Liturgia del 29º DOMINGO ORDINARIO 2026 (A)
"Una Misa para ILUMINAR y MOVER, sin dar órdenes a Dios"
Comentario Inicial
1º) Total ausencia de arrepentimiento:"Se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta". Después de las DENUNCIAS claras que les hace Jesús en las 3 parábolas a ellos dirigidas, no hacen "examen de conciencia", de ninguna manera, insisten en ponerle la zancadilla para poder condenarle. No olvidemos que todo esto pasa poco tiempo antes de la pasión y muerte.
¿Y qué está ocurriendo hoy? Porque el Evangelio no se escribió solo para antaño. Voltear el TEXTO a la "actualidad real" debería ser obligatorio, sin tanta moralina y abstracción teórica de seminario. Los fariseos de hoy, los religiosos dirigentes, actúan exactamente igual que aquéllos: Sin pizca de reflexión y CONVERSIÓN. Que se lo pregunten a teólogos, curas, catedráticos, escritores, religiosas o laicos que han disentido y se han atrevido a corregir las derivas bastardas de la Jerarquía. Quien profetiza se arriesga a ser perseguido en vez de agradecido. Igual que en la antigüedad.
La tentación de "hacerse como Dios", someter a los fieles sin posible réplica y persistir en el ERROR, es un hecho incontestable de ayer y de hoy.
2º)La alianza con los enemigos:"Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes": Los Fariseos (nacionalistas religiosos, contrarios a Roma) se alían con Herodianos (partidarios de la dinastía de Herodes y colaboracionistas con el Imperio). Todo para derribar a Jesús. La "buena voluntad" de aquellos religiosos ya no se puede presumir.
Y miramos al HOY: ¿A los clérigos, religiosos y fanáticos, que se asocian rígidamente con doctrinas incoherentes, ritos vacíos, errores fragantes y pedante exaltación de los líderes, se les puede presumir esa buena voluntad o son "tránsfugas ciegos asociándose con otros ciegos"? ¡Tranquilos, este comentario no lo oirás en ninguna iglesia! Mejor no MIRAR para no VER…
3º) La adulación y manipulación:"Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no miras lo que la gente sea" (es decir, no haces acepción de personas). ¿Se siguen utilizando hoy estas añagazas? ¿Existe la "papolatría", las lisonjas, reverencias, distancias, títulos, entronizaciones y muchedumbre de acomodadores y asistentes alrededor de nuestros líderes? ¡Sueño con el día en que "los que guían" se parezcan a Jesús y solo vistan una túnica inconsútil, su propia LUZ y los empujones de la gente que desea escucharlos!
4º) El denario romano: El denario de Tiberio, que muestran a Jesús, llevaba la imagen del emperador y la inscripción: "Tiberio César, Augusto, hijo del divino Augusto". Para la mentalidad judía estricta, introducir esa moneda en el Templo violaba el mandamiento "no fabricar imágenes ni ídolos", y constituía una blasfemia. Jesús evidencia la hipocresía de sus críticos al pedirles la moneda.
5º) El dinero: Os apuesto mi corbata laica y hasta mi abrigo a que éste será el tema principal de las homilías dominicales: La maldad del dinero, la nefanda materialidad, el diabólico mundo… Sin embargo, todo eso forma parte de nuestra REALIDAD y jamás Jesús maldecirá la realidad, sino que nos enseñará a vivirla y transcenderla.
La frase clave: "Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios" no supone dos reinos contrapuestos e independientes. Al contrario, desde la perspectiva judía, todo pertenece a Dios (el mundo, la tierra de Israel y el ser humano, que lleva la "imagen de Dios" y no la del César).
Por lo tanto, lo que se debe devolver al César es su "imagen idolátrica" inserta en su moneda, pero la vida, el corazón y la realidad en que existimos se le deben únicamente a Dios.
