La escritora publica 'María de Magdala' (Esfera de los Libros) una novela sobre la discípula de Jesús María Teresa Álvarez: "¿Qué le ocurre a la Iglesia con la mujer?  Estoy deseando que me lo expliquen"

María Teresa Álvarez
María Teresa Álvarez Tarek Halabi (cedida por la Esfera de los Libros)

"María Magdalena es un personaje maltratado por la Historia"

"Quiero pensar que en el ánimo del papa San Gregorio Magno no estuviera presente el claro deseo de deslegitimarla, cuando decidió de un plumazo unificar a las Marías y personajes femeninos sin nombre, como la prostituta, que aparecen en el evangelio con María Magdalena"

Compra 'María de Magdala' (Esfera de los Libros) en la Tienda RD

"La protesta íntima ha existido siempre en el corazón de la mujer a lo largo de los siglos. ¿Era pareja de Jesús? No lo creo. ¿Era discípula? Sin ninguna duda. Santo Tomás de Aquino se refería a ella como “Apóstola de los apóstoles”"

"Magdalena fue una mujer valiente. Probablemente pecadora, como lo somos todos (...). Si no es un personaje a reivindicar, creo que muy pocos lo serían". La escritora María Teresa Álvarez disecciona en 'María de Magdala' (Esfera de los Libros) la figura de esta mujer, durante años orillada por la Historia, y por la Iglesia, como una prostituta, y cuya importancia como 'apóstola' comienza a reivindicarse. "María Magdalena es un personaje maltratado por la Historia", nos cuenta.

¿Quién es María Magdalena para María Teresa Álvarez?

Una mujer valiente. Probablemente pecadora, como lo somos todos, que pasa por momentos complicados en su vida, pero que tiene la enorme suerte de conocer a Jesús de Nazaret. Que creyó en Él. Que lo amó más que a su propia vida. Que fue testigo de su resurrección y encargada por Él de comunicárselo a los demás.

Te regalamos ‘Informe RD – Claves del Sínodo de la Sinodalidad’

¿Por qué reivindicar un personaje así?

Si María Magdalena no es un personaje a reivindicar, creo que muy pocos lo serían. Yo, de niña, creía que María Magdalena era la prostituta que lava los pies a Jesús con sus lágrimas y los enjuga con sus cabellos. En la misa dedicada a ella se leía ese pasaje evangélico. Mi sorpresa fue grande cuando supe que el papa Pablo VI había reivindicado el buen nombre y la trascendencia histórica y bíblica de María Magdalena, ordenando quitar del calendario litúrgico el apelativo de “Penitente”, con el que figuraba María Magdalena en el santoral. Desde entonces dejó de leerse en la misa de su festividad, el Evangelio de San Lucas sobre la mujer pecadora. María Magdalena es un personaje maltratado por la Historia.

¿Por qué, durante tantos siglos, la Iglesia ha deslegitimado la figura de la Magdalena? ¿Es Magdalena un reflejo de la Iglesia, considerada santa y prostituta por muchos?

Quiero pensar que en el ánimo del papa San Gregorio Magno no estuviera presente el claro deseo de deslegitimarla, cuando decidió de un plumazo unificar a las Marías y personajes femeninos sin nombre, como la prostituta, que aparecen en el evangelio con María Magdalena. Escribió el papa: “La mujer descrita por Lucas como pecadora, llamada María por Juan, creemos que es la María de quien fueron expulsados siete demonios, según Marcos”. Por lo tanto, estos tres personajes son la misma persona, concluyó el papa. No entiendo muy bien la confusión, ni la razón de unificarlas, cuando no hacen lo mismo con María la de Cleofás o con María la de Santiago. Y lo que me duele es que, aunque en el texto evangélico se reconozca que ella fue la primera testigo de la Resurrección, no se tenga presente cuando se hable de ella en otras ocasiones. En cuanto a la segunda parte de su pregunta no creo que María Magdalena sea reflejo de la Iglesia como prostituta, sino como ejemplo de discípula y seguidora de Jesús.

María de Magdala, La Esfera de los Libros

¿Hasta qué punto es plausible, o real, que María fuera pareja de Jesús, o fuera realmente uno de los discípulos? ¿Cuáles son, en tu opinión, los principales mitos acerca de la figura de la Magdalena?

María Magdalena es uno de los personajes sobre los que no existe documentación y sobre los que más se ha escrito. Cada autora o autor ha creado a la María Magdalena que le ha apetecido. Yo he hecho lo mismo. Me he documentado a fondo sobre la época y sobre la situación de las mujeres en aquel tiempo. Alguien me puede decir que mi María Magdalena es feminista, no lo es. Pienso que no debe confundirse el feminismo con el dolor que tenía que sentir una mujer al comprobar cómo la trataban (sus maridos podían repudiarlas si se les quemaba la comida o si se les ocurría salir a tejer a la puerta de casa). Las casaban con quien quería su padre. Es inevitable, al escribir sobre una mujer en aquellos años, no aludir a la situación vejatoria a la que las sometían. Ellas lo acataban, aunque sufrían. La protesta íntima ha existido siempre en el corazón de la mujer a lo largo de los siglos. ¿Era pareja de Jesús? No lo creo. ¿Era discípula? Sin ninguna duda. Santo Tomás de Aquino se refería a ella como “Apóstola de los apóstoles”

¿Qué le ocurre a la Iglesia con la mujer? 

Estoy deseando que me lo expliquen. Sobre todo, después de escribir el libro y leer a fondo los pasajes evangélicos que nos muestran la forma en que Jesús se relaciona con las mujeres. Siempre digo que nadie ha tratado mejor a las mujeres que Él. “La adúltera”, “la samaritana” ….

Magdalena
Magdalena

Llevas años detrás del personaje, creo que lo comentamos en uno de los Jueves de RD, en una conversación con Jesús Sánchez Adalid... ¿Qué has aprendido de María de Magdala?

Te confieso que empecé a escribir el libro sobre María Magdalena admirándola. Lo terminé queriéndola. Ha sido tan hermoso y tan impactante para mí imaginármela en la oscura noche de Jerusalén camino de la sepultura de Jesús... Ya quisiera yo ser así de valiente, creer y querer a Jesús como ella lo hizo.

¿Qué ofrece María de Magdala a la Iglesia de hoy, a la mujer de hoy, al mundo de hoy?

Sin duda lo que ofreció y brindó a los discípulos y a las incipientes comunidades cristianas, después de la Resurrección del Señor; su fe inquebrantable y su deseo de transmitirnos las enseñanzas y el amor del Maestro por toda la Humanidad.

Volver arriba