Vesco, al Papa: "Este pueblo le acoge como a un hermano"
"Es tan orgulloso como este monumento que se eleva hacia el cielo de Argel y, al mismo tiempo, está agobiado por el peso de una historia dolorosa y herida, sobre la que aún falta un verdadero gesto de perdón", afirma el cardenal de Argel
Citando a Martin Luther King, podría decir: «I had a dream», y ese sueño era la visita de un Papa a Argelia, para encontrarse con este pueblo al que nuestra Iglesia católica se siente enviada y con el que tiene una vida entrelazada y un destino compartido.
Este pueblo acoge hoy en usted a un Pontífice, a un hijo de san Agustín y, sobre todo, a un hermano. Este pueblo es a imagen del Maqam Echahid, el Monumento a los Mártires, a cuyos pies se encuentra usted. Es tan orgulloso como este monumento que se eleva hacia el cielo de Argel y, al mismo tiempo, está agobiado por el peso de una historia dolorosa y herida, sobre la que aún falta un verdadero gesto de perdón.
Este pueblo se fortalece en su juventud y, al mismo tiempo, está marcado por el recuerdo de sus mártires en las distintas épocas de su historia, desde el pasado colonial, pasando por la guerra de independencia, hasta la década de violencia de los años 1990-2000.
Es un pueblo increíblemente resiliente, joven, variado, sediento de encuentros y cuya hospitalidad ya no necesita demostrarse. Desde su elección, Argelia esperaba la visita de aquel que se había presentado como hijo de San Agustín y se preparaba para recibirlo como a un hijo del país. ¡Mahaba bik fi bladna!
