"Una Misa para ILUMINAR y MOVER, sin dar órdenes a Dios"
Liturgia del 23º DOMINGO ORDINARIO 2026 (A)
"Una Misa para ILUMINAR y MOVER, sin dar órdenes a Dios"
Comentario Inicial:
La Biblia y, más en concreto, los Evangelios no son una "crónica de sucesos y enseñanzas" como quieren hacernos creer.
Es un disparate etiquetar como "palabra de Dios" todo lo que contiene el Libro. Eso nos lleva a la "bibliolatría", uno más de los ERRORES (de buenísima intención) con que nos han formateado para dominarnos al más puro estilo del AT.
La OSCURIDAD es lo contrario a la LUZ que vino a traernos Jesús, como la PREPOTENCIA es lo contrario al SERVICIO para lo que llamó a los primeros.
Seguimos arrastrando el "autoritarismo mosaico" y la "terrible imagen del Dios" del AT. Quizás fue inevitable con aquel pueblo primitivo de dura cerviz. Pero los Cristianos deberíamos ser unos enamorados de la LUZ y la LIBERTAD, a imitación de Jesús y su Abba, al que, en realidad, no hemos aceptado.
Es imprescindible PROFUNDIZAR y VER las luces y las sombras del Libro, sin canonizar y congelar lo que fue escrito para otra época y otras gentes. Negar la "evolución del ser humano y su realidad" es SOMETER a los cristianos a la OSCURIDAD anterior a Cristo.
La fuente lumínica está en tu Ser, es decir, en la "imagen y semejanza" que late en tu interior. Por eso no puedes someterte a un TEXTO sin discernir.
Desde tu ANIMALIDAD solo descubrirás los imprescindibles instintos que te conforman. Pero para llegar a tu ESPIRITUALIDAD (la parte realmente humana), tendrás que descender hasta tu Ser, tu genética divina. Solo desde ahí podrás VER y OÍR como ser humano y no como animal domesticado y sometido.
El Evangelio de hoy tampoco es creíble. Jesús no pudo hablar de "comunidad" o "ekklesia" (palabra usada por Mateo según algunos traductores), cuando solo un puñado de ignorantes le seguía. Una vez más es la comunidad judeo-cristiana de Mateo (sobre el año 80 d.C) la que habla y no Jesús. Lo que no quiere decir que la "corrección fraterna" propuesta sea negativa.
La exégesis moderna ha demostrado que el proceso de tres pasos de Mateo 18 no es una novedad divina de Jesús, sino una adaptación de los códigos de disciplina de las sectas judías de la época.
Tras el descubrimiento de los Manuscritos del Mar Muerto, los investigadores encontraron que la Regla de la Comunidad de Qumrán (1QS V-VI) describe exactamente el mismo procedimiento: Reprender primero a solas, luego ante testigos y finalmente ante la asamblea, antes de expulsar al infractor.
Mateo tomó este derecho consuetudinario judío y lo insertó en su evangelio para legitimar el orden legal de sus propias sinagogas judeocristianas frente al naciente judaísmo rabínico de la época.
Por otro lado, resulta contradictorio que Jesús, que escandalizó a los líderes religiosos por comer con publicanos y marginados, dictara una norma jurídica para marginar formalmente a un miembro basándose en criterios institucionales.
En cuanto al "poder de atar y desatar" (autoridad legislativa y judicial rabínica) los exégetas lo interpretan como una herramienta de control social de la comunidad de Mateo. Al redactar el evangelio, los líderes de esa iglesia primitiva necesitaban dotarse de autoridad espiritual para resolver las disputas internas y las herejías que amenazaban con disolverlos tras la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C.
Para lograr que la asamblea obedeciera, pusieron en boca de Jesús sus normas. Algo muy habitual en toda la Escritura respecto a Dios, especialmente en Moisés.
Lo de "Si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo" es una "adaptación a la cultura religiosa de entonces", como otras frases atribuidas a Jesús. A la LUZ de hoy esa frase sería la absurda consagración del "dios camarero", al servicio de todo solicitante de insumos.
Lo que contradice la COHERENCIA de que un Dios Eterno no puede intervenir en el Tiempo porque es "Acto Puro" sin posibles secuencias. Lo tiene TODO hecho y bien hecho desde su Eternidad.
Nosotros somos los evolutivos, perfectibles y responsables de nuestro mundo, su única posibilidad de intervenir en el tiempo. Somos sus manos. Lo que claramente contradice la RELIGIÓN PASIVA (todo depende y lo hace un "dios interviniente") en la que vivimos sometidos y cegados. Esta Liturgia semanal pretende construirse con una veraz y real RELIGIÓN ACTIVA (todo depende de nosotros).