¿Hoy no tenemos IDOLATRÍAS en nuestra Iglesia? ¡A mogollón! Si apareciese un extraterrestre en cualquiera de nuestras iglesias católicas, no sabría identificar a qué Dios reconocemos. Deduciría que somos politeístas y muy primitivos. Claro que eso le pasaría al mismísimo Abraham. De hecho, los judíos conservan el monoteísmo fielmente. Nosotros solo sobre el papel.
Por ahí, por ahí apunta el evangelio de hoy. Mucha RECTIFICACIÓN pendiente, mucha CONVERSIÓN sin abordar. A Dios lo que es de Dios, todo lo demás es idolatría.
Por ejemplo: Este es el escudo de los "dueños de dios". Con estas llaves y este triple poder coronado se abre la voluntad, la libertad y la eternidad del Infinito, incluido su cielo. ¡Los que escogieron para SERVIR muy pronto se hicieron con el PODER, no solo de los hombres, sino del mismísimo Dios! ¿Será esto IDOLATRÍA?
Y empezamos:
El amor permanente y entrañable de Dios Padre, que nos habita y sostiene, la presencia luminosa de Jesús Resucitado, su Luz y el impulso de su Espíritu están con todos vosotros.
MONICIÓN de ENTRADA
La liturgia semanal nos expone el episodio de la pregunta trampa por el pago de los impuestos. Jesús responde a fariseos y herodianos con la frase que ya conocemos:
Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. De ninguna forma quería separar en dos ámbitos lo religioso y lo político o social. Más bien daba a entender que lo que es de Dios es todo.
Las personas humanas son de Dios, es decir, que no son de nadie. Los derechos humanos no deberían ser pisoteados por nadie, mucho menos hacer rehenes o derramar su sangre, como estamos viendo continuamente.
Y hoy celebramos la jornada del Domund, que este año cumple 100 años. 100 años de entrega y de servicio de tantos misioneros españoles, entre ellos muchos gallegos, que han llevado la Buena Noticia del Evangelio a tantos lugares olvidados y han mejorado mucho la vida de tantas gentes.
Agradecemos su entrega, su labor y nos comprometemos a ser también misioneros allí donde vivimos.
ACTO de RECONOCIMIENTO
Para salir hacia los demás a mostrarles el amor de Dios, tenemos que ser conscientes de lo que podemos ofrecerles. Con demasiada frecuencia nos empujan a pensar en nuestros pecados, sin pensar que eso no nos fortalece ni pertrecha para la lucha de cada día. Solo la LUZ hace que desaparezcan las sombras.
Por eso cada Domingo empezamos la Misa repasando los dones, las cualidades, las potencialidades (los talentos) que Dios nos ha regalado gratuitamente y que son nuestra FORTALEZA para los avatares de la vida diaria.
Los recordamos y nos comprometemos a usarlos con nosotros mismos y con los demás. Lo dice Jesús expresamente en el Evangelio: “No se enciende una LUZ para ponerla bajo la cama, sino sobre el candelero”.
¿Te has dado cuenta que las personas humanas estamos construidas como las montañas de esta tierra? Sí, como un sólido y elevado monte, con las laderas inclinadas hacia abajo. Todo lo que cae en la montaña rueda hacia abajo. Por eso podemos decir que el principal don que tenemos los humanos es el “don de dar”. “Quien no vive para servir, no sirve para vivir”.
Nos has dado Padre el don de la inteligencia para que a través de ella te conozcamos a Ti y construyamos juntos un mundo fraterno. Nos comprometemos a ponerla al servicio del bien común. Nos comprometemos Señor.
Nos has dado Padre el don de la sensibilidad para descubrir tu presencia en todas las cosas bellas que has creado y para estar atentos a los demás y poder ayudarles. Nos comprometemos a cultivarla cada día. Nos comprometemos Señor.
