Liturgia del Domingo Bautismo del Señor 2026 (A)

"Una Misa para ILUMINAR y MOVER, sin dar órdenes a Dios"

Bautismo
Bautismo

Comentario Inicial:

Permitidme escribir telegramas… Que si me pongo a escribir me sube la bilirrubina y no acabo:

-- ¿Olvidaremos, por fin, el esperpento del "pecado original" que ha de perdonarse a los nacidos de mujer?

-- ¿Nos hemos percatado de la "imagen tétrica y cruel" de un Padre que condena y expulsa a sus primeros hijos? ¿Y, para colmo, condena a todos los hijos de sus hijos por los siglos de los siglos?

¡Ni el más infame de los humanos haría tal cosa! ¿En qué "mentes enfermas" caben estas teorías hoy? Claro que el dislate lo arregla el Cura con un poco de agua y un teatrillo festero...

-- ¿Cómo cuadra todo eso con el "amor de Dios" del que nos quieren convencer? ¿Cómo se puede amar a un "dios mezquino y salvaje"? (El ateísmo es una reacción sicológica de huida a tanto disparate curial...).

-- ¿Cómo nos manipulan, desde que nacemos, con esas "doctrinas tóxicas e irracionales" para que seamos capaces de perder la cabeza?

-- ¿Sabrá el "clericalismo rancio", que se niega a evolucionar, lo que es la lógica y la coherencia del ser humano?

-- ¿Se habrán dado cuenta de que están destruyendo el Catolicismo, desde dentro, con sus "doctrinas tóxicas" de obligado acatamiento?

¿Por qué sumamos errores históricos de muchos santos y próceres para convertirlos en inamovibles, en vez de abrirnos a la "permanente y dinámica LUZ del Espíritu"?

-- El "pecado original" (lavable por el bautismo) en una "fake new", como dicen ahora, tan irracional como ridícula. Aunque lo más ridículo es que se mantenga todavía como justificación de un Sacramento, el primero y principal.

-- El BAUTISMO del SEÑOR fue, es y será un "bautismo de conversión y compromiso" que debiera ser ejemplo y fundamento de nuestros bautismos actuales: 

COMPROMISO, ADHESIÓN y ELECCIÓN del Camino, Verdad y Vida de Jesús. Repito: "de Jesús", no del clericalismo ciego que nos haya tocado soportar en nuestras vidas...

-- ¿Habéis pensado que la "elección y compromiso" de nuestro Bautismo no es más que la "respuesta a la manifestación de Dios" a todo recién nacido?

"Tú eres mi hijo, el amado; en ti me complazco" (Lc 3,22).

Todavía beso con pasión la gran pila de piedra donde me bautizaron y donde me comprometí -por delegación entonces- con el Camino de la LUZ.

Allí no dejé ningún pecado, sino "mi compromiso libre" de cultivar "el tesoro de dones y gracias" que Dios regala a toda criatura humana, tras el ejemplo de Jesús.

-- Por desgracia, los "gurús encumbrados" de mi Iglesia se empeñan en arrastrarme por el barro del PECADO, la CULPA, los SACRIFICIOS, los PAGOS y la MAGIA... No hay más que escuchar los textos de la Misa Oficial, irracional y antievangélica...

Prefiero y preferiré siempre sumergirme en las palabras del Padre: "Tú eres mi hijo amado, en ti me complazco", aunque sé que soy frágil, caduco, ínfimo y efímero, pero HIJO, nunca pecador, ni rechazado...

Y EMPEZAMOS:

El amor permanente y entrañable de Dios Padre, que nos habita y sostiene, la presencia luminosa de Jesús Resucitado, su Luz y el impulso de su Espíritu ESTÁN con todos vosotros.

Y con tu Espíritu

MONICIÓN DE ENTRADA

Hoy, en este domingo, comenzamos a seguir –muy de cerca- los pasos de Jesús. Y su caminar se inicia con su Bautismo de manos de Juan Bautista en el río Jordán. Vivir con Dios, es desvivirse por Él; hablar de Dios, es sentir su amor y su cercanía.

