien “ha caído”. La compasión hace más llevaderos los tiempos y acontecimientos difíciles de la vida.

¡Cuántas veces vemos esta actitud en Jesús!

Jesús siente lástima del pueblo que lleva días sin comer; siente compasión de los enfermos, de aquel leproso. Jesús se compadece de aquella viuda de Naím a la que se le había muerto el hijo. Jesús siente pena y llora a la muerte de su amigo Lázaro. El padre del hijo perdido sintió compasión; el samaritano se compadeció del hombre que habían dejado medio muerto en el camino de la vida.

       Todo el evangelio de San Mateo es un “misericordia quiero y no sacrificios”.

       Ser cristiano no es tener miedo a Dios e intentar aplacar su ira para con nosotros pobres pecadores. Dios no se enfada con nosotros, el Dios de Jesús sufre con nosotros. Ser cristiano es percibir la compasión y la misericordia de Dios que se nos acerca por medio de Jesús y, al mismo tiempo ser también nosotros compasivos con los demás.

       Misericordia, compasión quiero y no sacrificios será el cantus firmus, el hilo conductor del Evangelio de San mateo.

       

01.2       Jesús ve al pueblo, a las gentes y las ve extenuadas y abandonadas: "como ovejas sin pastor".

El profeta Ezequiel (siglo VI a.C.) ya se había dado cuenta de que había muchos los pastores oficiales en Israel: los príncipes y magistrados, que no apacentaban el rebaño, sino a sí mismos (Ez 34,2).

JesuCristo se presenta como Buen Pastor, (Jn 10). Él ama a sus ovejas, él quiere y cuida de sus ovejas de modo que, aunque pasemos por valles oscuros en la vida, vamos tranquilos, su cayado nos sostiene (salmo 22). Finalmente Él da su vida por sus ovejas: él no huye.   

Si leemos un periódico o vemos un noticiario también nosotros nos podemos quedar pensando ¿Qué pastores conducen nuestros pasos? ¿Qué maestros y pastores elaboran los planes de educación de los niños, de los adolescentes? ¿Qué criterios rigen la formación de nuestros jóvenes en la universidad? ¿Qué líderes y qué ideologías orientan nuestra sociedad: la economía, la salud pública, la cultura? ¿Qué locutores, presentadores y "tertulianos" crean opinión, ética y comportamientos a través de los medios de comunicación?

Tal vez hoy en día también vivimos extenuados y abandonados: "como ovejas sin pastor" o, lo que sería peor, guiados por falsos pastores, por asalariados, que cuando "las cosas vienen mal dadas", abandonan el rebaño, (Jn 10).

Las ideologías no sienten compasión del pueblo, quieren su voto.

       

02. Id y proclamad el Reino: Curar enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios.

Jesús envía a los suyos a ser pastores de la comunidad y anunciar el evangelio del Reino. A sentir compasión de los que sufren.

       Llama la atención que Jesús no envía a los suyos a desempeñar tareas especialmente sagradas y / o religiosas. No les manda a desempeñar ritos. Jesús envía a los suyos a evangelizar y sembrar el Reino de los Cielos. Evangelizar es curar enfermos, resucitar muertos por la droga y el odio, limpiar leprosos, arrojar los mil demonios ínsitos en nuestra personalidad, trabajar por la paz, contra el tráfico de armas, tráfico de droga, etc. Evangelizar es sentir compasión.

       Es curioso que en esta crisis de sacerdotes actual, los obispos -y muchos laicos- se preocupen de que haya misa aquí o allá, pero no les parece es importante si nos preocupamos delos enfermos, por la paz y la pacificación, si damos limosna, si limpiamos la lepra de la droga, no nos preocupamos por el sentido de la vida, el suicidio, etc.

A un obispo le interesa que el cura diga Misa, celebre funerales y alguna que otra boda. Si ese cura siente compasión y visita a los enfermos de su parroquia, o a un encarcelado, o acoge a un emigrante, eso no cuenta, eso lo pueden hacer hasta los laicos.

       Jesús dice: Sentid compasión, curad, sanad. Eso es ser cristiano

Y además hagámoslo gratis. Lo que hemos recibido gratis, démoslo gratis: gracia: como don de Dios.

También te puede interesar

Lo último

stats