La Iglesia Brasileña celebra la Semana Nacional de la Familia

A lo largo del año, los católicos brasileños son llamados a reflexionar sobre aspectos concretos que forman parte de la vivencia de la fe. A veces corresponde con un tiempo litúrgico, otras con un mes del calendario. Durante el mes de agosto se celebra el mes vocacional. Esta tradición surgió como respuesta a una invitación que la CNBB (Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil) hizo en 1981.

El objetivo es mostrar que todas las personas son llamadas a ser discípulos misioneros, siendo necesario crear una conciencia vocacional en toda la Iglesia. Por eso, cada uno de los domingos se recuerda las diferentes vocaciones, la llamada al sacerdocio, a la vida en familia, a ser religioso o religiosa, ser catequistas y, cuando el mes tiene cinco domingos, a los ministerios laicales.

En esta semana, que sucede al día de los padres, que fue conmemorado este último domingo, se celebra la Semana Nacional de la Familia, creada en 1992. Este año el tema es: “La espiritualidad cristiana en la familia: un casamiento que tiene suceso”. En las diferentes diócesis, parroquias y comunidades, a través del trabajo de la Pastoral Familiar, son promovidos encuentros de reflexión, conferencias, celebraciones que ayudan a descubrir la importancia de la familia dentro del proceso evangelizador.

En opinión del Presidente de la Comisión Episcopal para la Vida y la Familia, Don João Carlos Petrini, obispo de Camaçari, el tema propuesto para este año quiere ayudar a las familias en la vivencia de la espiritualidad, pues en su opinión, “son gestos de espiritualidad que pueden hacer una gran diferencia en la convivencia de los esposos, en el crecimiento de los hijos en la fe, en la renovación de la alegría por el amor que se renueva día a día por el don de la gracia de Dios”.
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