¡Bienvenido a la Feria del Libro, José Luis Martín! En la cima de un verso

En la cima de un verso
En la cima de un verso

"Tal y como advertía santa Teresa de Ávila, los tiempos  son 'recios' con excepción , por supuesto, para los privilegiados de siempre, entre los que se encuentran no pocos pertenecientes al 'Alto y Bajo Clero'"

"Este contexto ofrece óptimas características para citar lel nuevo libro cuyo autor, con sus respetivas viñetas, es José Luís Martín, editado por "Liber Factor"  con el preciado título de 'La eternidad en la cima de un verso'"

"'Hacer coincidir 'eternidad', 'cima' y 'verso', es no solo un arte y una gracia de Dios, sino la más aproximada solución a los graves problemas que definen el 'hábitat' y la situación que lamentamos"

"Los versos -libres, de arte mayor o menor, blanco o alejandrino, sujeto o no a rima o a medida-, todos ellos, por versos, tienen vocación de eternidad"

"El mundo de siempre y más el de hoy, está necesitado perentoria y definitivamente, de 'versos', al igual que de 'eternidad', pero desde perspectivas de 'cima'"

"¡Bienvenido a la Feria del Libro, este nuevo título del amigo y colega José Luis Martín!"

Tal y como advertía santa Teresa de Ávila, los tiempos -los suyos y los nuestros-, son “recios”. Demasiadamente “recios”, es decir, “duros y difíciles de soportar”. Y sus referencias y las nuestras no son ni fundamental ni exclusivamente socio-políticas. Son, sobre todo, religiosasy tal vez como fruto y consecuencia del analfabetismo que en diagnóstico terrible acaba de formular el papa Francisco.

Este,- el papa- con su propio aval y ajenas experiencias reflejadas en los informativos catecumenales y aún paganos, no se cansa de recordarnos que vivimos en tiempos de desoladora miseria espiritual. Aun cuando, bien es verdad, que pese a todo, de vez en cuando el sol de la alegría se haga ver entre la negrura de los cúmulos de nubes que mayoritariamente, y por la influencia cerúlea que poseen, hagan descender sobre las tierras sedientas aguas mansas y feraces .

Los tiempos son inexcusablemente recios en todo orden de cosas y casi para todos, con excepción , por supuesto, para los privilegiados de siempre, entre los que se encuentran no pocos pertenecientes al “Alto y Bajo Clero”, expresándonos en lenguaje evangélico, es decir, eminentemente popular y comprensible.

Y tales tiempos, en tales circunstancias, son más difíciles de soportar, además y sobre todo, porque los nuestros y de ahora, son “tiempos de encuentro y de amistad social” en palabras pontificias con ecos “franciscanos”, Ni se nos educó , ni se nos educa para vivir conviviendo con los demás, ni tampoco para afrontar el ritmo exigido por el frenesí de los tiempos nuevos de provocaciones, aceleramientos alienantes y con absoluta carencia de palabas inteligentes, inteligibles y amables

La precipitación, la imposibilidad de captar y digerir las ideas y los procedimientos para su selección y puesta en razón y en práctica, las prisas inherentes a la sociedad de consumo, poseer -que no ser- más, y siempre mejor que los otros, el culto soberano a las apariencias -“ser algo que aparenta ser, pero que no es”- y otras razones al dictado de los egoísmos más feroces, embrollan y entenebrecen los caminos que necesariamente contribuyen a que los tiempos - marco de la vida y de la convivencia- resulten ser merecedores de aversión, asco y desprecio .

Y precisamente este contexto y perspectiva, ofrece óptimas características bibliográficas, para citar la aparición del nuevo libro cuyo autor , con sus respetivas viñetas, es José Luís Martín, editado por “Liber Factor,”, del Grupo Visión Net”, con el preciado título de 'La eternidad en la cima de un verso', con sus 312 páginas.

Hacer coincidir “eternidad”, “cima” y ” verso”, es no solo un arte y una gracia de Dios, sino la más aproximada solución a los graves problemas que definen el “hábitat” y la situación que lamentamos.

Y es que la “eternidad” es método, clave, meta y sistema para poder seguir viviendo y conviviendocon conciencia de hacerlo en convivencia (común unión) con el resto de la comunidad que nos pertenece y a la que nos pertenecemos, con alegría y esperanza. “En la cima”. Sí, “en la cima”. Pero no para ser vistos, glorificados, dignificados y aplaudidos, sino para ver mejor y más objetivamente con responsabilidad y atención a cuantas necesidades definan al prójimo, cercano o lejano….

Y además “de un verso”. Los versos -libres, de arte mayor o menor, blanco o alejandrino, sujeto o no a rima, o a medida, todos ellos, por versos, tienen vocación de eternidad. No son flores de un día o de un atardecer. Son poesía, o “manifestación de la belleza o del sentimiento estético por medio de la palabra que produce una profunda sensación de belleza o de armonía”…

El mundo de siempre y más el de hoy, está necesitado perentoria y definitivamente, de ”versos”, al igual que de “eternidad”, pero desde perspectivas de “cima”, o “parte más alta y elevada de un territorio “ que, entre los humanos y cristianos, no es otra cosa que la de la humildad -humanidad.

¡Bienvenido a la Feria del Libro, este nuevo título del amigo y colega José Luis Martín!

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