'Posesión': "Los seres más tristes que existen son los diablos, porque no han querido experimentar el Amor"
El neuropsiquiatra José Miguel Gaona y el exorcista padre Luzón presentaron el libro que explora los exorcismos desde una perspectiva inédita
(La Esfera de los Libros).- La imagen del neuropsiquiatra forense José Miguel Gaona y el exorcista padre Javier Luzón en la presentación en Madrid del libro Posesión resume el contenido de esta obra que explora los exorcismos desde una mirada rigurosa, científica y humana.
A partir de investigaciones, testimonios y experiencias personales, el doctor Gaona se adentra en un inquietante territorio donde la psiquiatría, la espiritualidad y el misterio se entrelazan. El autor muestra cómo estas prácticas continúan realizándose hoy en distintas partes del mundo y siguen despertando interrogantes para la medicina, la religión y la sociedad.
«Hay fenómenos que no se pueden medir ni con la tecnología ni con la perspectiva actual. El mundo va más allá de lo material, y tendemos a descartar la parte espiritual, pero estamos entrando en otra dimensión. Mi libro Al otro lado del túnel ya era un híbrido entre ciencia y las experiencias cercanas a la muerte. Tengo formación obviamente científica, en Medicina, estoy doctorado en Psiquiatría, máster en Psicología, pero estudié Teología en la Universidad de Navarra para intentar discernir este fenómeno que se puede retrotraer a épocas antiguas, incluso anteriores al cristianismo», explica Gaona.
Según el padre Luzón, el libro del doctor Gaona «es muy riguroso, es asombroso como ha aprovechado el más mínimo detalle para hablar del mal, de la existencia del demonio, del combate contra los diablos en las distintas religiones, del ritual exorcístico, de las infestaciones de lugares y poltergeists, de casos reales, de sectas… E incluye un glosario especializado y oraciones de liberación. Un trabajo impresionante, ameno, que no da miedo y es muy enriquecedor». Destacó la experiencia personal de Gaona en el curso de exorcistas en Roma: «no hay muchos científicos que hayan tenido esa oportunidad».
«Los seres más tristes que existen son los diablos, porque no han querido experimentar el Amor», continuó el padre Luzón, quien afirmó que «el demonio tiene miedo del poder sacerdotal». El exorcista explicó que «hasta el siglo IV en la iglesia todo el mundo podía hacer exorcismos. A partir del edicto de Tesalónica vieron conveniente reservarlo a los monjes; los laicos no deben increpar a los demonios, aunque pueden hacer oraciones de liberación sencillas». Y reivindicó la labor de los exorcistas en la sociedad, en la línea de la doctrina del papa Francisco, que fue «el que más hizo por los exorcismos porque reconoció la asociación de exorcistas y admitió que si no se atiende a las personas que solicitan la ayuda de los exorcistas se comete una falta de caridad grave».
Por su parte, el doctor Gaona, que dijo que «los médicos somos los herederos de los antiguos chamanes, porque de alguna manera expulsamos el mal, materializado en el pathos, del griego, enfermedad», explicó que «la psiquiatría tiene que aprender de los exorcismos, porque esos rituales a muchas personas les funcionan». «Aquellas personas que sufren de alguna enfermedad a nivel psiquiátrico pueden beneficiarse si además son creyentes, creo que se puede hacer un excelente binomio entre la parte espiritual y la parte más científica. Por ejemplo, rezar el rosario: centrarse en la lectura de esas cuentas origina un bienestar en la parte fisiológica. Muchos trabajos científicos demuestran los beneficios de ser creyente sobre la salud mental. Quizá hay razones fisiológicas, mayor tranquilidad, la oración, dejar el destino en manos que no son las nuestras…», concluyó.
