Hazte socio/a
Última hora
Ya se conocen los primeros actos oficiales del Papa en España

El Papa visita en Yaundé una Iglesia con acento propio “Hoy estamos de fiesta, el ambiente es de una ebullición tremenda”

El Papa llegó ayer a Camerún, allí le esperaba una Iglesia joven que, con el apoyo de todos los católicos del mundo, crece año a año. Pablo Muñoz es uno de los 41 misioneros españoles que están en el país, y explica el ambiente de expectación que se vivió por las calles de la capital

Detalles de la tela oficial que se ha elaborado en Camerún para la visita del Papa | 5

(OMP).- “Hoy estamos de fiesta, el ambiente es de una ebullición tremenda”, explica Pablo Muñoz, un misionero de Verbum Dei de Ciudad Real que llegó a Yaundé hace dos años y medio, tras treinta años de experiencia misionera en otros países. “Todas las parroquias están movilizadas, se han repartido las zonas por donde va a ir pasando el Papa, para que León XIV pueda sentir el calor del pueblo camerunés”, explica. “Se ha hecho una tela oficial, que luego se vende y cada uno se hace su camisa, sus pantalones con ella, y así se da sentido de unión y celebración”, afirma este misionero. La preparación se nota hasta en las calles. “Aquí bromeamos diciendo que el Papa tendría que venir al menos una vez al año, porque han arreglado en poquísimo tiempo calles que estaban intransitables, lo han puesto todo muy bonito”.

Según describe Pablo Muñoz, en muchas ocasiones los católicos cameruneses sienten presión social por haber abandonado las religiones tradicionales para abrazar ‘una religión de blancos’. “Los católicos tienen a veces dificultad para vivir plenamente su identidad como tales, no siempre es fácil para ellos”, explica. “Y por ello existe la tentación de estar con un pie aquí y otro en otro lado, ir a misa y también ir al marabú –jefe espiritual- a que haga sus encantos y les libre de los espíritus que les acechan”. La visita del Papa es un momento importante para ellos. “Creo que quizá esta visita pueda reforzar ese sentido de pertenencia a una realidad universal, a la Iglesia universal, que dé la seguridad de que es aquí realmente donde encuentro la salvación”.

Según desvela este misionero, ya en junio del año pasado el papa León XIV, un mes después de haber sido elegido Papa, le pidió al nuncio en Camerún que preparara este viaje. “Muchas de las visitas que el Papa ha hecho hasta ahora habían sido programadas por el Papa Francisco. Pero él ha querido que su primera visita programada por él fuera a África”.

Una señora en una panadería de Yaundé esta misma mañana, con su vestido hecho con la tela oficial

Una Iglesia con acento propio

Resulta relevante el aumento de católicos y la gran fortaleza de la Iglesia católica en Camerún si se comparan estas estadísticas con las de hace 95 años. Hoy la Iglesia camerunesa es verdaderamente africana y no depende exclusivamente del impulso misionero de las congregaciones y órdenes religiosas que tanto hicieron por extender el Evangelio en dicho país.

Teniendo en cuenta que André Kwa Mbangue fue el primer camerunés en recibir el bautismo en 1889, las cifras de la Iglesia católica en Camerún no dejan de impresionar. La República de Camerún, cuya capital es Yaundé, tiene una población de 27.419.000 habitantes, de los que 7.917.000 son católicos; el 28,87% de la población. Existen 26 circunscripciones eclesiásticas, 1.325 parroquias y 4.821 centros pastorales de otro tipo. Actualmente hay 34 obispos, 3.108 sacerdotes, 3.301 religiosas, y 26.694 catequistas. Los seminaristas menores son 2.064 y los mayores 2.177.

Un total de 403.763 alumnos asisten a los 1.948 centros de educación católicos, desde las escuelas maternas hasta la universidad. Por lo que concierne a los centros caritativos y sociales de propiedad de la Iglesia o que son dirigidos por eclesiásticos o religiosos, en Camerún hay 601: 44 hospitales, 294 ambulatorios, 17 hogares para ancianos e inválidos, 35 orfanatos, 5 leproserías…

Resulta interesante comparar estos datos con la situación de la Iglesia en Camerún hace 95 años, cuando ni siquiera se había constituido el país. La Iglesia católica en 1932 se articulaba, en lo que actualmente es Camerún, a través de tres vicariatos apostólicos (Foumban, Yaoundé y Douala). Contaba con 246.742 católicos y el número de sacerdotes era de 77, ninguno de ellos del país. Junto a este reducido número de sacerdotes había 32 hermanos religiosos no sacerdotes de los que 8 eran indígenas. En cuanto a las religiosas eran 37, con dos de ellas africanas.

Camerún, territorio de misión

Un crecimiento apoyado por toda la Iglesia

La Iglesia en Camerún es 100% territorio de misión, es decir, todas las diócesis son iglesias jóvenes que, tras haber sido fundadas por los misioneros, no son autosuficientes ni a nivel humano ni a nivel económico. El Papa cuida especialmente de ellas cada año, y lo hace a través de Obras Misionales Pontificias (OMP). Esta institución, que pertenece al Dicasterio para la Evangelización -antigua Propaganda Fide-, canaliza las aportaciones para las misiones de todos los católicos del mundo –a través del Domund, Infancia Misionera y Vocaciones Nativas-, y los distribuye de una forma equitativa entre los 1.132 territorios de misión que tiene la Iglesia.

En el caso de Camerún, las 26 diócesis reciben anualmente este apoyo. En los últimos 5 años, OMP ha enviado 13.495.350€ para apoyar el crecimiento. Esta ayuda se ha concretado en tres ámbitos. Por un lado, han recibido cerca de siete millones de euros de las colectas del Domund para los gastos del día de la evangelización, la construcción de 75 nuevas parroquias, y conventos de varias congregaciones, formación de catequistas nativos… que permiten que la Iglesia tenga presencia estable en nuevas aldeas.

Por otro lado, han recibido más de dos millones y medio de euros para proyectos infantiles por parte de Infancia Misionera: escuelas diocesanas, dispensarios, catequesis, niños refugiados de la zona anglófona, alimentación… Y por último, se ayuda cada año a los 21 seminarios diocesanos que hay en Camerún, sin la cual muchos de ellos tendrían que cerrar. En los últimos cinco años se les ha apoyado con 3.800.000€ gracias a las aportaciones a la Jornada de Vocaciones Nativas. 

Todos los que han colaborado con Obras Misionales Pontificias han sido cómplices de la implantación de la Iglesia en Camerún, que hoy tiene un rostro y un acento propio; y han seguido el mandato de Cristo de llevar el Evangelio hasta los confines de la Tierra.

También te puede interesar

Lo último

patatas dinero cooperación asociacionismo materia prima transformación

Patatas galledasde A Limia (Ourense)