Gregorio Delgado del Río El encuentro del episcopado mundial ante los abusos del clero

Gregorio Delgado del Río
Gregorio Delgado del Río

"El centro del mal en el tema del abuso sexual del clero ha radicado, precisamente, en las estancias vaticanas"

"Con este Papa, se busca, por fin, gestionar las cosas de la Iglesia de otra manera, más en conformidad y sintonía con la propia doctrina conciliar"

1.2. El significado eclesial

No es necesario insistir. Es una evidencia. No obstante la apertura que supuso la celebración del Concilio Vaticano II, la Iglesia necesita  -gracias a la neutralización del espíritu conciliar llevada a cabo por Pontificados tan restauradores como los de Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI- una reforma muy en profundidad y. además, la necesita con urgencia (17). Objetivo que, aunque origine las más increíbles resistencias en ciertos ámbitos eclesiales, viene intentando el Papa Francisco desde el inicio mismo de su Pontificado.

El escándalo de los abusos del clero ha tenido, al menos, un efecto positivo: poner sobre la mesa del debate eclesial lo que, ante todas las cosas y circunstancias, se ha evidenciado. A saber, la Iglesia ha llegado al primer cuarto del s. XXI muy enferma, muy alejada del Proyecto de Jesús, en clara contradicción  -en sus líderes espirituales, sobre todo, y en parte del pueblo fiel- con las exigencias evangélicas (marginación). Está ahora mismo ante un gran problema ‘global’,  que necesita, como es lógico, soluciones globales (18) y que reclaman paciencia, discernimiento de la situación real, buena orientación y compromiso responsable de todos, coraje (‘parresia’) ,pero, sobre todo, de sus líderes, que han impulsar, con su testimonio y su ejemplo, un proceso reformador (unidad con la cabeza) de grandes dimensiones.

En el tema del abuso sexual del clero -ya lo hemos explicitado en estas páginas-, “… la Curia Vaticana – al menos, tal como está ahora mismo – es incapaz para resolver los problemas más serios que tiene planteados actualmente la Iglesia. La Curia Romana ha servido, entre otras cosas y hasta ahora, para ocultar los problemas de fondo, que tiene planteados la Iglesia desde hace siglos” (19). El centro del mal en el tema del abuso sexual del clero ha radicado, precisamente, en las estancias vaticanas. No tendría sentido confiar en su gestión o dejar nuevamente en sus manos, sin modificaciones sustanciales, la solución y el impulso de la nueva respuesta de la Iglesia al abuso sexual del clero. ¡Ya no se puede confiar en su gestión!

Es más, sobre el particular es preciso invocar (y rescatar) una norma y un criterio fundamental, recogido por el propio Concilio Vaticano II (Const. Lumen Gentium, n. 22): el Colegio de los Obispos, con la Cabeza, el Romano Pontífice, “… es también  sujeto de la suprema y plena potestad sobre la Iglesia universal, si bien no puede ejercer dicha potestad sin el consentimiento del Romano Pontífice”. Por consiguiente, el poder supremo en la Iglesia no lo tiene la Curia romana sino el Papa y el Colegio episcopal con el Papa.

Pues bien, con este Papa, se busca, por fin, gestionar las cosas de la Iglesia de otra manera, más en conformidad y sintonía con la propia doctrina conciliar. Desde esta perspectiva, la convocatoria de los Presidentes de las Conferencias episcopales representa un acontecimiento importante, que ha de ser saludado como muy positivo. La propia autoridad papal  -si me es permitido expresarlo así- se fortalece (20) en la comunidad universal de los creyentes en Jesús si la Cabeza actúa y toma decisiones junto con el Colegio de los Obispos en alguna de sus diferentes manifestaciones.

Este aspecto ha sido subrayado con insistencia por los portavoces oficiales del Encuentro episcopal de referencia. En efecto, se ha hablado, por relacionar algunos ejemplos, de ‘cooperación colegial’ (21), de ‘comunión episcopal’, de ‘comunidad fraterna’, de ‘colegial paternidad espiritual’ (22), de ‘encuentro entre pastores’ (23), de ‘plena participación de la Iglesia mundial’ (24), de ‘apuesta por la sinodalidad’ (25). Es innegable esta dimensión del Encuentro de Presidentes de las Conferencias episcopales de todo el mundo y, por tanto, se ha de celebrar su intervención directa, junto con el Papa, a la hora de abordar problemas pastorales de la Iglesia en el mundo global actual.