Hoy, en el Bautismo del Señor, Jesús recibe la confianza máxima por parte de Dios: Es su Hijo amado, el preferido, el que ha de llevar a cabo su obra en la tierra.

ACTO DE RECONOCIMIENTO

En el bautismo fuimos reconocidos como hijos de Dios. Y como Jesús somos invitados e impulsados a la misión de manifestar su amor y su presencia en el mundo. Para ello contamos con las cualidades que Él nos ha dado. Por eso comenzamos la celebración dando gracias por ellas y comprometiéndonos a seguir poniéndolas al servicio de todos.

 Queremos comprometernos a vivir el don de la Paz, tanto interior, sintiéndonos habitados por Tí, como exterior, contribuyendo a sembrarla en los demás. Por eso decimos: Nos comprometemos Señor.

Queremos comprometernos a vivir el don del Amor, descubriendo cada día el gran amor que nos tienes y viviéndolo con los hermanos. Por eso decimos: Nos comprometemos Señor.

Queremos comprometernos a vivir el don de la Bondad y la Ayuda, ayudándonos a nosotros mismos a progresar en nuestra realización personal y ayudando a los demás en todo lo que podamos. Por eso decimos: Nos comprometemos Señor.

Dios Padre Amoroso tiene misericordia de nosotros, comprende nuestros fallos y nos guía de su mano a la vida eterna. Amén

GLORIA

Gloria a Dios en el cielo….

Tú que quitas el pecado del mundo, Tú tienes piedad de nosotros...

Tú que quitas el pecado del mundo, Tú atiendes nuestras súplicas

Tú que estás sentado a la derecha del Padre,  Tú tienes piedad de nosotros…

ORACIÓN COLECTA

En Navidad Jesús quiso

presentarse como «NIÑO»

y se vistió con pañales

de humildad, pobreza y frío.

Relumbró en la Epifanía

como «ESTRELLA» del camino

para «magos» que, en la vida,

buscan un nuevo destino.

y hoy, el Padre, desde el cielo,

lo presenta, en su Bautismo,

como «SIERVO Y DÓCIL HIJO”

bien amado y preferido.

Le asigna como misión:

liberar a los cautivos,

regalar luz a los ciegos,

dar la mano a los mendigos.

Con la fuerza del Espíritu

Jesús cumplió su objetivo

de pasar «haciendo el bien

curando a los oprimidos»…

Bautizados de pequeños,

¿seguimos su mismo estilo

o sólo fue el Sacramento

un «remojón» sin sentido?

Hoy queremos renovar,

Señor, nuestros compromisos

del Bautismo y decidirnos

a ser siempre tus «testigos».

Lectura del libro de Isaías (42,1-4.6-7):

ESTO dice el Señor:

«Mirad a mi siervo, a quien sostengo;

mi elegido, en quien me complazco.

He puesto mi espíritu sobre él,

manifestará la justicia a las naciones.

No gritará, no clamará,

no voceará por las calles.

La caña cascada no la quebrará,

la mecha vacilante no la apagará.

Manifestará la justicia con verdad.

No vacilará ni se quebrará,

hasta implantar la justicia en el país.

En su ley esperan las islas.

Yo, el Señor,

te he llamado en mi justicia,

te cogí de la mano, te formé

e hice de ti alianza de un pueblo

y luz de las naciones,

para que abras los ojos de los ciegos,

saques a los cautivos de la cárcel,

de la prisión a los que habitan en tinieblas».

Palabra de Dios

Sal 28,

R/. El Señor bendice a su pueblo con la paz

V/. Hijos de Dios, aclamad al Señor,

aclamad la gloria del nombre del Señor,

postraos ante el Señor en el atrio sagrado. R/.

V/. La voz del Señor sobre las aguas,

el Señor sobre las aguas torrenciales.

La voz del Señor es potente,

la voz del Señor es magnífica. R/.

V/. El Dios de la gloria ha tronado.

En su templo un grito unánime: «¡Gloria!»

El Señor se sienta sobre las aguas del diluvio,

el Señor se sienta como rey eterno. R/.

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (10,34-38):

EN aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:

«Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los hijos de Israel, anunciando la Buena Nueva de la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos.

Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él».

