El Celam y la OEA unen fuerzas para combatir abuso de drogas y crimen organizado

El convenio sella una alianza para prevenir las adicciones y recuperar vidas en el continente

Firma de convenio con la OEA
Firma de convenio con la OEA

El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos (SG/OEA) formalizaron un convenio de colaboración estratégica destinado a fortalecer la prevención, el tratamiento y la recuperación del consumo de drogas en América Latina y el Caribe. Una forma de combatir el crimen organizado en la región.

La ceremonia se realizó este 10 de julio en la sede del organismo en Washington, con la presencia de Iván Márques, secretario de Seguridad Multidimensional de la OEA, monseñor Lizardo Estrada secretario general del Celam, las autoridades de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) y el padre Charly Olivero, representante de la Pastoral Latinoamericana de Acompañamiento y Prevención de las Adicciones (PLAPA).

El convenio busca potenciar la capacidad de respuesta en el territorio a través de las actividades que desarrollan las redes de organizaciones basadas en la fe. Entidades que centrarán sus esfuerzos en robustecer las capacidades institucionales para contrarrestar las consecuencias sanitarias y sociales del problema de las drogas.

Iván Marques, Secretario de Seguridad Multidimensional de la OEA
Iván Marques, Secretario de Seguridad Multidimensional de la OEA

Proyección regional

Para asegurar la viabilidad técnica y operativa de la alianza, ambas instituciones delegaron la ejecución a dependencias especializadas en el tema. En el caso de la OEA la iniciativa será canalizada a través de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) y, específicamente en la Unidad de Reducción de la Demanda (URD).

“Las organizaciones religiosas se encuentran con frecuencia a la vanguardia del trabajo comunitario. Su presencia en las comunidades las convierte en socios claves e indispensables en los esfuerzos para prevenir el consumo de sustancias y apoyar a quienes transitan el camino hacia la recuperación”, indicó Iván Marques, secretario de Seguridad Multidimensional de la OEA, quien firmó el acuerdo en representación de Albert R. Ramdin, Secretario General de la OEA.

Así el convenio constituye una base jurídica que dotará a los líderes comunitarios y agentes pastorales de herramientas validadas por la ciencia, para optimizar su labor en las zonas más críticas de la región.

“Gracias al invaluable apoyo de CICAD hemos podido fortalecer enormemente nuestra red. La Iglesia Católica inspirada en su doctrina social, no solo busca abordar las consecuencias estructurales del consumo de drogas, sino también acompañar a las personas en su dimensión humana, social y espiritual”, afirmó monseñor Lizardo Estrada.

Lizardo Estrada en la sede de la OEA
Lizardo Estrada en la sede de la OEA

Responsabilidad compartida

En el Celam la articulación técnica recaerá en la Pastoral Latinoamericana de Acompañamiento y Prevención de las Adicciones (PLAPA), considerado un referente continental en el tratamiento y acompañamiento pastoral de personas en estado de vulnerabilidad por el consumo de sustancias.

De ahí que el documento vaya más allá de una declaración de intenciones por parte de los firmantes y defina cinco áreas prioritarias de trabajo cooperativo. Entre ellas figuran el desarrollo de contenidos, la integración de enfoques, la validación institucional, la capacitación regional y la gestión del conocimiento.

Esto en términos sencillos quiere decir que se trabajará en el diseño y actualización de materiales técnicos y pedagógicos dirigidos a organizaciones y líderes eclesiales que incorporen aportes pastorales, teológicos y doctrinales de la Iglesia.

Equipo CICAD
Equipo CICAD | Celam

Intercambio de prácticas y aprendizajes

Igualmente, se trabajará en la organización coordinada de cursos, talleres, seminarios y encuentros de alcance nacional y continental. Además de trabajar por el intercambio continuo de información, buenas prácticas y lecciones aprendidas en el diseño e implementación de políticas de reducción de la demanda del consumo. 

Un proceso que corresponderá directamente a la Pastoral Latinoamericana de Acompañamiento y Prevención de las Adicciones (PLAPA), como instancia técnica y pastoral de referencia en todas las actividades.

La firma del acuerdo trasciende porque rompe con la tradicional separación entre los organismos internacionales que gozan de gran experiencia en lo técnico y las estructuras religiosas de base. En este caso se reconoce la importancia de ambos enfoques, es decir, "valoran la complementariedad entre los enfoques de salud pública, la evidencia científica y la doctrina social de la Iglesia".

Cabe destacar que el convenio no representa un compromiso financiero para ninguna de las organizaciones, es un trabajo para atender el dolor de miles de familias en el continente, dramas humanos por causa del consumo de estupefacientes y sustancias controladas.

El acuerdo tendrá una vigencia inicial de tres años y marca el inicio de una nueva era de cooperación interinstitucional frente al desafío de las adicciones y la captación de jóvenes por parte del crimen organizado en el continente.

También te puede interesar

Lo último

stats