Nos has dado Padre el don del AMOR, tu insignia y tu bandera. Queremos cultivarlo siendo amables, cariñosos y serviciales con todos. Nos comprometemos Señor
Dios Padre Amoroso, Tú eres MISERICORDIA, nos perdonas antes de cometer nuestros fallos porque sabes de qué fragilidad estamos hechos, y nos llevas de tu mano a la vida eterna. Amén.
GLORIA
Gloria a Dios en el cielo….
Tú que quitas el pecado del mundo, Tú tienes piedad de nosotros...
Tú que quitas el pecado del mundo, Tú atiendes nuestras súplicas
Tú que estás sentado a la derecha del Padre, Tú tienes piedad de nosotros
ORACIÓN COLECTA
Gracias, Señor por hacernos saber lo que debemos hacer en la vida y cómo debemos hacerlo. Queremos ser una imagen viva de tu rostro, una moneda tuya donde esté grabada la alegría de sabernos hijos tuyos. No seremos indiferentes ante el dolor de los demás, sino que con nuestra fe y vida ayudaremos a construir un mundo mejor, siguiendo la estela de los misioneros. PJNS
Lectura del libro de Isaías (45,1.4-6):
Así dice el Señor a su Ungido, a Ciro, a quien lleva de la mano:
«Doblegaré ante él las naciones, desceñiré las cinturas de los reyes, abriré ante él las puertas, los batientes no se le cerrarán. Por mi siervo Jacob, por mi escogido Israel, te llamé por tu nombre, te di un título, aunque no me conocías. Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí, no hay Dios. Te pongo la insignia, aunque no me conoces, para que sepan de Oriente a Occidente que no hay otro fuera de mí. Yo soy el Señor, y no hay otro».
Palabra de Dios
Sal 95
R/. Aclamad la gloria y el amor del Señor
Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/.
Porque es grande el Señor,
y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.
Pues los dioses de los gentiles son apariencia,
mientras que el Señor ha hecho el cielo. R/.
Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
entrad en sus atrios trayéndole ofrendas. R/.
Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda;
decid a los pueblos: «El Señor es rey,
él gobierna a los pueblos rectamente.» R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (1,1-5b):
Pablo, Silvano y Timoteo a la Iglesia de los tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. A vosotros, gracia y paz. Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones.
Ante Dios, nuestro Padre, recordarnos sin cesar la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo, nuestro Señor.
Bien sabemos, hermanos amados de Dios, que él os ha elegido y que, cuando se proclamó el Evangelio entre vosotros, no hubo sólo palabras, sino además fuerza del Espíritu Santo y convicción profunda.
Palabra de Dios
Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,15-21):
R/Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron unos discípulos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron:
«Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad; sin que te importe nadie, porque no miras lo que la gente sea.
Dinos, pues, qué opinas: ¿Es lícito pagar impuesto al César o no?»
Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto».
Le presentaron un denario. Él les preguntó: «¿De quién son esta cara y esta inscripción?»
Le respondieron: «Del César»
Entonces les replicó: «Pues pagadle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».
Palabra del Señor.
R/Gloria a tí Señor Jesús
HOMILÍA
Definitivamente Jesús era gallego, o descendiente de gallegos, porque una de las características que se nos ponen a los gallegos es que cuando se nos pregunta algo respondemos con otra pregunta, y Jesús hace siempre lo mismo con los fariseos.
Y por otro lado le podemos aplicar aquel dicho de “es más listo que el hambre”, porque, por más que lo intentan, no son capaces de coger a Jesús en un renuncio.
La trampa tendida a Jesús estaba bien pensada, era inteligente: “¿Es lícito pagar tributo al César o no?”. Si contesta que SÍ, le acusamos de colaboracionista con el opresor romano; si contesta que no, le acusamos de rebelde al César y de revolucionario y agitador de las masas.
Jesús al contestar les dice que al César hay que darle lo que es del César… pero añade algo más que no le han preguntado: Que también hay que dar “a Dios lo que es de Dios”. Porque la autoridad máxima no es la del César sino la de Dios. Y con ello les está diciendo algo así como “parece mentira que vosotros os olvidéis de Dios que está por encima de cualquier César”. Del César de entonces y de los de ahora.
