19 sep 2021
Una increíble revelación, vivida por pocos y rechazada por muchos (I)
En las religiones, los seres humanos buscan a Dios. En la Tradición de Jesús es Dios quien busca a los seres humanos
Jesús de Nazaret fue el primero en expperimentar esta novedad. Después de ser bautizado, mientras rezaba, "sintió una tremenda conmoción interior. Fue invadido por una onda de ternura tan avasalladora que conmovió todo su interior: 'Tu eres mi hijo amado, en ti me complazco'"
"A partir de ahí ocurrió una verdadera revolución en su vida: Se siente amado de Dios-papá querido. Es invadido por una pasión de amor divino que trastocó su vida"
"Ya no es él quien busca a Dios. Dios lo buscó y asumió como su hijo querido"
"Inundado de la proximidad amorosa de Dios se puso a predicar con tanto entusiasmo y sabiduría. Quiere llevar a todos la novedad de que Dios está próximo a todos ellos"
"Solo les dice: "vosotros sois mis hijas e hijos, en vosotros encuentro mi regocijo". Esto suena primeramente como sorpresa y después como una inaudita alegría y liberación"
"Dicen: es la buena noticia, es el evangelio. Esta sorprendente propuesta requería y requiere una respuesta. Exige cambiar de mente y de corazón. ¿Lo hemos hecho? Esta es la cuestión"