La "parábola del hijo pródigo" nos revela el actuar real de Dios: Máximo respeto por la LIBERTAD y PERDÓN sin súplicas. Es decir, consagración de la "ley de la causalidad": Eres el protagonista y responsable de las causas que eliges. En argot popular: Recoges lo que siembras.
Y empezamos:
El amor permanente y entrañable de Dios Padre, que nos habita y sostiene, la presencia luminosa de Jesús Resucitado, su Luz y el impulso de su Espíritu ESTÁN con todos vosotros.
Y con tu Espíritu
MONICIÓN de ENTRADA
El respeto por uno mismo es esencial para vivir una vida feliz y plena, libre de las influencias negativas de los demás. Saber que soy un ser espiritual, naturalmente poderoso, pacífico y positivo, me da el valor y la confianza para reconocer mis talentos, cualidades y valores y utilizarlos en beneficio propio y en el de los demás. Reconozcámoslo, ahora, al comenzar la Eucaristía
Nos has dado Padre el don de la Paz, tanto interior, para disfrutar de tu presencia, como exterior, para construir con los demás un mundo mejor. Nos comprometemos a cuidarla y potenciarla.
Nos comprometemos Señor.
Nos has dado Padre el don del Amor. Nos comprometemos a cultivarlo siendo amables, cariñosos y serviciales con todos.
Nos comprometemos Señor
Nos has dado Padre los dones de la Bondad y la Ayuda. Nos comprometemos a cultivarlos siendo amables, comprensivos y serviciales con todos.
Nos comprometemos Señor
Dios Padre Amoroso tiene misericordia de nosotros, comprende nuestros fallos y nos guía de su mano a la vida eterna. Amén
GLORIA
Gloria a Dios en el cielo….
Tú que quitas el pecado del mundo, Tú tienes piedad de nosotros...
Tú que quitas el pecado del mundo, Tú atiendes nuestras súplicas
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, Tú tienes piedad de nosotros
ORACIÓN COLECTA
Señor Jesús, Tú nos has lanzado al mar de la vida en un solo barco. Un barco para todos: hombres y mujeres, negros y blancos, sanos y enfermos, ateos y creyentes; un barco que Tú conduces hacia el puerto con mano firme en horas de bonanza y en tiempo de tempestad.
Cuidas, Señor, a cada uno de los que navegamos mar adentro. ¿Cómo íbamos a encontrar la paz si un hermano nuestro, un solo hermano, se hundiera ante nosotros y desapareciera para siempre de nuestra vista? ¿Quién podría llenar su hueco en nuestro corazón? Deseamos Señor, que, a pesar de nuestros egoísmos, de nuestra soberbia , de nuestros miedos, nos arriesguemos a dar la mano y perdonar a quienes necesiten nuestra ayuda para que, agarrados a Ti, logremos desembarcar un día, todos juntos, en el único puerto: el corazón del Padre.
Lectura de la profecía de Ezequiel (33,7-9):
Así dice el Señor: «A ti, hijo de Adán, te he puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches palabra de mi boca, les darás la alarma de mi parte.
Si yo digo al malvado: "¡Malvado, eres reo de muerte!", y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado para que cambie de conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre; pero si tú pones en guardia al malvado para que cambie de conducta, si no cambia de conducta, él morirá por su culpa, pero tú has salvado la vida.»
Palabra de Dios
Sal 94
R/. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor:
«No endurezcáis vuestro corazón»
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos. R/.
Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R/.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masa en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y me tentaron, aunque habían visto mis obras.» R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (13,8-10):
A nadie le debáis nada, más que amor; porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el «no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás» y los demás mandamientos que haya, se resumen en esta frase:
«Amarás a tu prójimo como a tí mismo».
Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.
Palabra de Dios
Lectura del santo evangelio según san Mateo (18,15-20):
R/Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano.
Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
Os aseguro, además, que, si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».
Palabra del Señor.
R/Gloria a tí Señor Jesús
HOMILÍA
¡Y casi al final del verano Jesús nos plantea hoy una de las piedras de toque de nuestra vida como cristianos! La corrección fraterna.
Tenemos que reconocer que eso nos cuesta mucho. Somos más de “darle a la sin hueso” y criticar a todo hijo de vecino, muchas veces solo por oídas, por lo que otros nos dicen: “mira lo que hizo ese”, “sabes lo que hizo fulanito” ...
