León XIV no celebrará con Trump los 250 años de independencia de EEUU (pero esto es lo que le diría)
En la emblemática fecha del 4 de julio, el primer papa estadounidense estará en Lampedusa, y ni la fecha ni el lugar son casuales. Es ya un mensaje a las políticas de Trump. Pero acaba de enviarle otro, que fue leído en la Villanova University, en la que estudió
El 19 de mayo de 2025, pocas horas después de la misa de inicio del ministerio petrino, el vicepresidente de los Estados Unidos, el católico converso JD Vance, le entregaba al recién elegido León XIV una invitación del presidente Donal Trump para visitar el país, con motivo del 250º aniversario de la independencia de la todavía primera potencia mundial.
“Como probablemente puede imaginar, la gente en Estados Unidos está extremadamente emocionada por usted”, se oyó a Vance decirle a quien se había convertido en el primer pontífice estadounidense de la historia. La guinda perfecta para una conmemoración que Trump quiere que sea histórica. “En algún momento”, deslizó a modo de respuesta Robert F. Prevost.
“Algún momento” que aún deberá hacerse esperar, porque hoy ya se sabe que ese 4 de julio, el Papa estará en Lampedusa, una pequeña isla italiana que se ha convertido en la puerta de entrada a Europa de la inmigración que llega desde el norte de África. Toda una declaración de intenciones que sigue –también aquí– la estela de Francisco, que hizo de aquel islote perdido el destino de su primer viaje programático.
Los insultos de Trump al Papa
Las relaciones del Papa nacido en los suburbios de Chicago con el presidente de su país natal no pasan por su mejor momento, a pesar de que la reciente audiencia al secretario de Estado Marco Rubio ha podido recomponer un tanto los estropicios causados por los desabridos insultos y desprecios de Trump a León XIV a través de las redes sociales.
Pero si ya con la elección de Lampedusa Prevost daba una respuesta a las políticas claramente restrictivas con los derechos humanos puestas en marcha por la Administración Trump el mismo día en que fue proclamado por segunda vez presidente, en enero de 2025, estos días el Papa ha enviado un mensaje a los Estados Unidos en el que dice lo que, muy probablemente, le diría a la cara a Trump si hubiese participado en los actos del 4 de julio.
Fue con motivo de la 183ª ceremonia de graduación de la promoción de 2026 de la Universidad de Villanova, a cuyos miembros el Papa, “como orgulloso graduado de la promoción de 1977”, en palabras del presidente de ese centro agustiniano, envió un mensaje muy especial.
“El mundo más allá de Villanova te espera, a veces con los brazos abiertos y otras veces con intenciones verdaderamente peligrosas. Tendrás el desafío y la oportunidad de marcar una gran diferencia si llevas contigo los valores agustinianos de Veritas, Unitas, Caritas”, comienzo diciendo el Papa.
Luego viene el mensaje que, sin citarlas, pero va dirigida a las autoridades que han puesto en marcha, por ejemplo, la política de deportaciones masivas y que tiene en su punto de mira a once millones de personas que han entrado de manera irregular en el país: “Al conmemorarse este 250 aniversario de los Estados Unidos de América, quisiera invitarlos a recordar de manera especial los principios rectores de los fundamentos de nuestra nación: «Sostenemos como verdades evidentes por sí mismas que todas las personas son creadas iguales; que nuestro Creador las ha dotado de ciertos derechos inalienables, entre los cuales se encuentran la Vida, la Libertad y la búsqueda de la felicidad»”.
“Que los graduados de 2026 permanezcan siempre fieles a la luz que los ha guiado durante estos 250 años”, concluye el mensaje papal.
