El Papa advierte de "los vientos de guerra en Oriente Medio y Ucrania", y pide que "no apaguen la llama de la paz, aunque parezca frágil y vacilante"

León XIV invita a recorrer "el camino del diálogo, el encuentro y la diplomacia", durante el Angelus en Castel Gandolfo

El Papa saluda a los fieles desde Castel Gandolfo
El Papa saluda a los fieles desde Castel Gandolfo | Vatican Media

"Vuelven por desgracia a soplar los vientos de la guerra en Oriente Medio, Ucrania y muchas partes del mundo, sembrando violencia, horror y muerte, y afectando una vez más a tantos inocentes. No permitamos que estos vientos apaguen la llama de la paz, aunque parezca frágil y vacilante". Desde la plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, donde se encuentra de descanso estival, el Papa León XIV presidió el rezo del Angelus ante varias decenas de fieles, a quienes agradeció su acogida en estos "días de descanso". Y lo hizo renovando su deseo "para que se recorra el camino del diálogo, el encuentro y la diplomacia, único camino para llevar a una paz justa y duradera, en la que los pueblos puedan vivir reconciliados, en seguridad mutua y el respeto a la dignidad de cada persona".

Durante la reflexión previa al rezo mariano, Prevost hizo suya la parábola del sembrador, que "describe la generosidad y la confianza con las que Dios esparce su Palabra en nuestro corazón y su poder en nosotros". Para el Papa, Jesús "es la semilla que el Padre sigue esparciendo en el mundo para que, muriendo, dé mucho fruto", aunque a veces, admitió, "encuentra en nosotros un terreno duro e insensible; otras veces, un terreno distraído, semejante al suelo pisoteado de los caminos, al terreno pedregoso o a los matorrales de espinos".

Fieles en Castel Gandolfo
Fieles en Castel Gandolfo

"Pero hay momentos en los que encuentra una tierra receptiva y fértil, y entonces se producen milagros de amor capaces de cambiar todo lo demás, como ciertamente también nosotros hemos experimentado en nuestra vida", subrayó el pontífice. "Por eso el Padre no deja de sembrar, porque sabe que el poder de su amor es más fuerte que nuestra debilidad".

"La generosidad de Dios para con nosotros no es ingenua, sino sabia, y sabe descubrir en nosotros la posibilidad de un bien del que, a veces, ni siquiera nosotros mismos somos conscientes", trazó el Papa, quien insistió en que Dios "no deja de creer en nosotros, en lo que somos y en lo que podemos llegar a ser, día tras día, si con fe nos abandonamos en Él", con "gratitud y confianza", con disponibilidad, para dar los frutos: "Amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, modestia, dominio de sí", son algunos "¡Cuánto necesita nuestro mundo de estos frutos, de ser colmado y transformado por ellos!".

"Comprometámonos, entonces, especialmente en estos días de vacaciones, a dar espacio a la escucha, a la lectura y a la meditación de la Palabra de Dios, cultivando, junto con el descanso y la sana diversión, también momentos significativos de silencio y de oración", rogó León XIV. Así, culminó, "volveremos a nuestras ocupaciones habituales renovados en el cuerpo y en el espíritu, dispuestos a anunciar la Buena Noticia del Evangelio y cada vez con más capacidad de colaborar en el crecimiento del Reino de Dios".

Fieles en Castel Gandolfo
Fieles en Castel Gandolfo

En sus palabras finales, el Papa dirigió un saludo a las gentes del mar, que viven los conflictos en las rutas marítimas, y "sostienen el comercio y la vida de los pueblos", así como a peregrinos polacos, antes de salir del palacio y saludar a todos los presentes en un buggy móvil.

Te regalamos el Informe RD con análisis y todos los discursos de León XIV a España.
HAZTE SOCIO/A AHORA

También te puede interesar

Lo último

stats