VIACRUCIS

Viacrucis
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VIACRUCIS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

ORACIÓN INICIAL

Estamos ante ti Señor con nuestro corazón dispuesto a la gracia que tu Espíritu Divino nos comunica para caminar contigo en estas estaciones del viacrucis, ilumina nuestra mente y toca nuestros corazones para que interioricemos este momento que nos regalas para iluminarnos y conducirnos en nuestro caminar en la fe, para tomar consciencia del gran amor que nos tiene y como el pecado y el mal se vencen en el amor de dar la vida, caminando en la verdad que libera, haciendo el bien como tú nos das ejemplo perfecto de entrega total para redimirnos de los males y pecados que por nuestras fuerzas y medios nunca hubiéramos podido vencer.

Viacrucis populares de América Latina
Viacrucis populares de América Latina

I ESTACIÓN: JESÚS ES CONDENADO A MUERTE

Texto de Mt 27,22-23

Pilato pregunta a los acusadores ¿y qué voy a hacer con Jesús, que se dice el Mesías?

Respondieron todos: Crucifícalo. Pilato vuelve a preguntar: pero ¿Qué mal ha hecho? Más ellos seguían gritando con más fuerza: Crucifícalo.

Meditación:

Jesús no ha hecho ningún mal pero el mal está enfurecido contra Él. El odio, la mentira, la injusticia, la ingratitud toman voz en la multitud que esta manipulada por la envidia.

La envidia nunca será capaz de reconocer el valor del bien, de la verdad, de lo que hace crecer, simplemente no soporta la envidia que las cosas prosperen para bien.

Desterremos de nosotros la envidia que es incapaz de reconocer el bien, la vida, la verdad, el bienestar, la paz, la armonía, la unión.

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

II ESTACIÓN: JESÚS CARGADO CON LA CRUZ

Texto de Jn 19,17

Jesús salió llevando su cruz para ir al llamado lugar de la calavera.

Meditación:

Jesús carga su cruz por amor a cada uno de nosotros. Los pecados de la humanidad están ahí representados. Cada vez que miro a Jesús con la cruz, ahí lo veo cargándome por amor, mientras más peco y más hago el mal más cargo el peso de su cruz.

Así cuando llevo mi cruz por amor en medio de mi vocación y misión para hacer la voluntad de Dios, ¿cuántas veces me toca cargar males y pecados para redimir, para transformar, sin dejar de hacer el bien por amor y cuántas veces deberé soportar ingratitudes, ofensas sólo con la intención de que mi amor y bien que debo vivir puedan transformar para superar el mal y el pecado?

Jesús no se quejaba porque sabía que el mal lo iba venciendo haciendo el bien y sembrando el amor. ¿Cuántas veces yo me quejo, pierdo la paciencia, reclamo, grito y pierdo la paz?

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

III ESTACIÓN: Jesús cae por primera vez

Texto de Jn 8,6-7

Jesús se inclinó y comenzó a escribir en la tierra con el dedo…luego se enderezó y dijo. Aquel de ustedes que no tenga pecados que le tire la primera piedra

Meditación:

Cargar con los pecados nos debilitará y nos hará caer por nuestras fuerzas que se debilitan, sea por nuestros pecados como por los pecados que debemos cargar de los demás de diferentes maneras.

Jesús nos invita a corregirnos y ayudar a los demás a corregir para aligerar nuestros pesos pero no para juzgar. Jesús nos hace recorrer un camino de liberación, como el mismo dice, carguen con mi yugo que es ligero y suave porque en Jesús no hay pecado ni mal, todo en Él es bien y amor por eso cargar con Él es caminar ligero y en libertad. Pero muchas veces por amor debemos cargar con el peso de los demás como lo hace Jesús con nosotros.

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

IV ESTACIÓN: JESÚS SE ENCUENTRA CON SU MADRE

Texto de Jn 2,3

La Madre de Jesús le dijo: ya no tienen vino

Meditación:

Jesús al tomar la copa de vino en la última cena dice a sus discípulos que beban porque ese vino es su sangre que se derrama por nosotros para el perdón de los pecados.

Dar la vida por los demás, sacrificándonos por amor y haciendo el bien es unirnos a Cristo en el sacrificio eucarístico. Es superar y vencer el pecado para que siga la fiesta de la vida.

Jesús nos dice: no hay amor más grande que el que da la vida por los demás

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

V ESTACIÓN: El Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz

Texto de Mc 15,21

Un hombre de Cirene, llamado Simón, Padre de Alejandro y de Rufo, llegaba entonces del campo. Al pasar por allí, lo obligaron a cargar con la cruz de Jesús.

Meditación:

Cargar con la cruz de los demás porque por si solos no pueden, eso se llama amor, desprendimiento de sí, generosidad.

Jesús carga con nuestros pecados por amor, aún cuando Jesús no ha cometido ningún delito, él carga con nuestros pecados, los limpia y redime para que tengamos vida, para que estemos mejor.