Palabra de Dios

Lectura del santo evangelio según san Mateo (3,13-17):

R/Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, vino Jesús desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara.

Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole:

«Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?».

Jesús le contestó:

«Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia».

Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él.

Y vino una voz de los cielos que decía:

«Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».

Palabra del Señor.

R/Gloria a tí Señor Jesús

HOMILÍA

Ya lo dije en otras ocasiones: Jesús no fue un extraterrestre divino que estaba dispensado de la trayectoria que cualquier ser humano tiene que recorrer para alcanzar su plenitud. No nos tomamos en serio esa experiencia humana de Jesús. Pero los primeros cristianos sí lo hicieron y así lo reflejaron en los evangelios.

Vemos que Jesús, como uno más, se acerca al Jordán para ser bautizado por Juan. Y ese fue un momento muy importante en su vida, en donde se hizo plenamente consciente de su condición de Hijo querido de Dios. Y por eso se puso en camino para anunciar su mensaje, que no era otro que la experiencia que él tenía de Dios.

Jesús se sintió siempre impulsado por el Espíritu de Dios, y quiso que todos nosotros sintamos lo mismo. Y eso ¿qué significa?

El Espíritu Santo es el Dios del amor. Ser bautizado en el Espíritu es estar impregnado, empapado del amor del Padre. Lo mismo que oyó Jesús (en su interior) lo debemos oír nosotros: “tú eres mi hijo/a amado” 

El cristiano se bautiza en ese mar infinito de amor. Bautizarse es “empaparse”. Uno se puede dar un baño de música, un baño de arte. Bautizarse es darse “un baño de Dios”. Es experimentar que Dios le quiere y le quiere más cuando el hijo está más solo, más enfermo, más débil, más limitado.

“Jesús pasó por la vida haciendo el bien y curando a los que estaban oprimidos” (2ª lectura). No dice el texto: “Pasó por la vida sin hacer mal a nadie”. Tampoco dice: “Fue una buena persona”. Sino que dice claramente: “Pasó haciendo el bien”. 

No es un buen cristiano el que se limita a no hacer mal. Es cristiano el que dedica su vida, sus años, su juventud, en hacer bien a los que lo están necesitando. Sanar, curar, alentar, levantar, enseñar, son verbos cristianos.

En la primera lectura el profeta Isaías nos ha dicho acerca del Mesías. “No gritará, no vociferará”. Hay momentos y circunstancias en la vida humana en que sobran las palabras. Todo lo que tenemos que decir, lo decimos mucho mejor con el silencio. Las mejores palabras brotan de un corazón silencioso. El cristiano no va por la vida “gritando”, “imponiendo”, “haciendo ruido”, “haciéndose el importante”. El cristiano es un ser silencioso.

“No romperá la caña cascada. Es una bella definición de la persona humana. Lo dijo muy bien Pascal: “El hombre es una caña pensante”. Por ser “caña” es débil, frágil, muy limitado. Y ser cristiano significa aceptar la debilidad, la precariedad de la vida humana. Y, sobre todo, “no hacer la vida más difícil a los demás”. Hay que respetar, cuidar y proteger la vida humana.

“La mecha vacilante no la apagará. Quizás ninguno de nosotros podemos presumir de ser “hogueras” que lanzan llamaradas de vida, de amor, de felicidad. Pero sí podemos ser “pequeñas lamparitas de barro” que brillan en la noche. ¡No apaguemos todos los brotes de bien que hay en el mundo! Incluso juntemos esas lamparitas y se hará una gran luz. Es muy importante descubrir lo bueno y positivo que hay en cada persona, valorarlo y celebrarlo. 

Con maldecir las tinieblas no conseguimos que venga la luz. Para que venga la luz hay que encender cada uno su pequeña lamparita, sus dones, su vocación, sus ocasiones de hacer el bien…

Todo eso es ser LUZ, es decir, ser cristiano.

CREDO

Sacerdote.- ¿Creéis en Dios, que es nuestro Padre, que ha hecho todas las cosas y nos cuida con amor?

Todos.- Sí, Creemos.

Sacerdote.- ¿Creéis en Jesucristo, que ha puesto su Morada entre nosotros, para hacernos conocer a Dios Padre?

