Última hora
Los Reyes, con el Papa

Les infundiré mi espíritu y vivirán

Detalle icono Resurrección de Lázaro
Detalle icono Resurrección de Lázaro

En este domingo 5º de Cuaresma meditamos en la fuerza del Espíritu del Padre y del Hijo que nos comunican la vida eterna y que con su poder nos hace participes de la resurrección, venciendo la muerte como Lázaro, quien después de llevar 4 días en el sepulcro y que seguramente ya olía mal como dice Martha, sale con vida por la fuerza del espíritu de vida que Jesús le comunica.

Quienes somos participes del espíritu de Dios somos dichosos porque nuestra vida está llamada a transformarse continuamente para vivir la vida plena.

El espíritu de Dios ilumina nuestra inteligencia, nuestro ser y sentir para conocer y entender como Dios va acompañando nuestra existencia y nuestro caminar en la fe.

Resurección de Lázaro
Resurección de Lázaro

La fe que nosotros vivimos y profesamos se ilumina por la acción del espíritu de Dios que actúa de forma viva en nosotros viendo y sintiendo esa presencia de Dios.

  • Una vida ordenada para agradar a Dios

El Espíritu de Dios es paz y armonía y desde ahí podemos comprender que todo desorden, todo egoísmo no es el camino para agradar a Dios y poder recibir su espíritu.

Por eso, lo primero que se nos invita para ser discípulos seguidores de Jesús es tener que enderezar nuestro camino.

Tenemos que dejar toda división, toda mentira, todo egoísmo que no promueve la vida común, toda injusticia, todo abuso, toda traición, todo tipo de mal.

  • Confesar a Jesús

Ambas hermanas le expresan a Jesús: si hubieras estado aquí mi hermano no hubiera muerto.

Experimentar la resurrección nos significa pasar de la muerte a la vida.

El Padre y el Hijo nos comunican su mismo espíritu de vida que nos hace capaces de vencer la muerte y el pecado. 

Por eso el escenario de Betania, con la muerte de Lázaro, es un escenario revelador de quien es Jesús, como confiesa Martha: Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenia que venir al mundo.

Creer en Jesús que nos da vida nos debe llevar a vivir con plena esperanza a pesar de la muerte misma que como seres humanos tenemos que vivir cada uno en su tiempo.

Los signos de vida de Jesús van sumando creyentes en Él, como los judíos que acompañan a Martha y María, se agregan a la comunidad de los creyentes en Jesús.

  • Nuestra esperanza en Jesucristo que resucita a Lázaro

Dice Jesús a los discípulos: Lázaro ha muerto y me alegro por ustedes de no haber estado allí, para que crean.

Estar con Jesús es tener una esperanza firme de tener vida en Él y que es capaz de superar la incerteza de la muerte.

La muerte nos pone a prueba, pero para quienes creemos, sabemos que es el camino de experimentar la fuerza de Jesucristo resucitado.

El Padre le da la vida al Hijo y manifiesta siempre en Él su Espíritu de vida eterna. El Padre y el Hijo son uno mismo en el Espíritu Santo.

Jesús ama a los hermanos Lázaro, Martha y María y nos revela una realidad de Jesús de que está ahí con los suyos, con los que lo confiesan que es el Hijo de Dios, que está y se manifiesta con los que creen en él.

Las noticias de Religión Digital, todas las mañanas en tu email.
APÚNTATE AL BOLETÍN GRATUITO

También te puede interesar

Lo último

stats