A veces tenemos nuestras obligaciones propias y también, muchas veces, debemos cargar con el peso de otros como lo hace el Cirineo con Jesús. Pensemos en el consuelo que recibió Jesús al llevar Simón de Cirene su cruz y que le permitió tomar nuevas fuerzas para seguir el camino. Es decir, cuando ayudamos a otros a llevar un tramo de su cruz o peso es para que ellos sigan su propio camino y misión pero para que recuperen sus fuerzas y no desfallezcan en el camino. 

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

VI ESTACIÓN: LA VERONICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS

Textos de Mt 27,27

Los soldados le escupían. Luego quitándole la caña, lo golpeaban con ella en la cabeza…se burlaban de él.

Isa 52,14

Así como muchos se asombraron de él, al ver su semblante, tan desfigurado que había perdido toda apariencia humana.

Meditación:

Desfigurar el rostro del otro con nuestras palabras, con nuestras acciones, con nuestros enojos, con nuestras mentiras, con nuestras infidelidades, con la vergüenza de nuestros pecados cometidos, con nuestras malas intenciones y la oscuridad de las mismas.

Muchas veces nuestros propios pecados nos han desfigurado.

La Verónica llega a limpiar el rostro de Jesús que ha sido desfigurado por tanto maltrato, triste por la negación, por la traición, por el cansancio… 

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

VII ESTACIÓN: Segunda caída en el camino de la Cruz

Texto de Hech 9,4-5

Saulo cayó al suelo y oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues? Saulo preguntó: ¿Quién eres Señor? La voz le contesto: Yo soy Jesús, el mismo a quien estás persiguiendo. Levántate y entra en la ciudad; allí te dirán lo que debes hacer.

Meditación:

Cuando nos alejamos de la verdad, erramos una y otra vez. Y en ese errar, tercos y necios, podemos causar más daño mayor en la medida en que más nos alejemos de la verdad y el amor.

No se trata de cuanto sepamos y conozcamos de religión y de cuanto cumplamos, según nosotros, con los preceptos de Dios y de la iglesia como lo entendía Pablo, que se decía ser un cumplidor fiel de la ley pero estaba alejado del camino que Dios trazaba en Jesús y de la verdad porque donde Dios conducía la fe de quienes creían en el Hijo, como su palabra y presencia viva.

Reconocer la verdad misma de nuestra propia fragilidad que cae una y otra vez y levantarnos al escuchar la voz de Dios que nos traza el camino por donde debemos enmendarnos, corregir, con la humildad necesaria para que otros, que van avanzados en el camino de Dios, me ayuden para que se haga la obra de Dios en mí.

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

VIII ESTACIÓN: JESÚS CONSUELA A LAS HIJAS DE JERUSALÉN

Texto de Lc 23,27-28

Mucha gente y muchas mujeres que lloraban y gritaban de tristeza por él, lo seguían, pero Jesús las miró y les dijo: Mujeres de Jerusalén, no lloren por mí, sino por ustedes mismas y por sus hijos. Porque vendrán días en que se dirá:…porque si con el árbol verde hacen todo esto, ¿Qué no harán con el seco?.

Meditación:

Jesús nos lleva a ver nuestra propia realidad personal y familiar, en su fragilidad, limitaciones, dolores y sufrimientos.

Nuestra compasión debe manifestarse en nuestro hogar. Muchas veces andamos consolando fuera de nuestros hogares: esposos, hijos , nietos, cuando en nuestros hogares hace falta compasión, misericordia, escucha, comprensión, paciencia, perdón en el amor sin juzgar, curar heridas físicas, morales, espirituales, emocionales.

Este es el camino del amor que nos traza Jesús con la cruz a cuestas para restablecer la armonía y la paz, como origen de la vida que hemos recibido en el amor que nos ha concebido sea a nivel biológico como en la fe recibida.

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

IX ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

Texto de Lc 4,13

Cuando ya el diablo no encontró otra forma de poner a prueba a Jesús, se alejó de él por algún tiempo.

Meditación:

Nuestra confesión de fe esta llamada a ser firme y perseverante en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Jesús al caer por tercera vez con el peso de la cruz, soportando nuestros pecados, el de toda la humanidad, con la infinitud de variedad de pecados; no se echa para atrás sino con un esfuerzo grande por amor es capaz de levantarse.

Tres fueron las tentaciones que el diablo le puso a Jesús, tres veces las que Jesús cae con la cruz pero nada lo desvía del camino de entrega por amor para redimirnos y salvarnos del pecado y de su muerte.

Que nada nos desvía del camino de dar la vida por amor, aunque caigamos nos podemos levantar en Jesús, si reconocemos siempre la verdad en el amor y nos afianzamos en nuestra entrega definitiva con perseverancia.