El otro día me comentaba un compañero mío, que hace poco se hizo cargo de la parroquia, y al principio venían varias personas a la sacristía, señoras muy religiosas a decirle, “tenga cuidado y no se relacione mucho con fulanito… por esto o por lo otro” ... Más tarde, al salir de la sacristía, ve a la susodicha deshaciéndose en halagos y abrazos al tal fulanito.
Para los que nos sentimos Inquisidores Generales del Reino, con derecho a enmendar la plana al mismo Dios, este evangelio nos da pie a corregir a los demás… Naturalmente, ¡Ay de aquél que intente corregirnos a nosotros!
Sería por eso que nuestro recordado Papa Francisco, dedicó muchas homilías y discursos a prevenirnos contra el “gran pecado de la crítica”.
A Jesús, le llamaron comilón y bebedor porque participaba en banquetes, a los que le invitaban. Y además no olvidéis que en la boda de Caná Él mismo proporcionó nada menos que seiscientos litros de vino.
Posiblemente sería testigo de esas escenas que se dan cuando corre demasiado el vino: El borrachín solitario que regresa a casa, dando tumbos de farola en farola. O el de aquellos que, con la camaradería que da una misma borrachera, se pasan el brazo por el hombro y, mal que bien, dos o tres unidos caminan casi rectamente.
Esta es la imagen de la “corrección fraterna”, la de dos o tres que necesitan el mismo perdón, la de los borrachines que aúnan sus esfuerzos para caminar sin caerse.
Modelo de corrección fraterna es San Dimas, el ladrón. Él comienza por reconocer su pecado: “Nosotros sufrimos lo que merecemos…”,
” Así que cállate y deja en paz a esta buena persona que muere con nosotros…”.
El evangelio calla el efecto de esa corrección del buen ladrón. Lo cierto es que el otro ladrón no vuelve a decir palabra. Quién sabe si detrás del Señor Jesús entraron en el Cielo estos dos hermanos ladronzuelos, cogidos del bracete, porque ambos necesitaban la ayuda de Dios y de su otro hermano.
La corrección fraterna tiene como fin salvar al hermano, no marcarlo, no pisotearlo tratando de apagar la mecha que aún humea.
Cuando, a pesar de todo, alguno se aparta de la Casa Paterna, es él mismo quien se aparta, pero en la casa del Padre debe quedar siempre una ventana encendida de noche y la puerta abierta de día, por si el hermano que se fue regresa.
El Padre del hijo pródigo ni apagó la luz de su ventana, ni cerró la puerta. Al contrario, cada día salía a lo alto del camino para ver si el hijo volvía.
Cuando se clama por una severa corrección se suele apelar a los derechos de la verdad. Pero apuntar, con la supuesta verdad, para atacar brutalmente al hermano, NO es cristiano. Hay que agarrar la verdad, confirmarla objetivamente, y además cogerla por el mango del Amor.
Se trata de salvar al hermano que huye de esa verdad. No de abrasar al hermano en la hoguera de la verdad. Es iluminar el camino del hermano que se adentra por el camino tenebroso del error.
Cuando tengamos que corregir -y que sean pocas veces o ninguna- que lo hagamos como borrachines necesitados del apoyo uno del otro…
Y termino con una práctica, que me parece luminosa, en el sentido descrito:
La Tribu Babemba de Sudáfrica celebra el siguiente ritual para corregir la conducta criminal o antisocial de sus miembros:
Se coloca al culpable en el centro del pueblo. Todos los hombres, mujeres y niños, forman un gran círculo alrededor del acusado. Y uno a uno, incluidos los niños, van diciendo las virtudes y todas las cosas buenas que el acusado ha realizado. No se puede ni mentir, ni exagerar, ni inventarse nada. No se puede decir ninguna cosa negativa del acusado.
La ceremonia dura un par de días hasta que todos han tenido la oportunidad de contar sus bondades.
Al final el círculo se rompe, la fiesta comienza y la persona es acogida de nuevo en la comunidad. Y así el acusado se siente fortalecido y animado a vivir de acuerdo con las normas e ideales de la comunidad.
CREDO
Sacerdote. - ¿Creéis en Dios, que es nuestro Padre, que ha hecho todas las cosas y nos cuida con amor?
Todos. - Sí, Creemos.
Sacerdote. - ¿Creéis en Jesucristo, que ha puesto su Morada entre nosotros, para hacernos conocer a Dios Padre?
