"La prensa en y de la Iglesia no puede oler sistemáticamente a incienso" Noticias sobre la Iglesia

José Francisco Serrano Oceja
José Francisco Serrano Oceja

"José Francisco Serrano Oceja, doctor en Ciencias de la Información, y estudioso en Filosofía, Teología y Derecho Canónico, profesor de la Universidad CEU, acaba de publicar 'Noticias y algo más sobre la Iglesia', y editado por Palabra en su colección dBolsillo 916"

"Es hora de formarnos un criterio sobre las noticias, las opiniones y los medios que hablan de la Iglesia. Es la hora del protagonismo activo de los lectores", apunta la contraportada

"No es un misterio la importancia y la actualidad del tema. La Iglesia es, en gran parte, lo que se dice de ella. Y más, si cuanto se diga, está debidamente documentado"

"La prensa en y de la Iglesia, para que lo sea, o aspire a ser 'evangelio' –'buena noticia'- no puede oler sistemáticamente a incienso"

"Subrayo los capítulos 'Que la objetividad no oculte la pretensión por la verdad', 'Cómo se posicionan los medios ante la vida de la Iglesia' y 'El periodista es lo que son sus fuentes'"

Al tema de tan trascendental importancia y actualidad como es el de la relación Iglesia-noticia, le aporta la editorial Palabra el nuevo libro firmado por José Francisco Serrano Oceja, doctor en Ciencias de la Información, y estudioso en Filosofía, Teología y Derecho Canónico, profesor de la Universidad CEU de San Pablo y colaborador en medios de información tales como ABC y COPE.

En su colección “dBolsillo 916”, en su contraportada , se ofrece estas breve y acertada síntesis de las 158 páginas del texto:

“No pocas veces nos hemos preguntado ante la avalancha de informaciones y opiniones sobre la vida de la Iglesia y sobre el pontificado del papa Francisco, si los enfoques de las noticias son adecuados y sin sesgos , si la atribución de las declaraciones se ha hecho correctamente o si la información religiosa es distinta a la de la política, la salud, o la cultura. Es hora de formarnos un criterio sobre las noticias, las opiniones y los medios que hablan de la Iglesia. Es la hora del protagonismo activo de los lectores”.

Prensa religiosa

No es un misterio la importancia y la actualidad del tema. Y la necesidad de afrontarlo desde perspectivas distintas. Y, en ocasiones, hasta “religiosamente” interesadas. La Iglesia es, en gran parte, lo que se dice de ella. Y más, si cuanto se diga, está debidamente documentado, como es de suponer entre los profesionales del ramo, por lo de “profesionales” y por lo del “ramo”. La Iglesia no tiene hoy buena prensa, aunque la que tuvo antes, en el Nacional Catolicismo, fuera, por supuesto, mucho peor, pero en otra dirección más “rentable”.

La prensa en y de la Iglesia, para que lo sea, o aspire a ser “evangelio” –“buena noticia”- no puede oler sistemáticamente a incienso. Prensa-incienso, e informadores-incensarios, y además con nómina e indulgenciados, no edifican la Iglesia. Tampoco lo hacen quienes por satisfacción personal o de grupo, por dinero o por vulgar anticlericalismo, emplean siempre el bisturí y “caiga quien caiga y como sea”.

En la Iglesia, los informadores “religiosos” habrán de estar dotados de gracias y virtudes especiales, entre las que destacan la transparencia, la fidelidad, la audacia, “meterse en líos” y cuanto caracteriza a los principios fundamentales, que son los establecidos en las “Bienaventuranzas”.

Informadores religiosos

El Evangelio, que no el Código de Derecho Canónico, será el manual por excelencia del ejercicio de la profesión periodística. De su empleo, dependerá en gran manera el devenir de la institución eclesiástica, si se tiene en cuenta su condición esencial de “en salida” y “sinodolidad”. Sin estas cualidades carece hoy de sentido la Iglesia.

De entre los capítulos del libro “Noticias, y algo más, sobre la Iglesia”, subrayo los capítulos “Que la objetividad no oculte la pretensión por la verdad”, “Cómo se posicionan los medios ante la vida de la Iglesia” y “El periodista es lo que son sus fuentes”.

Por mi cuenta y riesgo y por mi experiencia en estas materias, añado la idea de la alegría tan elegante y perfecta que se experimenta cuando se llega a la conclusión de que es el propio sol el que, generoso, nos permite ver el sol…

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