Al César lo que es de César, los negocios son los negocios. Doy el diez por ciento a Cáritas y ya no me preocupo de los problemas de nadie, ya están justificados mis otros gastos, aunque viva como un príncipe, porque ya he dado a Dios lo que es de Dios. Media hora a la semana para Dios y el resto para mí. Dios está en el Templo, pero fuera ya no, hay espacios sagrados y profanos, hay tiempos sagrados y profanos… Y nada más profano que el dinero… o la política.
Para Jesús todo es sagrado. Ve a Dios en todas las cosas; todo es revelación de Dios para él. Tampoco hace distinción entre tiempos sagrados y profanos; todo el tiempo es de Dios; tanto el que dedica a la oración de madrugada para confortarse en presencia del Abba, como el que consagra luego a curar y enseñar; a proclamar el Reino por los caminos de Palestina.
“Dar a Dios lo que es de Dios”. ¿Qué es eso? ¿Qué es aquello que sólo a Dios debemos dar porque es Dios quien nos lo ha dado a nosotros? Evidentemente no es dinero, ni tributos que se pagan en dinero. Es algo mucho más personal, nuestro corazón, nuestro amor. Porque Él nos amó primero, porque Él nos ha dado la capacidad de amar.
San Ignacio lo expresa con claridad en esa oración final de los Ejercicios: “Tomad, Señor, y recibid”, “Vos me lo distéis, a vos, Señor, lo torno”.
Sí, es lo más valioso que tenemos cada uno de nosotros, nuestra capacidad de amar, nuestra capacidad de entregarnos a Dios y a los demás.
A lo largo de todo el evangelio, de su vida y de sus enseñanzas, Jesús nos enseñó dos cosas muy importantes que es bueno recordar en este domingo y a propósito de este evangelio.
La primera es que a Dios le devolvemos su amor, el amor que Él nos ha dado, amando a nuestros hermanos, poniéndonos a los pies de nuestros hermanos. Nuestra oración y nuestra relación íntima con Dios son auténticas y verdaderas si nos llevan al servicio de nuestros hermanos. Y de un modo muy especial al servicio de nuestros hermanos más débiles, más necesitados, más vulnerables: al servicio de aquellos que no nos pueden compensar ni devolver. Porque los amamos y nos entregamos a ellos no porque esperemos ningún tipo de compensación o respuesta, no por lo que esperamos recibir, sino por lo que ya hemos recibido. Por mucho amor que demos no alcanzará nunca, ni de lejos, al amor que nosotros hemos recibido de Dios.
La segunda cosa, que no debemos olvidar nunca, es que el amor de Dios a cada uno de nosotros es un amor gratuito.
Los gobernantes de este mundo nos persiguen y castigan si no pagamos sus tributos. Dios ni persigue ni castiga. Dios sigue amando, sigue confiando en nosotros, nos sigue dando la oportunidad, siempre, de que convirtamos nuestro egoísmo en amor y nuestra resistencia en entrega, en generosidad.
CREDO
Sacerdote. - ¿Creéis en Dios, que es nuestro Padre, que ha hecho todas las cosas y
nos cuida con amor?
Todos. -Sí, creemos.
Sacerdote. - ¿Creéis en Jesucristo, que ha puesto su Morada entre nosotros, para hacernos conocer a Dios Padre?
Todos. - Sí, creemos.
Sacerdote. - ¿Creéis en el Espíritu Santo que vive entre nosotros, y anima a la Iglesia y a todos para hacer un mundo mejor?
Todos. Sí, creemos.
Sacerdote: ¿Creéis en la resurrección y en la Vida eterna, que ya comenzamos a disfrutar aquí y disfrutaremos plenamente al final de nuestro camino por esta vida?
Todos. Sí, creemos.