Todos. - Sí, Creemos.
Sacerdote. - ¿Creéis en el Espíritu Santo que vive entre nosotros, y anima a la Iglesia y a todos para hacer un mundo mejor?
Todos. Sí, Creemos.
Sacerdote: ¿Creéis en la resurrección y en la Vida eterna, que ya comenzamos a disfrutar aquí y disfrutaremos plenamente al final de nuestro camino por esta vida?
Todos. Sí, Creemos.
ORACIÓN UNIVERSAL
Somos la comunidad de Jesús, invitados a vivir como hermanos, en clave de perdón mutuo, servicio gratuito y acogida a los más pequeños de cada comunidad. Oremos.
Queremos ser cauce de bien y unidad
• Necesitamos una Iglesia que hable del perdón como nueva oportunidad ofrecida, como curación de heridas, que nos impiden caminar, como vuelta a vivir desde el Amor que realmente somos.
Queremos ser cauce de bien y unidad
• Necesitamos comunidades de fe que sean escuela de fraternidad, con relaciones humanas basadas en la verdad, con trato amable, tratando de comprenderse mutuamente y buscando siempre el bien común.
Queremos ser cauce de bien y unidad
• Necesitamos hombres y mujeres que sean referentes de unidad, que nos motiven a vivir preocupándonos y ocupándonos del otro, en especial de aquellos que más nos necesitan.
Queremos ser cauce de bien y unidad
Padre bueno, queremos ser capaces de contextualizar el sentido del perdón como camino para ser hermanos corresponsables unos de otros. Siguiendo el camino de Jesús tu Hijo que vive por los siglos de los siglos. Amén
En el momento de presentar la OFRENDA de toda la Iglesia oremos a Dios Padre Misericordioso.
«El Señor reciba de tus manos esta OFRENDA, para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia»
ORACIÓN OFRENDAS
Todos juntos y en paz, te presentamos el pan y el vino, frutos de la tierra y del trabajo de hombres y mujeres, que sembraron y cosecharon el trigo y vendimiaron y prensaron las uvas. Junto a ellos ofrecemos, también, nuestras vidas y nuestros trabajos, que queremos orientar a la paz y reconciliación de todos. PJNS
PREFACIO
El Señor está con vosotros
Y con tu Espíritu
Levantemos el corazón
Lo tenemos levantado hacia el Señor
Damos gracias al Señor nuestro Dios
Es justo y necesario
Te damos las gracias, Señor.
porque Tú cuidas de todos con amor,
porque nos has hecho a tu Imagen:
Unos con otros y unos para otros.
Tú nos has enseñado a todos
que debemos ayudarnos
y ser siempre solidarios con nuestros hermanos.
Te damos gracias,
porque Tu Hijo Jesús,
fue capaz de amarnos hasta dar su vida
en confirmación de su predicación.
Nosotros, agradecidos,
nos unimos a María, a los Santos,
y a todas las personas de buen corazón,
para entonar un himno de alabanza
diciendo:
SANTO, SANTO, SANTO, es el Señor, Dios del Universo, llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.
CONSAGRACIÓN y PLEGARIA
Bendito sea Jesús, tu enviado,
el amigo de los niños y de los sencillos.
Él vino para enseñarnos
cómo debemos amarte a Ti
y amarnos los unos a los otros.
Él vino para arrancar de nuestros corazones
el error y la oscuridad que nos impide ser amigos
y el odio que no nos deja ser felices.
Él ha prometido que su Espíritu Santo
estará siempre con nosotros
para que vivamos
como verdaderos hijos tuyos.
Recibimos tu Espíritu con alegría
para que santifique este pan y este vino y
se conviertan para nosotros
en el signo, en el sacramento del Cuerpo y + la Sangre de Jesús
El mismo Jesús,
poco antes de morir,
nos dio la prueba de su Amor.
Cuando estaba sentado a la mesa con sus discípulos, tomó el pan,
dijo una oración para bendecirte y darte gracias,
lo partió y lo dio a sus discípulos, diciéndoles:
Tomad y comed todos de él,
porque esto es mi Cuerpo,
que será entregado por vosotros.
Del mismo modo, tomó el cáliz lleno de vino,
te dio gracias con la plegaria de bendición
y lo pasó a sus amigos, diciendo:
Tomad y bebed todos de él,
porque éste es el cáliz de mi Sangre,
Sangre de la alianza nueva y eterna,
que será derramada por vosotros
y por todos los hombres
para iluminar vuestras vidas.
Haced esto en conmemoración mía.
