"Este tiempo de adviento es encontrarnos con Jesús que es la Verdad" El Adviento nos lleva a reflexionar en la autenticidad de nuestra fe en Cristo

Adviento de esperanza
Adviento de esperanza

"La adhesión a Cristo debe ser sincera. Los que estén preparados serán llevados con Él"

"Desechemos las obras de las tinieblas y revistámonos con las armas de la luz"

Al iniciar el tiempo del adviento, en este primer domingo, la liturgia de la palabra nos lleva a reflexionar en la autenticidad de nuestra fe en Cristo.

La llegada imprevista de Cristo rompe con la respuesta de falta de autenticidad del ser humano que se rige muchas veces por la conveniencia de sus propios intereses.

La adhesión a Cristo debe ser sincera. Los que estén preparados serán llevados con Él.

Por eso debemos estar atentos a que nada ni nadie oscuro haga que Cristo, que es luz, se vaya de nosotros.

El que no esté preparado se le cerrará esa puerta y, ese ingreso a la salvación para reinar con Cristo por toda la eternidad.

Creemos. Crecemos. Contigo

Adviento
Adviento

Desechemos las obras de las tinieblas y revistámonos con las armas de la luz
El adviento es un tiempo profundo para ver como nuestra vida cristiana resplandece en nuestras obras y cuál es la medida de nuestro resplandor.

Para que por medio de nuestras buenas obras se alabe a Dios.

Hay quienes si hemos sido bautizados pero nuestras obras siguen siendo torcidas, oscuras con nuestras envidias, mentiras, robos, lujurias, los desenfrenos de la boca, las impurezas, los abusos a los demás, las injusticias, las infidelidades, etc.

Por eso el apóstol Pablo en la carta a los romanos nos recuerda que nos comportemos honestamente como se hace en pleno día.

El engaño no transparenta la luz. Nuestra habilidad de ocultar nuestras malas intenciones nos hace ser oscuros y, por lo tanto, no se puede confiar en quien oculta sus malas intenciones. 

La inteligencia del espíritu da el conocimiento para hacernos ver en quien podemos confiar y en quien no.

Nuestro Dios es sincero y su Hijo es sincero. Nosotros estamos llamados a ser imagen de Dios en la sinceridad del corazón, con la humildad de que necesitamos hacer un camino de conversión porque hay muchas cosas que necesitamos cambiar.

Debemos, cada uno, entrar en nuestra conciencia y ser honestos con nosotros mismos
El profeta Isaías nos invita a subir al monte del Señor para ser instruidos en sus caminos y marchar por sus sendas.

Recordemos que, en el monte de la Transfiguración, Cristo resplandece, porque en Él todo es transparente porque es la Verdad y, se oye la voz del Padre que dice: este es mi Hijo amado, escúchenlo.

Este tiempo de adviento es encontrarnos con Jesús que es la Verdad.

En ese encuentro con Él que es nuestra Verdad, Camino y Vida, se nos revela el amor verdadero que nos lleva a la vida.

Es una verdad que nos abre al amor para tener vida. De tal manera que podamos hacer este camino con Él con absoluta confianza, aun cuando su palabra sea tajante y toque lo profundo de nuestro ser, hasta lo más íntimo, viendo toda nuestra verdad, nos llevará a purificarnos totalmente para que el engaño no nos haga sucumbir y perder la luz de la que estamos llamados a ser portadores.

¡Estemos siempre preparados y en paz, reinando Cristo en nuestras vidas!

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