Todos.- Sí, Creemos.

Sacerdote.- ¿Creéis en el Espíritu Santo que vive entre nosotros, y anima a la Iglesia y a todos para hacer un mundo mejor?

Todos. Sí, Creemos.

Sacerdote: ¿Creéis en la resurrección y en la Vida eterna, que ya comenzamos a disfrutar aquí y disfrutaremos plenamente al final de nuestro camino por esta vida?

Todos. Sí, Creemos.

ORACIÓN UNIVERSAL

Hermanos, el amor no conoce fronteras ni condiciones. Somos hijos amados, nombrados y elegidos personalmente. El Reino nos necesita a cada uno de nosotros. Oremos.

Somos hijos amados

• Anhelamos que la Iglesia renueve su compromiso con la Palabra recibida de Jesús, siendo Buena Noticia siempre y para todos, en especial para los más frágiles y vulnerables de nuestro mundo.

Somos hijos amados

• Los seguidores de Jesús nos comprometemos con el bautismo recibido en nuestra infancia y nos sentimos llamados a ser paso de Dios en la vida de las personas.

Somos hijos amados

• Nos sentimos llamados a ser hilos conductores del Amor de Dios, en especial en contextos de violencia, de falta de libertad, de injusticia, de exclusión.

Somos hijos amados

Padre bueno, nos sentimos urgidos a compartir lo que somos y tenemos con los desheredados de esta tierra, queremos ser respetuosos con los diferentes, siempre dispuestos a acoger y a aprender. Gracias por el ejemplo de Jesús tu Hijo que vive por los siglos de los siglos. Amén

En el momento de presentar la OFRENDA de toda la Iglesia oremos a Dios Padre Misericordioso

El Señor reciba de tus manos esta OFRENDA

ORACIÓN OFRENDAS

Junto con el pan y el vino, frutos de la tierra y del trabajo de los hombres y mujeres que la cultivan, te ofrecemos Señor nuestros esfuerzos e ilusiones, nuestras ganas de hacer un mundo conforme a tu voluntad. Por J.N.S.

PREFACIO

El Señor está con vosotros  

Y con tu Espíritu

Levantemos el corazón

Lo tenemos levantado hacia el Señor

Damos gracias al Señor nuestro Dios

Es justo y necesario

Gracias, Dios y Padre, porque te has dignado manifestarte

y hemos oído tu voz en las palabras de tu hijo amado.

Queramos o no, conscientes o no,

estás presente en nosotros y nos das la vida.

Tú eres la vida que vivimos,

el amor que sentimos

y el bien que hacemos.

Tu espíritu nos enriquece y nos abre horizontes,

ilumina nuestra íntima conciencia

y nos mueve a solidarizarnos con los demás.

Gracias por ser nuestra fuente de inspiración.

Gracias también, Padre, por tantos testigos y profetas que nos han abierto los ojos

y nos han ayudado a descubrir

el sentido de nuestro propio bautismo.

Gracias por tanta buena gente

que nos ha enseñado el camino que nos lleva a Ti.

Sinceramente agradecidos,

entonamos en tu honor este himno de alabanza.

SANTO, SANTO, SANTO

CONSAGRACIÓN Y PLEGARIA

Te glorificamos, Padre Santo, porque estás siempre con nosotros

en el camino de la vida,

sobre todo, cuando Jesús, tu Hijo, nos congrega

para el banquete pascual de su amor.

Como hizo en otro tiempo con los discípulos de Emaús, él nos explica las Escrituras y parte para nosotros el pan.

Recibimos tu Espíritu con alegría

para que santifique este pan y este vino

y se conviertan para nosotros

en el sacramento del Cuerpo y + la Sangre de Jesús,

en la Persona y la Vida de Jesús, aquí significadas.

Recordamos ahora lo que hizo Jesús

la noche en que iba a ser entregado;

se sentó a la Mesa con sus discípulos,

tomó un pan de la Mesa, lo bendijo

y se lo repartió diciendo:

Tomad y comed todos de él,

porque esto es mi Cuerpo,

que será entregado por vosotros

Al terminar la Cena,

tomó una copa con vino,

te dio gracias a Tí su padre del cielo,

y se la pasó de mano en mano diciendo:

Tomad y bebed todos de él,

porque éste es el cáliz de mi Sangre,

Sangre de la alianza nueva y eterna,

que será derramada por vosotros

y por todos los hombres

para iluminar vuestras vidas.