El diablo lo intentará una, dos y tres veces para hacernos sucumbir y una, dos y tres veces debemos confesar nuestra fe en la Santísima Trinidad a ejemplo de Jesús en las tentaciones.

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

X ESTACIÓN: JESÚS DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

Texto de Mt 27,35

Los soldados echaron suerte para repartirse entre sí la ropa de Jesús.

Meditación:

Jesús es despojado de sus vestiduras, ya lo han golpeado, se han burlado de él. Lo han escupido… se mira indefenso mientras sus enemigos se ensañan contra él. Todo el veneno y la maldad se revelan ante el indefenso.

¿Cuántas veces salen a la luz nuestras maldades ante el indefenso, aquel que no tiene las mismas fuerzas y oportunidades que yo tengo?

¿Cuánta maldad hay en mí que deberé quitar?

La burla, el sarcasmo, la maldad se manifiestan contra el indefenso e inocente que sólo ha hecho bien y la ingratitud se ve ahí de forma abusiva aun echándose a suerte las vestiduras. Así terminan nuestras cosas materiales temporales en este mundo, a suerte con quien queden! para tomar consciencia de lo pasajero y no poner nuestro corazón en ellas, sino transitar en ellas como lo que son ¡temporales!

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

XI ESTACIÓN: JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

Texto de Mc 15,25

Eran las nueve de la mañana cuando lo crucificaron. Y pusieron un letrero en el que estaba escrita la causa de su condena: El Rey de los judíos. Con él crucificaron también a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda 

Meditación:

Jesús ha venido a poner su morada entre pecadores. Antes de la crucifixión quedan reveladas las intenciones de quienes lo condenan: ancianos y sumos sacerdotes; quienes lo traicionan, niegan y abandonan: entre sus discípulos Judas Iscariote, Pedro y el resto de los discípulos.

Jesús está en medio de dos bandidos pecadores, y de los cuales, en libertad uno confesará la verdad de Jesús: Nosotros estamos sufriendo con toda razón, porque estamos pagando el justo castigo de lo que hemos hecho; pero este hombre no hizo nada malo.

Las palabras del buen ladrón siempre dejan ver esa luz de esperanza en quien reconoce esa verdad que siempre se revelará en un momento de la vida.

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

XII ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Texto de Lc 23,44-46

Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda la tierra quedo en oscuridad. El sol dejó de brillar, y el velo del templo se rasgó por la mitad. Jesús gritó con fuerza y dijo: ¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu! 

Meditación:

Jesús es nuestra luz. Él se ha transfigurado en el Monte, ha hablado con Moisés y Elías y el Padre se ha hecho escuchar en la nube diciendo: este es mi Hijo amado, escúchenlo.

Se apaga la luz para quien experimenta la muerte pero el Espíritu de Dios que hemos recibido siempre está vivo.

Al apagarse esa luz en la muerte viene la tristeza, florece el recuerdo, viene la memoria y ese Jesús que ha comido, reído, llorado, sufrido con sus discípulos se ha ido al encuentro del Padre, cumpliendo todo lo que le fue confiado. 

Ahora toca esperar con confianza en esa vida que en el espíritu de Dios está por manifestar con la resurrección. La muerte es un paso necesario, con sufrimiento, con dolor, con llanto pero con gran esperanza en el consuelo de vida que recibimos en el Espíritu Santo.

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

XIII ESTACIÓN: JESUS EN BRAZOS DE SU MADRE

Texto de Jn 19,25

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre. 

Meditación:

Como dijo el anciano Simeón: una espada te travesará el alma.

El dolor de Jesús ha sido muy grande en toda su pasión y su Madre María, siempre unida íntimamente a Jesús es crucificada con él en ese dolor que su hijo le comparte.

María ha recibido la vida de Jesús en su vientre por la acción del Espíritu Santo y al sentirlo muerto en sus brazos ve su humanidad en el paso de la muerte, pero ella es la primera que tiene fe en que su hijo resucitará porque ella conoce la fuerza de vida que el Espíritu Santo comunica.

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

XIV ESTACIÓN: JESÚS PUESTO EN EL SEPULCRO

Texto de Jn 19,41-42

En el lugar donde crucificaron a Jesús había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo donde todavía no habían puesto a nadie. Allí pusieron el cuerpo de Jesús, porque el sepulcro estaba cerca y porque ya iba a empezar el sábado de los judíos.

Meditación:

Jesús graba en su espíritu nuestra vida que camina en la fe.

La muerte ya no nos tiene esclavos para sí sino que el espíritu de vida lucha para liberarnos de la fuerza de la muerte, siempre el espíritu nos lleva a luchar contra la muerte, contra el mal, contra el pecado. Siempre somos condicidos por Dios a esa libertad definitiva que Jesús nos han conquistado.

Padre Nuestro..

Ave María..

Gloria al Padre…

¡Te adoramos oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador!

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