ORACIÓN UNIVERSAL
Hermanos, Jesús va a la raíz: es necesario erradicar toda esclavitud frente al dinero. El dinero es un “instrumento” para vivir, pero no es la “finalidad de la vida” que es tu maduración personal al estilo de Jesús. Oremos.
Queremos ser Buena Noticia.
• Necesitamos una Iglesia amiga de lo pequeño y de los pequeños, valiente y audaz a la hora de denunciar a los poderosos de este mundo.
Queremos ser Buena Noticia.
• Necesitamos cristianos que denuncien la opresión de los gobiernos sobre los pequeños, las injustas estructuras, tan frecuentes en nuestras instituciones, la falta de derechos humanos en tantos rincones de nuestro mundo.
Queremos ser Buena Noticia.
• Necesitamos hombres y mujeres dispuestos a diferenciarse con su estilo de vida,que se pongan al servicio de la causa de Jesús y su proyecto porque sólo cambiando nuestra escala de valores seremos Buena Noticia del Reino.
Queremos ser Buena Noticia.
• Necesitamos gobiernos e instituciones con políticas justas, que devuelvan la vida al pueblo y a las personas, que trabajen en favor de un mundo justo y fraternal.
Queremos ser Buena Noticia.
- Agradecemos la entrega y compromiso de tantos misioneros que siguen llevando y haciendo patente la presencia de Dios en tantos lugares del mundo.
Queremos ser Buena Noticia.
Padre y Madre buena, queremos dejar resonar el Evangelio como Buena Noticia, apostando por los que no cuentan, por los que son invisibles, por resaltar la importancia de toda persona frente a cualquier bien, cargo o puesto. Gracias por el ejemplo de tu Hijo Jesús que vive por los siglos de los siglos. Amén
En el momento de presentar la OFRENDA de toda la Iglesia oremos a Dios Padre Misericordioso
El Señor reciba de tus manos esta OFRENDA para alabanza y gloria de su nombre, para nuestro bien y el de su santa Iglesia.
ORACIÓN OFRENDAS
Junto con el pan y el vino, recibe, Señor, nuestro sincero deseo de colaborar para que reine la armonía. Queremos vivir en paz y ser felices. Queremos convivir en paz en nuestras familias, en nuestro barrio y en toda la sociedad. Te ofrecemos nuestros buenos deseos. PJNS
PREFACIO
El Señor está con vosotros
Y con tu Espíritu
Levantemos el corazón
Lo tenemos levantado hacia el Señor
Damos gracias al Señor nuestro Dios
Es justo y necesario
Gracias, Dios y Padre,
porque te has manifestado en tu hijo Jesús,
y conocemos tu voluntad por sus palabras y sus hechos.
Por él sabemos, Señor,
que no quieres sacrificios ni rezos rutinarios,
sino amor práctico y efectivo a los demás.
Que debemos velar por mantener el amor
entre nosotros
y garantizarnos unos a otros fidelidad y leal amistad.
Y que, por encima de todo, nuestra
mayor preocupación ha de ser
cuidar de nuestros prójimos.
Jesús nos ha precedido con su ejemplo,
fue consecuente con lo que proclamaba
y comprometió su vida
para transmitirnos tu mensaje de vida.
Por ello te alabamos con este himno en tu honor.
SANTO, SANTO, SANTO, es el Señor, Dios del Universo, llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.
CONSAGRACIÓN y PLEGARIA
Bendito sea Jesús, tu enviado
el amigo de los niños y de los sencillos.
Él vino para enseñarnos
cómo debemos amarte a Ti
y amarnos los unos a los otros.
Él vino para arrancar de nuestros corazones
el error del mal que nos impide ser amigos
y el odio que no nos deja ser felices.
Él ha prometido que su Espíritu Santo
estará siempre con nosotros
para que vivamos
como verdaderos hijos tuyos.