Protesta contra los abusos en la Iglesia

El problema, no obstante, puede residir a la hora de determinar la representatividad que ostentaban los Presidentes de las respectivas Conferencias episcopales en relación con los Obispos que las integran y cómo el Presidente respectivo (que ha asistido al Encuentro) puede o no vincular a sus miembros (Obispos) en relación con lo tratado en el encuentro. Esta perspectiva puede ser todavía más compleja cuando los Presidentes, como es el caso, han participado en el encuentro en el que no se ha discutido, previamente, texto alguno respecto del cual los Obispos hayan fijado posición y formulado mandato a su Presidente.

Probablemente, una de las más atinadas explicaciones del significado eclesial del encuentro romano se halle contenida en las siguientes palabras del Moderador del mismo, F. Lombardi, a saber: “En este contexto, la convocatoria a los presidentes de las conferencias episcopales tiene un significado no solo para responder a las crisis que se siguen manifestando y muestra que se trata de un problema global de la Iglesia difundido no sólo en algunos países, sino que apunta además a un modo de afrontarlo como pueblo de Dios, y movilizarlo a través de sus pastores y sus representantes. Y los presidentes de las conferencias llegarán entonces también como representantes de los otros obispos de sus países, que son los pastores de las comunidades eclesiales. Hay entonces un motivo de continuidad del problema en varios países, y también la vía de la convocatoria de los presidentes de las conferencias episcopales como signo de movilización del conjunto del pueblo de Dios como comunidad que debe reaccionar solidariamente” (26).

Esta opción, que personalmente celebro, que recupera, de algún modo, una vieja realidad de los primeros siglos de la vida de la Iglesia (tradición conciliar), posibilitará un gobierno de la Iglesia más participativo, esto es, con más posibilidades de cooperación del laicado y más cercano a los problemas (y sus manifestaciones circunstanciales) de la gente. Para ello, me parece necesario que, en primer lugar, los Obispos (hablando en general) cambien su mentalidad y acepten el espíritu y la letra del Vaticano II. Esto supuesto, es necesario, en segundo lugar, que las Conferencias episcopales se abran, en tema de abusos del clero, a confeccionar unos Protocolos coherentes, adecuados, técnicamente rigurosos, sin complejos ante una realidad (el abuso) que han de afrontar día a día, transparentes, que superen para siempre ‘la mera burocracia’.

En definitiva, a partir o mediante la fórmula de la ‘sinodalidad’, "el Papa Francisco, en palabras del Card de Chicago, está buscando la plena participación de la Iglesia mundial para garantizar la protección de los niños de todo el mundo contra el abuso sexual clerical" (27). Como subraya el Comité organizador, el Santo Padre está convencido de que, a través de la cooperación colegial, se pueden enfrentar los desafíos que tiene ante sí la Iglesia. En realidad (28), este problema, como cualquier otro en la Iglesia, concierne a cada Obispo individualmente, aunque haya sucedido en otra parte del mundo. Cada Obispo es, sin duda, responsable de toda la Iglesia (29). Todo la Iglesia -el pueblo de Dios- está, de alguna forma, implicada.

Esta dimensión (participación de la Iglesia universal), subrayada por el encuentro episcopal, no debe, sin embargo, difuminar la verdadera responsabilidad por lo ocurrido ni la verdadera responsabilidad en la solución. Ambas, por cierto, se centran en los responsables del gobierno pastoral en la Iglesia (el Colegio episcopal con su Cabeza, la Curia romana, -poder vicario del Papa-, los Nuncios y las Conferencias episcopales). Se advierte claramente que tanto la causa como la solución se centran, en la intención del encuentro episcopal, en la figura del Obispo diocesano. Y, sin embargo, la Curia romana me temo que seguirá siendo protagonista. Lo fue en el pasado en la presunta construcción del sistema de ocultamiento.. Lo puede seguir siendo en el futuro en diferentes modos y maneras para, al menos, no obstaculizar el derrumbe total (tarea fundamental inmediata) del susodicho y, al mismo tiempo, potenciar una solución eficaz en el futuro.

