"Regálanos tu palabra. la voz de un sembrador", la memoria del corazón de fray Manuel Uña Fernández, OP., en un nuevo libro
La espiritualidad de fraile predicador y su característico modo de ser humano, aquí se convierten en voz con un estilo sencillo y entrañable. La sobrina mayor de de fray Manuel Uña Fernández, OP. presenta este nuevo libro en el prólogo que trasladamos a continuación
Fr. Manuel Uña Fernández, OP., continúa regalándonos la memoria de su corazón. Por eso ha valido la pena recopilar algunos de sus escritos, realizados en diversos tiempos y lugares, en el libro titulado: “Regálanos tu palabra. La voz de un sembrador”.
Su espiritualidad de fraile predicador y su característico modo de ser humano, aquí se convierten en voz con un estilo sencillo y entrañable. Así nos lo presenta su sobrina mayor, Rosa María Martínez Uña, en el prólogo que a continuación copiamos.
Te invitamos a disfrutar su lectura y a sacar tus propias conclusiones.
Prólogo de Rosa María Martínez Uña
Querido tío, nuevamente nos encontramos en las páginas de un libro. Si hace un par de años, con motivo de tus ochenta y ocho, te sorprendimos con una recopilación de textos que muchas personas escribieron para ti, hoy con motivo de los noventa, queremos hacer lo contrario. Deseamos regalar una recopilación de tus textos para estas mismas personas. Es una bella y útil actividad hacer memoria, para que nada se pierda con el paso del tiempo y los años.
No olvidamos aquello que sigue vivo en nosotros, porque lo mantenemos presente en el corazón y en la memoria. Haciendo un esfuerzo gratificante, porque nada se hace por casualidad, y todo lo que perdura requiere de constancia, paciencia y cuidado.
Estos últimos años han sido un regalo para ti y para nosotros. Después del viaje de regreso de Cuba a España, te hemos visto nacer y renacer varias veces. La primera vez recién llegado, cuando la enfermedad te frenó en seco. Un poco más tarde, en las diversas crisis de salud de las que has salido sano de cuerpo y sano de mente. Activo, entregado, dispuesto a aprender y practicar.
Verte con tu cuaderno en la mano es para nosotros una alegría. Sabemos de tu determinación, de tu gusto por recordar acontecimientos, haciendo memoria de personas y de lo que ellas y sus cosas han significado.
Eres cercano y conciso en la escritura, y tu mirada poética colorea el mundo. Creo que no es por casualidad, Zamora es tierra de poetas. Tal vez por los cielos azules y estrellados, o por sus riveras fértiles que conviven con una tierra seca y adusta. Te has impregnado a fondo de cada suceso y lo has convertido en “pan” para los que te rodean. El pan de la palabra amasada con cariño, para que sea alimento del espíritu.
Durante este verano trabajaremos para hacer del presente libro un testimonio de tu forma de ser y estar en el mundo. Hoy, con motivo de tu cumpleaños, te llegará a ti el primer ejemplar, para que lo disfrutes, lo leas y lo trabajes. Juntos vamos a pensar si quitar o añadir. Hay que saber podar sabiamente, como tantas veces habrás visto hacer a nuestro querido abuelo Francisco.
Esto es un pequeño adelanto, para que te llegue a tiempo de un aniversario tan digno de celebración. Llegar a tus noventa años pleno de facultades, vivo, activo, esperanzado, ilusionado y con tu cuaderno en la mano es el mejor testimonio que nos puedes brindar. Viendo se aprende a hacer, como tantas veces nos has dicho. Estamos aprendiendo que nunca hay que rendirse, que siempre puede amanecer un nuevo día, que las puertas no deben cerrarse antes de tiempo y que hay que saber aceptar el momento presente abrazando la realidad con las dos manos. Ya vemos que las cosas buenas y las personas buenas, ni se pierden ni se olvidan.
Dentro de poco, leyendo este libro, te conoceremos y comprenderemos mejor. En pleno Jubileo de La Esperanza abrimos nuestro corazón y damos gracias por tu vida.
Con todo nuestro cariño de familia.
