Cadena de ayunos para que el Papa vaya a Gaza desde este lunes, 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz, hasta el 2 de octubre, Día Internacional de la No Violencia
A la espera de una respuesta del Vaticano
«Pase algún tiempo en Gaza, en Cisjordania y en Jerusalén Este; no solo en los lugares sagrados, sino entre las personas y las comunidades que se enfrentan a asesinatos, desplazamientos y expropiaciones. Su presencia física demostraría a los palestinos que no han sido abandonados», subraya la carta.
(7Margens).- Una cristiana, dirigente de una organización civil de Palestina, desafió al Papa León XIV a pasar tres días en Gaza y a movilizar a la Iglesia Católica universal para proteger a un pueblo cuya existencia se ve cada día más amenazada y, con él, también a los cristianos en la tierra donde nació Cristo. La falta de respuesta por parte del Vaticano ha llevado, sin embargo, a otros cristianos a poner en marcha, ya desde este lunes, Día Internacional de la Paz, una cadena de ayunos y reflexiones como forma de apoyar las propuestas realizadas.
«Hay momentos en la historia en los que las declaraciones no son suficientes. Creemos que estamos viviendo uno de esos momentos», afirma Amira Mussallam, quien dirige, junto con Mel Duncan, la Protección Civil Desarmada en Palestina (Unarmed Civilian Protection in Palestine – UCPiP), una organización en la que participan civiles formados y organizados para proporcionar protección directa a otros civiles amenazados por conflictos violentos, además de apoyar la autoprotección de las comunidades locales, siempre sin recurrir a métodos violentos.
En una carta dirigida a León XIV, Amira Mussallam, firmante del texto, reconoce saber «lo extraordinario que es pedirle al Papa que visite un lugar que vive la guerra, la ocupación y un sufrimiento inmenso». «Pero hacemos esta petición de todos modos», afirma, porque el llamamiento que realiza es «en favor de la protección, la dignidad y el futuro de todos los palestinos, tanto cristianos como musulmanes». Son cuatro los verbos que, para ella, dan sustancia a ese gesto tan anhelado: venga, hable, movilice y proteja.
«Pase algún tiempo en Gaza, en Cisjordania y en Jerusalén Este; no solo en los lugares sagrados, sino entre las personas y las comunidades que se enfrentan a asesinatos, desplazamientos y expropiaciones. Su presencia física demostraría a los palestinos que no han sido abandonados», subraya la carta.
También serían fundamentales las palabras del Papa para «exigir, de forma inequívoca, el fin de las muertes, los desplazamientos forzados, la destrucción y la expropiación de los palestinos —e instar a los gobiernos a ir más allá de las declaraciones y a tomar medidas concretas—», dado «todo el peso moral y diplomático de la Santa Sede».
Apoyar al pueblo palestino podría pasar por movilizar hacia los territorios a protectores civiles desarmados (hay cerca de un centenar organizados en 20 grupos, pero se necesitarían al menos mil). ¿Qué hacen los palestinos, los israelíes y las personas de otras nacionalidades que ya trabajan allí? La respuesta está en la carta: «Acompañamos a los pastores de rebaños. Permanecemos en comunidades amenazadas. Caminamos junto a las familias. Respondemos cuando las comunidades nos llaman. Documentamos los ataques. Intentamos reducir la tensión en situaciones peligrosas. A veces, simplemente dormimos en una comunidad porque las familias tienen miedo de lo que pueda ocurrir durante la noche».
Cabe recordar que esta iniciativa cobró forma durante la reciente conferencia internacional sobre «la paz desarmada y desarmante», organizada en Roma por el Instituto Católico para la No Violencia, de Pax Christi Internacional.
En ella, los dos dirigentes de la UCPiP presentaron el trabajo que realizan y fue en ese contexto cuando otra intervención lanzó la idea de llevar la lucha no violenta a niveles más audaces, que puedan resultar más eficaces a la hora de resolver los problemas de las comunidades y los pueblos. Tal y como señaló 7MARGENS, que cubrió este encuentro, una de las propuestas fue, precisamente, invitar a León XIV a viajar a Gaza. Al día siguiente, la carta comenzó a tomar forma.
Dos semanas para una cadena de ayunos y reflexiones por Palestina
Durante su estancia en Roma, la dirigente de la UCPiP intentó por todos los medios ser recibida por León XIV, pero, tal y como explicó en la carta que dejó el 11 de septiembre en cinco lugares diferentes del Vaticano, solo le quedaban tres días antes de marcharse de Roma. No solo no recibió ninguna llamada, sino que, hasta la fecha, tampoco ha obtenido respuesta.
Para mantener viva esa intención y esa petición, sobre todo porque no se trata únicamente de la mencionada visita del Papa a Gaza, un grupo de participantes de diferentes países en la Conferencia por la paz justa y la no violencia ha decidido poner en marcha un periodo de ayunos de 24 horas y acciones de reflexión, en una cadena que se extiende desde este lunes, 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz, hasta el 2 de octubre, Día Internacional de la No Violencia (ambos instituidos por la ONU).
La iniciativa tiene como objetivo suscitar respuestas a la carta de Amira Mussallam por parte de León XIV y de los grupos y comunidades cristianas que se sientan interpelados.
Los organizadores sugieren que las posibles iniciativas que se emprendan durante estas dos semanas, o incluso después, se den a conocer enviando un mensaje al correo electrónico de Protección Civil Desarmada en Palestina: info@ucpip.org.
