León XIV a los religiosos en Camerún: "Colaboren con los obispos y sean valientes proclamando y dando testimonio del Evangelio"
A los Superiores Generales y a los más de 250 institutos y congregaciones en Camerún, recibidos privadamente en la sede de la Nunciatura en Yaundé, el Papa los exhortó a colaborar con los obispos y sacerdotes diocesanos
(Vatican News).- Ayer tarde, a su regreso a la Nunciatura en Yaundé, el papa León XIV se reunió con un grupo de nueve religiosos que representaban a la Conferencia Nacional de Superiores Mayores y a los más de 250 institutos y congregaciones religiosas activas en Camerún.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede, a través de su canal en Telegram, refiere que "el Papa escuchó sus palabras de agradecimiento por su visita al país y por sus palabras de los últimos días. También escuchó sus relatos de compromiso y testimonio ante las numerosas situaciones de sufrimiento que se viven en el país, incluyendo la de los jóvenes, las personas desplazadas, las víctimas de la violencia y la trata de personas". Asimismo, abordó la necesidad de que los religiosos colaboren más con los obispos y los sacerdotes diocesanos, y las preguntas sobre su identidad religiosa que surgen en el seno de las congregaciones.
Finalmente, el Papa se dirigió a ellos, agradeciéndoles ante todo la oportunidad que les brindaba el encuentro: «¡La vida consagrada es una parte esencial de la vida de la Iglesia!».
Reconocer y promover los diversos carismas
El papa León XIV trató la cuestión concreta de la relación entre la vida consagrada y los obispos y sacerdotes diocesanos, recordando que entre las conclusiones del último Sínodo figuraba la propuesta de crear un grupo de estudio para actualizar el documento y, cómo, en este sentido, es esencial reconocer y promover los diversos carismas de las congregaciones presentes en cada diócesis.
La escucha abierta es necesaria
El Papa habló de la formación para la vida consagrada, cada congregación según sus propias particularidades, y de cómo la escucha abierta es necesaria para preparar a los candidatos a abrazar una vida de sacrificio, entrega y servicio en comunidad. Explicó también cómo ciertos desafíos, como la convivencia entre personas de diferentes credos y religiones, y la pastoral juvenil, requieren reflexión dentro de cada instituto o comunidad, en colaboración con las diócesis, donde el carisma se pone al servicio de la Iglesia en todos los niveles.
Responder a los difíciles retos de este tiempo
Y continuó: «Han citado los discursos de estos días, el Papa ha llegado, el Papa se va, pero tienen lo que se dijo», recordando la responsabilidad de tomar lo dicho, reflexionar sobre ello y compartir el mensaje de la visita para responder a los difíciles retos de este tiempo. Y «la vida consagrada», concluyó el Papa, «nos exige ser valientes, a veces radicales, en nuestra decisión de proclamar sin temor lo que Jesús nos enseña en el Evangelio, discípulos que llegan a los problemas más complejos, a los rincones más remotos de la tierra, a los menos afortunados, a los presos, a los que más necesitan esperanza, del amor de Dios».
Finalmente, el Papa impartió su bendición a los presentes y, junto con ellos, rezó el Padrenuestro, antes de saludarlos individualmente.
