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Federico Dávila: "El poder radica en los pueblos"

El programa formativo "Trabajo, Dignidad y Justicia Social", capacitará a más de 50 dirigentes gremiales y sindicales del sector público de América Latina y el Caribe que buscan ampliar la incidencia de sus acciones.

Federico Dávila | Celam

Federico Dávila, quien actualmente es el subsecretario de Relaciones Internacionales de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) en Argentina y primer vicepresidente del Sindicato Global Internacional de Servicios Públicos (ISP), resaltó el profundo vínculo histórico y de valores que existe entre el movimiento de los trabajadores y la Iglesia

El referente sindical analizó diferentes aspectos de la Doctrina Social de la Iglesia, el papel de la pastoral del trabajo, la eventual amenaza que plantean las nuevas tecnologías al bienestar de los trabajadores y la creciente manipulación digital en la democracia latinoamericana.

En el marco del lanzamiento del programa de formación Trabajo, Dignidad y Justicia Social que capacitará a dirigentes sindicales y gremiales de América Latina y el Caribe; el líder sostuvo que el vínculo entre la Iglesia y las centrales obreras no es fortuito, por el contrario, representa el fruto del diálogo que se ha desarrollado desde hace varios años. Para Dávila, ambas partes comparten objetivos centrales alrededor de la justicia social y la necesidad de ofrecer una mirada esperanzadora, respecto al papel protagónico de las comunidades.

Valores compartidos

“Hemos notado con mucha alegría las coincidencias que tenemos en cuanto a los objetivos, valores compartidos y la visión de esperanza, sobre lo que va a pasar en el mundo. No creemos que el poder lo tengan realmente los que aparentan ostentarlo, sino que estamos convencidos de que radica en los pueblos”, afirmó.

Igualmente, el dirigente resaltó la cercanía de los últimos pontífices con los marginados, pobres y miembros de la clase trabajadora. Una actitud que, en su opinión, consolida una tarea conjunta orientada a construir espacios de interacción que devuelven la esperanza en el futuro.

Frente a las críticas de ciertos sectores eclesiásticos o políticos que califican la alianza entre la Iglesia y el gremio sindical como una manifestación de cierta militancia partidaria no reconocida por parte de unos y otros; Dávila fue contundente al desestimar dichas interpretaciones. "Los sindicalistas no nos dedicamos a la política. Nosotros estamos defendiendo los intereses de la clase trabajadora, de los más humildes, los más pobres, y eso tiene mucho que ver con la Iglesia y el ejemplo de Jesús", indicó.

Presentación de proceso formativo "Trabajo, dignidad y justicia social" | Celam

Superar el partidismo

 Para Dávila, la labor de acompañamiento a quienes padecen penurias económicas, sociales e incluso culturales; no constituye una injerencia partidaria, sino el cumplimiento de “la parte más sublime de la misión de la Iglesia”.

De la misma forma, valoró la proyección e incidencia que tiene la Pastoral del Trabajo a nivel global, gracias a las relaciones fraternas que se han logrado construir entre la Iglesia y organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización de las Naciones Unidas. (ONU)

Refiriéndose a la situación de los trabajadores del continente, el dirigente sindical habló sobre el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial en el mundo del trabajo y la soberanía de las naciones. Al respecto, Dávila valoró la postura de la Iglesia que, en diferentes escenarios y documentos, insiste en poner a la persona y su dignidad como el principal objeto de las transformaciones tecnológicas.

Federico Dávila | Celam

Manipulación en procesos electorales

 “Me asombra cómo la Iglesia trata el tema, cómo pone al hombre en el centro y no a las máquinas ni a la inteligencia artificial; sino más bien los valores del hombre por encima de una tecnología que está siendo utilizada en contra de los pueblos y los trabajadores”, comentó.

Su recorrido como líder sindical lo ha llevado a participar en momentos de vital importancia para la historia de otras naciones de la región; por eso, ha sido invitado como veedor internacional en procesos electorales y misiones solidarias en países como Colombia, Panamá, Ecuador y Brasil.

Experiencia frente a la cual Dávila alerta respecto al sesgo y la manipulación mediática que ejercen ciertas élites tecnológicas y financieras sobre la decisión de los ciudadanos. Ejemplo de ello, son los grandes servidores de datos que operan campañas teledirigidas e individualizadas para maximizar beneficios económicos y condicionar el criterio popular. “La pelea de fondo no es económica, es una pelea de valores: la solidaridad, la justicia social y el diálogo; en contra del egoísmo, la avaricia y la codicia”, asegura.

Auditorio de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT) | Celam

Vencer la polarización

Decisiones que en ciertos ámbitos condicionan y determinan la creciente polarización en América Latina y los desafíos que atraviesan regímenes presentes en la región donde las libertades se ven restringidas. Así, el líder sindical insistió en la urgencia de recuperar la democracia social y el diálogo interpersonal directo, para contrarrestar la desinformación que se vive en las redes sociales y logra alienar el pensamiento de quienes las consumen.

Fenómeno frente al que Dávila propone revalorizar el encuentro cara a cara, entre dirigentes y ciudadanos. Se trata de hacer un llamado a consolidar la solidaridad en el continente. "Es muy importante que haya una geopolítica de los pueblos, que nos podamos organizar cada vez con más fuerza. El poder radica en los pueblos y creo que, con el tiempo, sin violencia, con unidad, solidaridad y organización, vamos a poder cambiar este mundo".

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