La promesa de León XIV a los ancianos del mundo: "Yo nunca te olvidaré"

"En este tiempo, marcado de una manera tan fuerte por la violencia bélica y social, muchos se interrogan acerca de cómo será el mundo en el cual crecerán los propios nietos. Les exhorto, queridos hermanos, a unirse a mí en la oración constante para que llegue pronto la paz al mundo entero", señala el Papa en su mensaje para la Jornada Mundial de los Ancianos y los Abuelos

El Papa saluda a unos ancianos en la parroquia de Ponte Mammolo
El Papa saluda a unos ancianos en la parroquia de Ponte Mammolo | @Vatican Media

"Yo nunca te olvidaré". El título del mensaje del Papa León XIV para la Jornada Mundial de los Ancianos y los Abuelos que se celebrará el próximo 26 de julio (festividad de San Joaquín y Santa Ana) y quiere ser, también, una toma de postura para no dejar a nadie al borde del camino. Tampoco, y especialmente, a nuestros mayores.

"En este tiempo, marcado de una manera tan fuerte por la violencia bélica y social, muchos se interrogan acerca de cómo será el mundo en el cual crecerán los propios nietos. Les exhorto, queridos hermanos, a unirse a mí en la oración constante para que llegue pronto la paz al mundo entero", señala Prevost en su escrito, que hoy ha hecho público la Santa Sede, y en el que el pontífice afronta "la dolorosa sensación de ser olvidados" que, "desafortunadamente, es común en muchas personas, especialmente entre los mayores". 

León, con ancianos en Estambul
León, con ancianos en Estambul

"Sobre la vida de muchos mayores parece haberse extendido un velo que difumina los rasgos de los rostros y los cubre con el olvido. Es lo que sucede en las casas donde reina la soledad y también en aquellos lugares de hospitalización donde la singularidad de cada persona corre el riesgo de ser reducida al número de su cama o a su patología", recuerda León XIV, quien invita a tomar la jornada de este año como "una oportunidad para redescubrir que la Iglesia está llamada a ser madre de todos y que en cualquier edad es posible descubrirse siempre como hijos e hijas de Dios".

"Que esta Jornada sea, por lo tanto, un estímulo para todos, en particular para los más jóvenes, y así retomar la bella costumbre de visitar a los propios abuelos, los mayores de la familia y también a aquellos que no reciben ninguna visita", pide Prevost. "Llévenles, junto con este mensaje y su presencia, la cercanía y el afecto del Papa".

"Que esta Jornada sea, por lo tanto, un estímulo para todos, en particular para los más jóvenes, y así retomar la bella costumbre de visitar a los propios abuelos, los mayores de la familia y también a aquellos que no reciben ninguna visita"

"La Iglesia conoce el sufrimiento de sus hijos más mayores, sabe bien que muchas veces se les mira con prejuicios y se les considera un peso; es sabedora de que una economía concentrada sobre el beneficio debilita las relaciones familiares; sabe que muchos ancianos son abandonados por los hijos que se ven obligados a migrar o, en algunos casos, a combatir en la guerra", admite el Papa León, quien recuerda que "ni siquiera cuando somos mayores dejamos de ser hijos e hijas, y por eso sigue siendo válida cada día la invitación a volver a los brazos de Dios, cuyo amor es paternal y maternal a la vez".

Ancianos caminando
Ancianos caminando

Así, invita al "descubrimiento de la ternura de Dios", que también es posible en el último tramo de la vida. Porque hoy "es posible hacerse mayores sin haber tenido una experiencia real de fe" "Nunca es demasiado tarde para comenzar a dirigirse a Él. Puede ser un gran don para todos", apunta el pontífice, quien recuerda cómo Francisco se refería a los mayores como "un nuevo pueblo”, por la cantidad de personas de edad avanzada existentes en el mundo.

Sin miedo a la fragilidad

"Quiero decirles: ¡no tengan miedo de la fragilidad! Propiamente esta debilidad lleva consigo una nueva potencialidad que ilumina también las demás edades de la vida", sostiene el pontífide, quien anima a "vivir como cristianos el tiempo de la ancianidad: “frágiles”, pero al mismo tiempo “llamados”".

"En este tiempo, marcado de una manera tan fuerte por la violencia bélica y social, muchos se interrogan acerca de cómo será el mundo en el cual crecerán los propios nietos. Les exhorto, queridos hermanos, a unirse a mí en la oración constante para que llegue pronto la paz al mundo entero", concluye el mensaje, en el que el Papa agradece a los ancianos "porque me sostienen cada día con sus oraciones, especialmente cuando recitan el santo rosario".

Te regalamos el Informe RD con las claves para entender el viaje de León XIV a España.
HAZTE SOCIO/A AHORA

También te puede interesar

Lo último

stats