Éste es el Sacramento de nuestra fe.
Anunciamos y proclamamos tu resurrección. Ven Señor Jesús.
Por eso, Padre bueno, recordamos ahora
la resurrección de Jesús, el Salvador del
mundo, y renovamos nuestra fraternidad.
Él se ha puesto sacramentalmente en nuestras manos para que te lo ofrezcamos
como ofrenda nuestra,
y junto con Él, nos ofrezcamos a Ti.
Tu nos escuchas siempre, Señor Dios nuestro,
y nos das tu Espíritu de amor
a los que participamos en esta comida,
y a todos los que desean seguir tu LUZ,
para que vivamos cada día
más unidos en la Iglesia,
con el santo Padre, el Papa León,
con nuestro Obispo N…,
los demás obispos,
y todos los que trabajan por tu pueblo.
No nos olvidamos de las personas que amamos
ni de aquellas a las que debiéramos querer más.
Te damos gracias porque nuestros
hermanos difuntos… familiares
amigos y miembros de nuestra Comunidad,
han traspasado la frontera de la eternidad
y están ya contigo en Tu casa del Cielo.
Y un día, nos reuniremos con ellos,
con María, la Virgen, Madre de Dios y Madre nuestra, su esposo San José,
los santos y todas las personas de bien,
para celebrar la gran fiesta del Cielo.
Entonces, todos los amigos de Jesús, nuestro Señor, podremos cantarte sin fin.
Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén.
PADRENUESTRO
PADRE Y MADRE NUESTRA
EN QUIEN SOMOS Y VIVIMOS.
Santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
TÚ NOS DAS HOY
NUESTRO PAN DE CADA DÍA.
TÚ PERDONAS NUESTROS PECADOS
Y NOSOTROS QUEREMOS PERDONAR
A LOS QUE NOS OFENDEN.
No nos dejes caer en la tentación.
Y líbranos del mal. Amen.
Señor tú nos ayudas a vencer nuestros males.
Tú que dijiste a tus apóstoles: “la paz os dejo,
mi paz os doy”, no tienes en cuenta nuestros
errores sino la fe de tu Iglesia y conforme a tu palabra nos das la paz y la unidad. Tú que vives por los siglos de los siglos. Amén.
CORDERO DE DIOS
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, TÚ TIENES piedad de nosotros
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, TÚ TIENES piedad de nosotros
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, TÚ NOS DAS la paz
Jesús nos invita a ser pan partido y repartido para los demás.
ORACIÓN
Permíteme, hermano y vecino, que me conoces,
dirigirme a ti, delante del Señor, y abrirte mi corazón:
Si tengo defectos que dificultan mi camino,
ayúdame a superarlos ... pero con amor.
Si avanzo en la dirección equivocada,
indícame el camino verdadero… pero con amor.
Si hay algo de mí que no te gusta y te hiere,
házmelo saber… pero con amor.
Si mi vida se dispara hacia un túnel sin salida,
adviértemelo… pero con amor.
Si soy egoísta o vanidoso,
si la envidia no me deja ser feliz,
si tengo mil vicios o caídas,
dímelo… pero con amor.
Si no soy como tengo que ser,
no pretendas que sea como tú,
pero si tú vives en la verdad y yo en la mentira,
dime cómo se sale de ella… pero con amor.
Si me falta corazón y caridad,
reza conmigo… pero hazlo con amor.
Si estoy mal conmigo mismo y con los demás,
si me encuentro agarrotado por la soberbia,
si hace tiempo que perdí el norte de mi existir,
mírame a los ojos y coge mi mano… pero con amor.
Si pensamos de forma diferente,
si crees que podemos caminar juntos,
si todavía confías en mí,
lo intentaremos de nuevo… pero con amor.
Pero una cosa te digo:
Si piensas que, sólo soy yo el que fallo,
si crees que, soy sólo yo, el falto de caridad,
si crees que tú eres el santo, el bueno y el sabio
no me digas entonces nada… dame tu ejemplo.
Porque es cuando me daré cuenta
que tú tampoco eres perfecto,
pero quieres ser mejor.
Dime lo que quieras…
pero eso sí… hazlo con amor.
Amén
BENDICIÓN
El Señor os bendice, os guarda
y en sus palmas os lleva tatuados.
Os acompaña en todos los caminos.
Y hace prósperas las obras de vuestras manos.
Sentíos siempre abrazados y bendecidos por este Dios enamorado,
Padre, Hijo y Espíritu Santo. AMÉN.
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