El Papa pide a los obispos italianos "devolver al Evangelio su lugar central"
"Tengan la valentía de escuchar a los jóvenes sin "domesticar" sus preguntas. La valentía de dejar que los pobres nos evangelicen"
(RD/Aica).- El papa León XIV invitó este 28 de mayo a los participantes de la 82ª Asamblea General de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) a situar el Evangelio en el centro de su misión. El Santo Padre se dirigió a los obispos italianos, en el Aula del Sínodo, resumiendo el documento final del Camino Sinodal Italiano. "Gracias a Dios, la cosecha es abundante", afirmó, y añadió que la tarea de los obispos es aceptar la mirada del Señor, no quejarse de la tierra endurecida ni de los datos estadísticos, sino reconocer la cosecha de Dios.
Déjense guiar siempre por el Evangelio
El Papa añadió que el Evangelio debe tener siempre prioridad, pues de él nace la fe, como encuentro vivo con Cristo resucitado, presente en la Iglesia. Ante desafíos antropológicos sin precedentes, "devolver al Evangelio su lugar central es un don que infunde entusiasmo a nuestra vida como obispos y una urgencia que nos impulsa", señaló.
Acompañando a los recién bautizados
Invitó a los obispos a preguntarse: "¿Qué rostro de Dios mostramos en la predicación, en la catequesis, en la liturgia, en el amor al prójimo, en la vida de nuestras comunidades?" e hizo hincapié en que la iniciación cristiana no puede verse únicamente como una preparación para los sacramentos, sino como un "vientre" en el que la comunidad da a luz a la fe y introduce a la persona en la vida pascual, en la comunión con el Señor y en la fraternidad eclesial y también subrayó la necesidad de mantener el camino de la fe tras el entusiasmo inicial de los nuevos creyentes.
Obispos, escuchen la Palabra y escuchen al Pueblo
Y esto requiere comunidades capaces de orar y escuchar, "donde la Eucaristía sea verdaderamente la fuente y la cumbre, donde los pobres no sean receptores externos de servicios, sino hermanos y hermanas en quienes el Señor nos habla; donde los jóvenes sean rostros, voces e historias con quienes se dialoga; donde las familias no sean abandonadas y las heridas no se oculten, sino que se presenten humildemente ante el Señor; donde la fe se convierta en un compromiso real en la sociedad, en la política y en la cultura".
"Donde hay verdadera escucha, la comunidad no se encierra en sí misma, sino que se convierte en un lugar de discernimiento y misión, y para ello es capaz de renovarse"
Por lo tanto, el Papa exhortó a los obispos a escuchar la Palabra de Dios y al Pueblo de Dios. "Donde hay verdadera escucha, la comunidad no se encierra en sí misma, sino que se convierte en un lugar de discernimiento y misión, y para ello es capaz de renovarse", subrayó, afirmando que este es el significado del Camino Sinodal que la Iglesia italiana concluyó.
Recordando las enseñanzas del Concilio Vaticano II, el Santo Padre enfatizó que Dios desea salvar a las personas no individualmente, sino como un pueblo "que lo reconoce en la verdad y le sirve en la santidad".
Comprobar si las herramientas funcionan
Refiriéndose al documento que resume el Camino Sinodal en la Iglesia italiana, el Papa afirmó que no basta con que existan las herramientas, sino que es necesario comprobar si realmente funcionan.
Asimismo, al configurar la organización de la Conferencia Episcopal, debemos evitar reducirlo todo a la eficiencia administrativa, y preguntarnos qué estructura actual ayuda a los pastores y a las iglesias locales a proclamar el Evangelio mejor y con mayor fruto.
La lógica de la pequeñez según Dios
El Papa también señaló a los obispos que "el Señor no nos pide que midamos la fecundidad de la Iglesia según criterios de número, visibilidad o influencia". Él mismo eligió el camino de la minoría para descender entre nosotros.
"Esta lógica de la minoría es la verdadera fuerza de la Iglesia. No se basa en sus recursos ni estructuras, ni los frutos de su misión resultan de la aceptación numérica, el poder económico o la relevancia social. Al contrario, la Iglesia vive a la luz del Cordero y, reunida en torno a Él, es impulsada por los caminos del mundo por el poder del Espíritu Santo", afirmó.
Tengan valor
Y apeló a los obispos por la valentía de lo esencial: la valentía de "comunidades menos preocupadas por conservarlo todo y más libres para proclamar a Cristo. La valentía de la catequesis, que es un camino de iniciación y formación continua en la vida cristiana. La valentía de las parroquias acogedoras y misioneras donde las familias se encuentran y se renuevan con la fuerza del Evangelio. La valentía de los órganos vivos de participación. La valentía de escuchar a los jóvenes sin "domesticar" sus preguntas. La valentía de dejar que los pobres nos evangelicen".
