El Papa reza "por la paz para todos los niños del mundo, especialmente para aquellos que viven donde hay guerra"
Dejad que recen los niños. Los dueños de la paz. El Papa León XIV rezó esta tarde un Rosari por la paz en el mundo junto a centenares de niños en la Gruta de Lourdes que se encuentra en los Jardines Vaticanos, en una iniciativa organizada por Ayuda a la Iglesia Necesitada. "Un millón de niños rezan el Rosario por la paz", reza la iniciativa.
En un ambiente de oración, pero también de alegría, León XIV agradeció a todos los presentes, "especialmente a vosotros, niños, junto a vuestros padres y demás familiares, a los sacerdotes y a quienes os acompañan".
"¡Estoy realmente feliz de estar con vosotros! Y vosotros, chicos, decidme: ¿estáis contentos de haber venido?", preguntó. Un 'Síiii' recorrió los jardines. "Bien, me alegro. Sobre todo porque esta noche nos hemos reunido para estar juntos con las dos personas que más nos aman que nadie", añadió, citando a Jesús y María, que "nunca nos dejan solos y que siempre están cerca de nosotros".
"Nosotros también los queremos, ¿verdad? ¿Les lo decimos? Intentémoslo. Repitamos juntos: TE QUIERO, JESÚS. TE QUIERO, MARÍA", volvió a pedir, para después pedir a Jesús y María "un regalo especial: la paz para todos los niños del mundo, especialmente para aquellos que viven donde hay guerra, en tantos países de la tierra".
"Lo hacemos con la oración del Santo Rosario, que es una oración sencilla, que todos pueden rezar", clamó, explicándoles que, tras la oración, se encendería velas "y pensaremos en Jesús en algunos momentos importantes de su vida, en los que llevó luz y paz a tantas personas: cuando fue bautizado en el río Jordán, cuando convirtió el agua en vino en las bodas de Caná, cuando anunció su Reino, cuando mostró su gloria en el monte Tabor y cuando, en el Cenáculo, durante la Última Cena, nos dejó la Eucaristía".
"Son momentos en los que nos hizo regalos maravillosos, que no debemos olvidar, y por eso queremos darle las gracias. Hagamos también esto juntos, una vez más. Digámosle todos: ¡GRACIAS, JESÚS! Y pidámosle con confianza, todos unidos: ¡DÁNOS LA PAZ!", indicó.
"Quiero deciros una última cosa: esta noche y en estos días no somos solo nosotros los que rezamos. En todo el mundo, un millón de niños reza con nosotros. ¡Un millón! Pensad: cincuenta millones de «Ave Marías» que se elevan al Cielo desde todas partes y en todas las lenguas de la tierra pidiendo la paz, y que se unen como en una única y grandísima corona del Rosario, para abrazar y unir entre sí a todos los continentes, las razas y las naciones del planeta", finalizó, pidiendo a los niños a "ser buenos y a portarnos bien —en casa, en el colegio, en el catecismo, con los padres, con todos, incluso cuando jugamos y cuando hacemos deporte—, porque las oraciones siempre deben ir acompañadas de buenas obras, de gestos de amor. ¡Así es como crece la paz!".