Haced esto en conmemoración mía.

Éste es el Sacramento de nuestra fe.

Anunciamos y proclamamos tu resurrección. Ven Señor Jesús

Por eso, Padre de bondad,

celebramos ahora

el memorial que Jesús nos encargó,

y proclamamos la obra de tu amor:

Cristo, tu Hijo, a través del servicio

y la entrega de su vida

ha resucitado a la vida nueva y ha sido glorificado a tu derecha.

Señor, Padre de misericordia, Tú derramas sobre nosotros el Espíritu del Amor, el Espíritu de tu Hijo.

Fortaleces a tu pueblo con la Persona y la Vida de tu Hijo y nos renuevas a todos a su imagen.

Derramas tu bendición abundante sobre el Papa León, sobre nuestro Obispo N… y sobre todos tus hijos.

Para que todos los miembros de la Iglesia sepamos discernir los signos de los tiempos y crezcamos en la fidelidad al Evangelio; preocupándonos de compartir en la caridad las angustias y las tristezas, las alegrías y las esperanzas de los hombres, y mostrándoles así el camino de la salvación.

Gracias una vez más porque

has acogido en tu casa del Cielo

a nuestros hermanos difuntos ...

todos nuestros familiares, amigos

y fieles difuntos de esta Comunidad

Y ahora, Padre santo, nos unimos a toda tu creación para brindar por tu mayor gloria y por la germinación de tu Bondad en nuestro mundo,

en la feliz compañía de tu hijo Jesús,

unidos a nuestra Madre María, a su esposo San José a los apóstoles, a los santos y a todas las personas de buena voluntad diciendo

Por Cristo, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén.

PADRENUESTRO

PADRE Y MADRE NUESTRA

EN QUIEN SOMOS Y VIVIMOS.

Santificado sea tu nombre.

Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad

en la tierra como en el cielo

TÚ NOS DAS HOY 

NUESTRO PAN DE CADA DÍA.

TÚ PERDONAS NUESTROS PECADOS

Y NOSOTROS QUEREMOS PERDONAR

A LOS QUE NOS OFENDEN.

No nos dejes caer en la tentación.

Y líbranos del mal. Amén.

Señor tú nos ayudas a vencer nuestros males.

Tú que dijiste a tus apóstoles: “la paz os dejo,

la paz os doy”, no tienes en cuenta nuestros 

pecados sino la fe de tu Iglesia y conforme a tu palabra nos das la paz y la unidad. Tú que vives

por los siglos de los siglos. Amén.

CORDERO DE DIOS

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, Tú TIENES piedad de nosotros

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, Tú TIENES piedad de nosotros

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, Tú NOS DAS la paz

Jesús nos invita a ser pan partido y repartido para los demás.

ORACIÓN FINAL

Andar por la vida portando tu mensaje y buena noticia; andar erguido y feliz a pesar de las inclemencias del camino, de las tormentas y contratiempos; andar a plena luz sin miedo a ser reconocido como testigo tuyo aquí y ahora.

Detener el paso y descansar de cargas y agobios; dialogar y compartir cada día con quienes van y vienen; volver a salir y agradecer el camino y sus historias; reiniciar la marcha y vivir las costumbres y las sorpresas.

Ser consciente de lo que has puesto a nuestro lado; mirar atentamente en todas las direcciones sin olvidar el horizonte, y contemplar el cielo abierto, ya para siempre, con sus luces, silencios y voces.

Hoy y cada día, protegido por tu manto y sombra, me siento más hijo, más bautizado, más ligero, más lleno de alegría, más encontrado, más enviado y amado. Amén.

BENDICIÓN

El Señor os bendice, os guarda

y en sus palmas os lleva tatuados.

Os acompaña en todos los caminos.

Y hace prósperas las obras de vuestras manos.

Sentíos siempre abrazados y bendecidos por este Dios enamorado,

Padre, Hijo y Espíritu Santo.

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