"Sería un escándalo si no siguiéramos trabajando para superar nuestras diferencias": Histórica audiencia del Papa a la primera arzobispa de Canterbury
"Aunque se han logrado grandes avances en algunas cuestiones históricamente divisivas, en las últimas décadas han surgido nuevos problemas, lo que ha hecho más difícil discernir el camino hacia la plena comunión", señaló León XIV en el encuentro mantenido esta mañana en el Vaticano con Sarah Mullaly
Histórica audiencia en el Vaticano, donde el primer papa estadounidense de la historia se ha reunido esta mañana con la primera mujer en alcanzar el primado de la Iglesia anglicana en sus casi 500 años de historia. León XIV y la arzobispa de Canterbury y máxima autoridad de la Iglesia anglicana, con 97 millones de fieles en el mundo, han mantenido su primera reunión conjunta, de alguna manera, la de dos 'novatos' en su respectivo ministerio, cuando aún no se ha cumplido el primer aniversario de la elección de Robert F. Prevost, y poco más de un mes –y un montón de controversia– depués de que Sarah Mullaly fue proclamada primada del anglicanismo el pasado 25 de marzo.
"Si bien nuestro mundo, sumido en el sufrimiento, necesita profundamente la paz de Cristo, las divisiones entre los cristianos debilitan nuestra capacidad para ser portadores eficaces de esa paz. Por lo tanto, para que el mundo acoja de corazón nuestra predicación, debemos ser constantes en nuestras oraciones y en nuestros esfuerzos por eliminar cualquier obstáculo que dificulte el anuncio del Evangelio", señaló el Papa en su saludo a la arzobispa de Canterbury.
El papa Prevost le recordó el énfasis que desde un primer momento ha querido dar al tema de la unidad, "en aras de una evangelización más fructífera", y que "ha sido un tema recurrente a lo largo de mi propio ministerio; de hecho, se refleja en el lema que elegí cuando fui nombrado obispo: In Illo uno unum", sin ocultar que "este camino ecuménico ha sido complejo".
"Aunque se han logrado grandes avances en algunas cuestiones históricamente divisivas, en las últimas décadas han surgido nuevos problemas, lo que ha hecho más difícil discernir el camino hacia la plena comunión. Sé que la Comunión Anglicana también se enfrenta a muchas de estas mismas cuestiones en este momento. No obstante, no debemos permitir que estos continuos desafíos nos impidan aprovechar todas las oportunidades posibles para proclamar juntos a Cristo al mundo", remarcó el Papa.
Y, citando las palabras que el papa Francisco dijo en 2024 a los primados de la Comunión Anglicana –«Sería un escándalo que, debido a nuestras divisiones, no cumpliéramos nuestra vocación común de dar a conocer a Cristo»–, el papa Pevost añadió que "también sería un escándalo si no siguiéramos trabajando para superar nuestras diferencias, por muy insuperables que puedan parecer".
Esta audiencia ha sido el primer acto de una visita de cuatro días que se presenta como un esfuerzo por afianzar las relaciones ecuménicas entre el anglicanismo y el catolicismo, dos credos con muy pocas diferencias dogmáticas, informa EFE.
De hecho, aunque históricamente el anglicanismo es visto como parte de los cismas protestantes por parte del catolicismo, los anglicanos se consideran parte del mundo católico del que lo separan pocas cuestiones más allá de la autoridad del papa (en el caso del anglicanismo, es el rey o la reina británica).
Sin embargo, el anglicanismo ha ido más lejos que el catolicismo en su inclusión de las mujeres: en 1992 aprobó la ordenación sacerdotal de las mujeres, y luego siguieron el nombramiento de obispas y arzobispas y finalmente la elección de una mujer como máxima autoridad. Además, el anglicanismo debate abiertamente la unión de parejas homosexuales, y algunos sacerdotes a título individual han empezado a ‘bendecirlas’. Este ‘progresismo’ ha avanzado no sin tensiones, y de hecho ha surgido una escisión en su seno, protagonizada por obispos africanos principalmente, que se oponen a lo que llaman ‘derivas doctrinales’ de la actual dirección anglicana.
Salvadas las distancias, algo similar ha sucedido en los últimos años en el seno de la Iglesia católica, sobre todo a raíz de la aprobación de la exhortación, hace ahora diez años, de Amoris laetitia, y, sobre todo, la declaración Fiduccia suplicans, en 2023, en donde se dejaba la puerta abierta a la bendición de parejas, también de homosexuales, y que suscitó un fuerte rechazo, sobre todo desde África, lo que obligó a una aclaración desde el Vaticano, y hace apenas una semana, otra de León XIV, para afirmar que "la Santa Sede ha dejado claro que no estamos de acuerdo con la bendición formalizada de las parejas", dijo en el avión que le traía a Roma de regreso de su primera gran gira por África.
Y también de África ha llegado hasra el momento la amenaza más seria contra el primado de Canterbury, después de que, a principios de marzo, se crease allín la nueva Comunión Anglicana Global, establecida principalmente en el África subsahariana, y que se propone ser el gran movimiento reformista conservador dentro del anglicanismo, reafirmando su ruptura con la Iglesia de Inglaterra tras el nombramientro de Mullaly, la gota que colmó el vaso de su paciencia.