Recibimos tu Espíritu con alegría
para que santifique este pan y este vino y
se conviertan para nosotros
en el signo, el sacramento del Cuerpo y + la Sangre de Jesús
El mismo Jesús,
poco antes de morir,
nos dio la prueba de tu Amor.
Cuando estaba sentado a la mesa con sus discípulos, tomó el pan,
dijo una oración para bendecirte y darte gracias,
lo partió y lo dio a sus discípulos, diciéndoles:
Tomad y comed todos de él,
porque esto es mi Cuerpo,
que será entregado por vosotros.
Del mismo modo, tomó el cáliz lleno de vino,
te dio gracias con la plegaria de bendición
y lo pasó a sus amigos, diciendo:
Tomad y bebed todos de él,
porque éste es el cáliz de mi Sangre,
Sangre de la alianza nueva y eterna,
que será derramada por vosotros
y por todos los hombres
para iluminar vuestras vidas.
Haced esto en conmemoración mía.
Éste es el Sacramento de nuestra fe.
Anunciamos y proclamamos tu resurrección ven Señor Jesús.
Por eso, Padre bueno, recordamos ahora
la resurrección de Jesús, el Salvador del
mundo, y renovamos nuestra fraternidad.
Él se ha puesto en nuestras manos
para que te lo ofrezcamos como ofrenda nuestra
y junto con él nos ofrezcamos a ti.
Tu nos escuchas, Señor Dios nuestro;
y nos das tu Espíritu de amor
a los que participamos en esta comida,
para que vivamos cada día
más unidos en la Iglesia,
con el Papa León,
con nuestro Obispo N…
los demás obispos,
y todos los que trabajan por tu pueblo.
No nos olvidamos de las personas que amamos
ni de aquellas a las que debiéramos querer más.
Te damos gracias porque nuestros
hermanos difuntos… familiares
amigos y miembros de nuestra Comunidad
están ya contigo en Tu casa del Cielo.
Y un día, nos reuniremos contigo,
con María, la Virgen, Madre de Dios y Madre nuestra, su esposo San José, los santos
y todas las personas de bien
para celebrar la gran fiesta del cielo.
Entonces, todos los amigos de Jesús, nuestro Señor, podremos cantarte sin fin.
Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén.
PADRENUESTRO
PADRE Y MADRE NUESTRA
EN QUIEN SOMOS Y VIVIMOS.
Santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
TÚ NOS DAS HOY
NUESTRO PAN DE CADA DÍA.
TÚ PERDONAS NUESTROS PECADOS
Y NOSOTROS QUEREMOS PERDONAR
A LOS QUE NOS OFENDEN.
No nos dejes caer en la tentación.
Y líbranos del mal. Amen.
Señor tú nos ayudas a vencer nuestros males.
Tú que dijiste a tus apóstoles: “la paz os dejo,
mi paz os doy”, no tienes en cuenta nuestros
errores sino la fe de tu Iglesia y conforme a tu palabra nos das la paz y la unidad. Tú que vives
por los siglos de los siglos. Amén.
CORDERO DE DIOS
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, TÚ TIENES piedad de nosotros
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, TÚ TIENES piedad de nosotros
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, TÚ NOS DAS la paz
Jesús nos invita a ser pan partido y repartido para los demás.
ORACIÓN FINAL
Toma, Señor, recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento, toda mi voluntad, todo lo que tengo y todo lo que poseo. Tú me lo diste todo, Señor; yo te lo devuelvo todo.
Haz conmigo lo que quieras, según te plazca. Dame tu amor y tu gracia; porque con esto tengo todo lo que necesito. PJNS
BENDICIÓN
El Señor os bendice, os guarda
y en sus palmas os lleva tatuados.
Os acompaña en todos los caminos.
Y hace prósperas las obras de vuestras manos.
Sentíos siempre abrazados y bendecidos por este Dios enamorado,
Padre, Hijo y Espíritu Santo. AMÉN.