Protestas contra los abusos

Dicho todo lo anterior, me temo, fundadamente, que el encuentro episcopal no será pieza clave, que imponga en toda la Iglesia una nueva respuesta al tema de los abusos del clero. La sinodalidad, cuyo ejercicio celebro, no es la panacea universal que, por sí misma, ponga remedio a los males globales existentes. Tampoco se ha concebido este encuentro como instrumento para aprobar ni tan siquiera las líneas maestras de la nueva respuesta de la Iglesia (reformas sustantivas y procesales). Se ha ideado con otros objetivos. Es más, sería muy ingenuo pensar que el sistema imperante de encubrimiento se va autodestruir. Me temo, también con fundamento, que el sistema, que sigue en vigor, será el filtro de las propuestas ofrecidas y/o presentadas. El famoso vademécum, que se espera, no habrá sido confeccionado –ni mucho menos- con la aprobación del episcopado mundial a través de la representatividad de los Presidentes de las respectivas Conferencias episcopales.

Una vez más, es posible que hayamos asistido una juego de artificio y poco más. En realidad, para este viaje, no hacen falta alforjas. Las cosas, en coherencia con el punto inicial de partida (sinodalidad), podrían y deberían haberse organizado y estructurado de un modo muy diferente. Se ha tenido tiempo de sobra al respecto. ¿Por qué no se ha hecho de tal forma que los Obispos hubiesen conocido previamente un texto de reforma y hubiesen otorgado mandato a su respectivo Presidente de la Conferencia episcopal? ¿Por qué no se ha hecho de tal forma que, elaborado un texto de reforma en el seno del encuentro, hubiese sido remitido a la respectivas Conferencias episcopales a fin de que éstas se hubiesen pronunciando sobre el mismo? Me temo que, una vez más, se ha impuesto de hecho la dinámica del sistema. ¡Mal síntoma!

Existe otra posibilidad que ha podido jugar en el planteamiento inicial del propio encuentro. Como los Obispos no saben qué hacer o no hacer (¡ya es decir!), no se van a reunir en la personas de los Presidentes de las Conferencias episcopales para tomar decisiones efectivas y llevar a cabo las reformas necesarias. Sería una verdadera contradicción. Lo aconsejable, por tanto, es pensar en un encuentro catequético o explicativo de tal forma que, a partir de ahora, sepan qué y no hacer. ¡A esto se le llama falta de respeto y abundancia de optimismo! El sistema seguirá vigente y a pleno rendimiento. El sistema fijará y será decisorio a la hora de señalar que es lo que se toca y qué es lo que seguirá como siempre. Al tiempo (30).

Sin duda alguna, participo de la idea de actuar la sinodalidad a nivel universal (líneas maestras de la nueva respuesta). Sobre esta base, cada Conferencia episcopal debería realizar su tarea: un ulterior desarrollo. Como ha dicho el Card Marx (31), ‘tenemos viento a favor’. El ejemplo del reciente encuentro romano ha podido marcar un camino ‘correcto’ a recorrer. ¡Ojalá sea así! La pena es que, de alguna forma, la fuerza innata a la sinodalidad se ha limitado y restringido en sus objetivos, siendo sustituida de hecho y en parte por el omnímodo poder de la Curia romana.

Papa cumbre antipederastia

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS

17. Cfr. Castillo, J.M., La reforma necesaria de la Iglesia, en <http://blogs.periodistadigital.com/teologia-sincensura.php/2018/09/14/p417858#more417858>.

