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En este lugar carne somos: por una espiritualidad antirracista

En este lugar, carne somos

Cole Arthur Riley es una autora afroamericana que escribió este libro en plena pandemia como reivindicación y propuesta de una espiritualidad más allá de la blanquitud y el intelectualismo. Es el primer libro traducido al castellano de lo que podemos llamar una espiritualidad antirracista. En él la autora nos recuerda que no basta con no serracista, sino la importancia de ser y promover conscientemente el antirracismo, lo cual es aplicable también a la espiritualidad.

Tiene como punto de partida el reconocimiento del daño que ha supuesto en la historia de la humanidad que el ser más sagrado, que denominamos Dios, se asemejara a quien durante siglos sometiera a otros seres humanos a la esclavitud y que es una razón de justicia “arrancar la blanquitud” del rostro de Dios. Para ello no basta con crear nuevas imágenes, sino que la propuesta de la autora es perseverar y seguir observando y nombrando todas las maneras en que esa fuerza ha oscurecido el rostro y el carácter de Dios. Urge liberar a Dios del dominio y la supremacía blanca y recuperar al Dios que lava los pies y sana y obra milagros desde el poder de lo comunitario. Redescubrir aun Dios trinitario cuya totalidad emana de la multitud y la diversidad.

Urge liberar a Dios del dominio y la supremacía blanca y recuperar al Dios que lava los pies y sana y obra milagros desde el poder de lo comunitario. Redescubrir aun Dios trinitario cuya totalidad emana de la multitud y la diversidad

Esta espiritualidad antirracista brota más que de los credos o las doctrinas, del aire que respiran las personas y las comunidades negras, de una búsqueda ydescenso hacia los relatos y mitos que las sostienen, de la atención a cuanto sucede, de la fidelidad a observar lo divino en todas las cosas. Se trata de una espiritualidad centrada en la atención sagrada a los signos de resistencia donde la vida se renueva con fuerza en medio de la injusticia y la violencia. Es una espiritualidad profundamente arraigada en los cuerpos, en la tierra y en la comunidad porque no podemos sobrevivir sino es desde los vínculos y el sentirnos formando parte de algo, sin comprender que somos un pequeño estribillo en una cacofonía sagrada.

           A lo largo de 12 capítulos centrados en relatos de sus ancestros y ancestras pasados por la profundidad del corazón, la autora nos adentra en una aventura espiritual tejida en lo cotidiano que nos abre a nuevas comprensiones y vivencias de palabras como Dignidad, Lugar, Asombro, Llamada, Pertenencia, Miedo, Lamento, Justicia, Reparación, Reposo. Alegría, Memoria y Liberación.

En definitiva, una lectura muy recomendable para quienes desean ampliar perspectivas en la comprensión y la vivencia de la una espiritualidad de la resistencia desde le antirracismo y la fuerza de lo comunitario.

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