18. < https://www.periodistadigital.com/religion/america/2018/11/26/religion-iglesia-america-eeuu-arzobispo-chicago-cardenal-cupich-cumbre-anti-abusos-forma-parte-compromiso-reforma-largo-plazo-pederastia.shtml>. Cfr.< https://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2019/02/13/federico-lombardi-la-iglesia-esta-herida-en-su-credibilidad-religion-iglesia-cumbre-antipederastia-vaticano-papa-francisco.shtml> y < https://www.aciprensa.com/noticias/gisotti-el-papa-francisco-pide-que-el.encuentro-por-lois.abusos.sea-reunión-de-pastores-5149>.

19. Cfr. nota n. 17.

20. Cfr.https://www.abc.es/sociedad/abci-papa-convoca-presidentes-todas-conferencias-episcopales-para-erradicar-abusos-sexuales-201809121402h_noticia.html#ns_campaign=mod-sugeridos&ns_mchannel=relacionados&ns_source=el-papa-convoca-a-los-presidentes-de-todas-las-conferencias-episcopales-para-erradicar-los-abusos--sexuales&ns_linkname=noticia.foto.sociedad&ns_fee=pos-1; <https://www.periodistadigital.com/religion/america/2018/11/26/religion-iglesia-america-eeuu-arzobispo-chicago-cardenal-cupich-cumbre-anti-abusos-forma-parte-compromiso-reforma-largo-plazo-pederastia.shtml>.

21.  Carta de los miembros del comité organizador, 18 diciembre de 2018, en http://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2018/12/18/cart.html.

22.Cfr.<http://w2.vatican.va/content/francesco/es/letters/2019/documents/papa-francesco_20190101_lettera-vescovi-usa.html>.


23. Cfr. <https://www.aciprensa.com/noticias/gisotti-el-papa-francisco-pide-que-el.encuentro-por-lois.abusos.sea-reunión-de-pastores-5149>.

24. <https://www.periodistadigital.com/religion/america/2018/11/26/religion-iglesia-america-eeuu-arzobispo-chicago-cardenal-cupich-cumbre-anti-abusos-forma-parte-compromiso-reforma-largo-plazo-pederastia.shtml>.

25. <https://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2018/09/12/francisco-convoca-a-los-presidentes-de-los-episcopados-de-todo-el-mundo-para-abordar-la-prevencion-de-los-abusos-religion-iglesia-vaticano-c9-pell-errazuriz.shtml>. Cfr. las atinadas reflexiones relativas a la ‘sinodalidad’ del Encuentro, en <https://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2019/02/17/reunion-del-papa-con-los-presidentes-de-los-episcopados-iglesia-sinodal-cumbre-antipederastia-roma-vaticano-abusos.shtml>; <https://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2019/02/13/federico-lombardi-la-iglesia-esta-herida-en-su-credibilidad-religion-iglesia-cumbre-antipederastia-vaticano-papa-francisco.shtml>.

26. <https://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2019/02/13/federico-lombardi-la-iglesia-esta-herida-en-su-credibilidad-religion-iglesia-cumbre-antipederastia-vaticano-papa-francisco.shtml>.

27. <https://www.periodistadigital.com/religion/america/2018/11/26/religion-iglesia-america-eeuu-arzobispo-chicago-cardenal-cupich-cumbre-anti-abusos-forma-parte-compromiso-reforma-largo-plazo-pederastia.shtml>.

28. Cfr. Carta de 18 de diciembre de 2018, en <http://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2018/12/18/cart.html>.

29. Cfr. el mensaje del Card Gracias en su intervención en el Encuentro episcopal, en <https://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2019/02/22/gracias-reclama-que-los-abusadores-dentro-de-la-iglesia-rindan-cuentas-ante-las-autoridades-civiles-religion-iglesia-obispos.shtml>.

30. Cfr. una posición diferente en Beltrán, E.R., Cumbre antipederastia en Roma ¿el parto del monte?, en <https://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2019/02/17/reunion-del-papa-con-los-presidentes-de-los-episcopados-iglesia-sinodal-cumbre-antipederastia-roma-vaticano-abusos.shtml>.

31.<https://www.lavanguardia.com/vida/20190314/461027444704/obispos-alemanes-plantean-debate-sobre-el-celibato-tras-casos-de-pederastia.html>.

Papa cumbre antiabusos

Volver arriba